martes, 2 de diciembre de 2014

SABMiller: “Empresas como estas no deberían existir”

Prácticas antisindicales, suspensiones arbitrarias, ritmos esclavizantes

Por Alejandro John | Rel-UITA

La transnacional SABMiller, dueña de Cervecería Nacional, es considerada por el movimiento sindical organizado panameño como la peor empresa transnacional, al rebasar todos los métodos de explotación y de salvajismo laboral.

Según un comunicado del Sindicato Industrial de Tabajadores de la Fabricación y Comercialización de Refrescos, Bebidas, Gaseosas, Cervezas, Licores y Similares (SITRAFCOREBGASCELIS) la firma retomó recientemente sus viejas prácticas de persecución e intimidación en contra de los trabajadores.

Uno de sus empleados, Rafael Delgado, dice el texto, fue suspendido en tres ocasiones en un mes, siempre por tres días y sin derecho a recibir su salario, “por el solo hecho de defender los derechos de sus compañeros”.

Otro empleado, Jonathan Vélez, fue suspendido a su vez dos días sin derecho a cobro de sus haberes “por demandar el auxilio de las autoridades de Trabajo debido a que SABMiller insiste en tercerizar el sistema de distribución, en perjuicio de los trabajadores sindicalizados, a quienes deja en planta sin rutas para que renuncien a sus empleos”.

“El negocio de la tercerización es lucrativo para SABMiller, al no asumir ninguna responsabilidad social con sus trabajadores, que laboran en condiciones precarias sin que se cumpla con la seguridad adecuada”, denuncia el Sindicato.

La estrategia de la transnacional, dice, apunta a debilitar al gremio antes de las negociaciones del nuevo Convenio Colectivo, el próximo año.

Más de 200 trabajadores de la Cervecería Nacional presentan problemas de salud por la sobrecarga de los camiones: sólo dos personas (conductor y ayudante) deben transportar entre 800 a mil cajas.

“La empresa ha desmejorado los ingresos de los trabajadores, pero las responsabilidades de éstos han aumentado excesivamente. (…) Prácticamente los trabajadores no tienen vida familiar y viven bajo el terrorismo empresarial de SABMiller”, apunta.
 
Compañías como ésta, denuncia el SITRAFCOREBGASCELIS, “no deberían de existir en el mundo”.