viernes, 31 de octubre de 2014

En Nicaragua se acabó el antisandinismo

Por Informe Pastrán

En Nicaragua ya no existe antisandinismo rampante como en los años ochenta y mediados de los noventa. Los nicaragüenses no quieren guerra y tienen otras expectativas, como grandes esperanzas en que se pueda construir el Gran Canal Interoceánico, dijo a INFORME PASTRAN el Presidente de la prestigiosa firma encuestadora costarricense Borge & Asociados.

En una larga plática, Víctor Borge, con más de 25 años de experiencia en consultorías políticas, investigación social y de mercados, destacó que “los nicaragüenses están satisfechos con el gobierno actual, la situación económica ha mejorado un poco, no lo que se quisiera, pero han avanzado. Por otro lado, el gobierno y Daniel Ortega han tenido la facilidad de regalar todo tipo de cosas a la población, como láminas de zinc, animales, paquetes alimenticios, que ha ayudado a que el gobierno esté muy bien calificado, mejor que todos los gobiernos que hemos medido desde mediados de los 80 hasta ahora”, dijo.

“Nunca había salido tan bien calificado un gobierno como ahora, ni siquiera Violeta (Chamorro) en sus mejores tiempos y eso significa que prácticamente no hay tiempo de armar una alternativa opositora para el 2016. Nicaragua sí requiere de una oposición unida, seria, ideológica, pero difícilmente va a ganar en el 2016”, anotó Borge.

Borge, que pronosticó el triunfo de Violeta Barrios de Chamorro sobre el FSLN en 1990, dijo que 1989 la gente se quejaba mayoritariamente del gobierno y quería salir de él, “eso no es el caso ahora, ya no existe un anti sandinismo militante y grande, sino simplemente tenemos sandinismo y no sandinismo. Hay una proporción importante de la población que no se considera sandinista, pero tampoco es que está desesperada por votar contra el Frente, por quitárselos de encima”.

El experto observó que el Frente Sandinista de hoy “no es el FSLN fuertemente ideologizado de años anteriores, sino que ahora es un aparato electoral y gubernamental controlado por Ortega. Es una eficiente maquinaria de apoyo al gobierno y una eficiente maquinaria electoral”.

También sostiene que quienes gobernaron Nicaragua entre 1990 y el 2006 tienen una alta cuota de responsabilidad en la falta de institucionalidad democrática en el país, porque los nicaragüenses siguen siendo muy tradicionalistas y caudillistas. Consideró que los nicaragüenses han cambiado mucho su forma de ser, pensar y actuar, cansados de la guerra del pasado y no están dispuestos a irse a la montaña y a la confrontación, y están desilusionados con los partidos políticos que gobernaron entre 1990 y el 2006.

"A pesar que hicieron muchas cosas buenas (Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños), no pusieron en el centro de los objetivos de gobierno sacar al país de la pobreza: Hablaron más de promoción de exportaciones, arreglo de la macro economía, pero no hubo un énfasis en ayudarle a la clase pobre y la clase media a progresar y el FSLN tomó el discurso de los pobres”.

Borge calificó el trabajo de la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo como “extraordinario”, porque “es lista, ordenada, trabajadora, está haciendo bien su papel en comunicación, está haciendo que las cosas funcionen".

Víctor Borge aseguró a INFORME PASTRAN que el gobierno de Daniel Ortega está bien calificado y como tendencia el FSLN está muy arriba, “con una oposición despedazada, se suicidó, no hay oposición”. “No veo viable que de momento en el 2016 se pueda presentar una alternativa electoral capaz de ganarle a Daniel Ortega o a Rosario Murillo, quien arme algo ahora tiene que pensarlo en hacer fila para el periodo siguiente (2021)”.