lunes, 29 de septiembre de 2014

Buenas señales sobre el estado de la economía salvadoreña

Por Rigoberto Palma | Verdad Digital

Mientras Arena, sus medios de comunicación y sus grupos empresariales mantienen una campaña negativa sobre la situación actual y las tendencias de la economía, los hechos muestran otra realidad.

Si bien hay problemas que resolver, la situación económica mejoró en los últimos cinco años. Eso lo reconocen algunos organismos internacionales y también se muestra en las actitudes de sectores importantes del empresariado nacional y extranjero. Algunos hechos recientes lo demuestran:

El PNUD señaló en su último informe sobre desarrollo humano que El Salvador redujo la pobreza en 4.5 puntos porcentuales en los años 2012 y 2013. Ese dato coincide con el de la Encuesta de Hogares elaborada por el gobierno. Reducir la pobreza en el marco de un bajo crecimiento económico es un éxito de la política social del gobierno que la oposición de ultraderecha no reconoce por razones ideológicas. El PNUD también señaló que la política agraria del gobierno va por el camino correcto.

Tres empresas extranjeras invertirán 250 millones para generar energía solar y una empresa nacional invertirá 900 millones para generar energía de gas natural. También se lanzó la licitación del Puerto de la Unión y aumentan las inversiones extranjeras en turismo, aeronáutica (120 millones) y otros sectores de la economía.

El Foro Económico Mundial (WEF) informó que El Salvador aumentó 13 puntos en el Índice Global de Competitividad 2014-2015 y se colocó en el lugar 84 del mundo. El WEF destaca la penetración de la telefonía móvil y la calidad de la infraestructura de puertos, aeropuertos y carreteras como una de las facilidades para hacer negocios en el país. También señala que El Salvador está por encima del promedio regional en innovación, eficiencia del mercado de bienes y sofisticación de los negocios.

Sobre el informe del WEF, la ASI opinó positivamente y los directivos de ANEP no dieron declaraciones. FUSADES reconoció los avances en competitividad, pero el director del departamento de estudios económicos, Álvaro Trigueros, intentó dejar una duda cuando dijo: “Hay mejoras, pero quisiéramos entender a qué se debe la mejoría”. Si él no sabe a qué se debe la mejoría, su institución, que se autoproclama tanque de pensamiento, no anda bien en los estudios que realiza.

El Índice del WEF también muestra que durante el último año El Salvador redujo en un 6% los pagos irregulares o sobornos en los procesos de importación y exportación, la obtención de los servicios públicos, el pago de impuestos anuales y la adjudicación de contratos públicos y permisos para ejecutar proyectos. Los directivos de la ANEP, que nunca opinan sobre la corrupción en los gobiernos de ARENA y constantemente insinúan, sin tener pruebas, que los gobiernos del FMLN han sido corruptos, nada dicen de esa información del WEF.

El gobierno vendió bonos por 800 millones, de los 1,156 millones que le había autorizado la Asamblea Legislativa en junio pasado. Empresarios de Estados Unidos, Alemania, Italia, Singapur y otros países compraron 660 millones e inversionistas locales (incluyendo AFP) compraron 140 millones. Es importante destacar que mientras el gobierno vendía bonos por 800 millones los empresarios ofrecieron comprar por 4,865 millones, 5.86 veces más que lo requerido por el gobierno. Eso muestra que los empresarios ven la economía estable y con buen rumbo y confían en la capacidad financiera del gobierno para cumplir con sus compromisos.

Los bonos se vendieron a 6.35% de interés y un plazo de pago de 12 años. En comparación con gobiernos anteriores que iniciaban su mandato, el interés es bajo y el plazo de pago es largo. En 1999, cuando iniciaba el gobierno de Francisco Flores, se colocaron 150 millones de dólares al 9.5% de interés y siete años de plazo, y en 2009, al iniciar Mauricio Funes su mandato, se vendieron 800 millones a 7.375 % y 10 años de plazo. La economía con el gobierno de Sanchez Cerén ha avanzado en pocos meses en cuanto a credibilidad y confianza.

El reciente anuncio de que el convenio del FOMILENIO II se firmará a fin de mes, muestra que el gobierno de Estados Unidos no piensa que el país está en bancarrota ni con crisis institucional, como intentan hacer creer ARENA, la ANEP y FUSADES. Se trata de una donación de 277.2 millones y una contrapartida de 88 millones, lo que da un total de 365.2 millones.

Es indudable que la economía da señales buenas. Y eso tiene que ver, entre otras cosas, con los esfuerzos del gobierno para elevar su recaudación y reducir su déficit: las medidas fiscales recién aprobadas, la amnistía fiscal a 66,800 empresas que deben 513.1 millones y que podría generarle al gobierno cerca de 300 millones, el decreto de austeridad, la reducción de los gastos corrientes en 5.1% entre enero y julio de este año, específicamente en el rubro de bienes y servicios, la posible entrada a PETROCARIBE y la posible reconversión de la deuda pública.

A pesar de que ANEP y otros sectores vinculados a ARENA intentan bloquear las finanzas públicas, presentando ante la Sala de lo Constitucional de la CSJ recursos legales contra las medidas fiscales recién aprobadas y contra el pago a cuentas, tratando de llevar al gobierno a una bancarrota para que no pueda cumplir su plan, el Gobierno en  poco tiempo  está superando los obstáculos principales, cumpliendo con los programas sociales, generando nuevos empleos y atrayendo nueva inversión.