jueves, 21 de agosto de 2014

Nueva etapa de la estrategia subversiva contra Venezuela y la ALBA-TCP

Por Agapito Mañón | Aporrea

La filtración al público de un correo electrónico donde se detalla la distribución financiera del apoyo a los programas de subversión contra Venezuela, financiados por el Instituto Nacional Demócrata,  (NDI), que actualmente es considerado una de las instituciones norteamericana canalizadora de los fondos que destina la NED y la USAID contra los países progresistas del área, evidencia fundamentalmente la promoción de la subversión contra las naciones que integran la Alianza Bolivariana de América, ALBA.

El cruce de información entre Luis Ernesto Nunez Bertoldo, ahora asesor y ex director internacional del NDI para Latinoamérica, con sede en Lima, Perú, con Wendy Ramírez, directora de programas para Venezuela, deja como evidencia detalles exactos de la estrategia a seguir para conseguir desestabilizar el gobierno venezolano a través de distintas opciones que incluyen la violencia. Todo hace indicar que han rediseñado el accionar de la organización opositora venezolana del “Comando Simón Bolívar” para incrementar la promoción de acciones contra el gobierno de Nicolás Maduro.

A continuación el texto del correo suministrado por amigos venezolanos residentes en Perú.

De: Luis F. Nunez Bertoldo     (Inunez@ndi.org)                     
Para: Wendy Ramírez
CC:
Asunto: La organización de los programas
Wendy:

Ante nada saludos. Como acordamos la organización de los programas previstos y la distribución de los fondos para los venezolanos, ya están establecidos. En detalles, desde aquí organizamos varias conferencias y talleres a los jóvenes venezolanos e incluimos otras nacionalidades, para adiestrarlos en el empleo de las redes sociales, a la vez que los capacitamos en políticas electorales y dirección de acuerdos políticos en el marco de la crisis de su país.

Personalmente hable con Kenia  y valoramos la viabilidad de conjuntamente con la organización de los encuentros  proporcionarles técnicas efectivas y recursos que le permitan retomar las calles, con más fuerzas y reduciendo al mínimo las posibilidades de fracaso.
Mi apreciación, es que el problema fundamental radica en la falta de fuerza y sintonía de intereses que tiene actualmente la oposición venezolana. Situación en la que debe trabajar con premura o se perderá lo logrado hasta el momento.
La distribución del apoyo a los programas NDI recibió la siguiente organización:

-para los talleres de capacitación sobre las herramientas de empleo en las redes sociales se destinó 69.340 dólares.
-para las conferencias de políticas electorales y dirección de acuerdos políticos fue consignado 20 600 dólares.
-para el abastecimiento a los jóvenes opositores venezolanos a través de la UCAB Estudiante se destinó 470 287 dólares.
-mientras que 700 232 dólares se reservaron para los proyectos directos de la oposición  venezolana, específicamente: OEV; CEP; UCAB, Vente Venezuela, Voluntad Popular, Proyecto Venezuela y la MUD.

Sobre la Mesa de la Unidad, durante la última visita de R. G. Aveledo, junto a Olszowka preparamos un informe que contiene las principales colaboraciones del NDI hacia Venezuela, el cual le haré llegar por otra vía. Lo esencial en estos momentos es lograr un líder con elevadas capacidades, en mi opinión, este hay que buscarlo fuera de los dirigentes de los partidos tradicionales que también están muy desgastados y su fuerza movilizativa es baja. O sea debemos trabajar en función de seleccionar y preparar de forma rápida e inmediata un nuevo líder de la oposición en Venezuela.

Nosotros necesitamos  todas las ayudas posibles para lograr lo que anhelamos. Si todos los programas  salen como se espera, proyectos similares pudieran incrementarse en el 2015 cuando están previstas elecciones legislativas, facilitando el camino hacia el revocatorio.
Mis mejores deseos.

L.N.Bertoldo
 

El correo indica que el NDI continúa instruyendo y abasteciendo monetariamente a la oposición venezolana, promoviendo la desestabilización política y social del país. Utiliza sus oficinas en diferentes países latinoamericanos como los casos de México y Perú  para promover la subversión.

Dentro del NDI los principales organizadores de estos programas injerencistas y subversivos en la región son Wendy Ramírez, directora de programas para Venezuela; en México, Keila González, asesora regional del NDI para Venezuela (hasta el 2011 se encontraba de representante legal de las oficinas del NDI en Venezuela, actualmente mantiene su cargo pero acciona desde terceros países); Luis Ernesto Nunez Bertoldo, asesor y antes director internacional del NDI para Latinoamérica y Víctor Rojas, director residente del NDI.

La estrategia del NDI (Institución norteamericana al servicio de la NED y de la USAID) está direccionada a reducir al máximo la influencia del modelo chavista, restarle apoyo internacional y profundizar la crisis económica y social de Venezuela. 

También como parte de su estrategia tratan por todos los medios de promover un clima de total desestabilización interna en Venezuela que obligue al gobierno bolivariano a retirar la colaboración que brinda a otros países latinoamericanos, lo cual consideran contribuiría supuestamente en la total desaparición de las ideas del socialismo del siglo XXI en la región.

Fundamentan su estrategia en ayudar a la oposición dentro y fuera de Venezuela en una arremetida integral, muy similar a los realizados cuando el derrumbe del campos socialista en Europa del este y a lo acontecido con la primavera árabe. 

La asistencia consiste en protección, financiamiento, estimulación mediática, apoyo material y capacitación sobre métodos y tácticas para lograr derribar el gobierno, tanto por las vías violentas: sabotajes, Guarimbas, agresiones contra figuras y funcionarios de las fuerzas públicas y representantes del gobierno, entre otras, como por la llamada vía pacífica electoral que contempla la posibilidad de organizar un referendo revocatorio.

Estimular la participación de la mujer y los sectores juveniles dentro de la oposición  venezolana, destacando la imagen de la diputada María Corina Machado. También influir en los medios de comunicación y sobresaturarlos con denuncias de represión gubernamental y los problemas sociales que enfrenta Venezuela.

Entre los objetivos está incentivar un estado de opinión internacional totalmente desfavorable hacia el gobierno de Venezuela tratando de presentarlo como antidemocrático y flagrante violador de los derechos humanos. Con estas acciones pretenden  promover sanciones económicas y políticas por parte de gobiernos y organizaciones internacionales contra Venezuela y el respaldo abierto de los mismos a la oposición contrarrevolucionaria.

En el 2010 la NED destino 6.4 millones de dólares para grupos opositores en Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, miembros todos de la alianza bolivariana de las Américas (ALBA). La investigadora norteamericana-venezolana Eva Golinger, denunció que durante el año 2009 Venezuela fue el principal país donde la agencia estadounidense NED ha invertido más dinero con fines subversivos, cuyos receptores fueron ONG, institutos y partidos políticos, todos opositores al gobierno.

El centro de formación de liderazgo para la paz y el desarrollo social recibió sumas de 39.954 dólares (2008) y 39,955 dólares (2009) como financiamiento a su accionar subversivo contra el gobierno revolucionario de Venezuela, todo supuestamente destinado a fortalecer la capacidad de líderes comunitarios para participar en los procesos democráticos.

El NDI maniobra una gran parte del dinero de la NED en Venezuela invirtiendo en la preparación de jóvenes y la construcción del liderazgo democrático de los jóvenes, donde incluyen programas para capacitar estudiantes universitarios y jóvenes líderes comunitarios sobre los valores democráticos, el liderazgo y la comunicación.

El movimiento estudiantil opositor en Venezuela mayoritariamente concentrado en la organización JAVU recibe fondos multimillonarios de diferentes agencias estadounidenses y europeas más del 32% del financiamiento anual. La agencia para el desarrollo internacional USAID en Venezuela que sobrepasa los 6 millones de dólares, ha sido invertida en la capacitación de jóvenes y estudiantes con el fin de utilizar los medios de comunicación y las redes sociales para intentar consolidar una supuesta imagen de fuerte movimiento antichavista en el país.

Todo esto pese a que en el 2011, la Asamblea Nacional aprobó la nueva ley de defensa de la soberanía,  frenando las acciones abiertas dirigidas desde el NDI contra la Revolución Bolivariana desde el mismo territorio venezolano. Aun cuando sus oficinas se cerraron ese mismo año  EE.UU. continuó incentivando la injerencia interna y las acciones subversivas contra la Revolución Bolivariana, utilizando entre otros al NDI.