martes, 19 de agosto de 2014

"No hay impedimentos para beatificación del Monseñor Romero" Papa Francisco

Agencia Telám

El Papa Francisco desea una beatificación expedita de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, afirmando que se han cumplido todos los requisitos procesales en el caso del asesinado arzobispo salvadoreño.

Francisco aseguró que el arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa, es un "hombre de Dios" y que no hay impedimentos para su beatificación, y alentó a quienes la postulan a "mover" el trámite.

"Romero es un hombre de Dios, pero ahora el proceso debe continuar y el Señor nos tiene que dar una señal. Los postuladores se tienen que mover porque no hay algún impedimento" a su beatificación, explicó el Papa durante la rueda de prensa que dio a bordo del avión en el que regresaba desde Corea, según informan las agencias ANSA y EFE.

El proceso de beatificación de Romero se encontraba paralizado desde hace tiempo, pero desde la consagración de Jorge Bergoglio como Papa, en marzo de 2013, se ha acelerado.
El pontífice argentino explicó que la causa de beatificación de monseñor Romero se encuentra ya en estudio en la Congregación para la Causa de todos los Santos.

Óscar Arnulfo Romero, un obispo que defendía a los más pobres y desprotegidos, se enfrentó con la dictadura salvadoreña y fue asesinado de un disparo cuando oficiaba misa en la capilla de un hospital para enfermos de cáncer de San Salvador, el 24 de marzo de 1980, en los días previos al estallido del conflicto armado, que se extendió hasta 1992.

En 1994 se abrió el proceso de beatificación del prelado, pero ahora se necesita que se reconozca el martirio o que se le atribuya un milagro para ser beatificado. Romero denunciaba la represión de los militares salvadoreños al inicio de la guerra interna de 1980-1992, y fue asesinado en 1980.

El pontífice dijo a periodistas que el caso de Romero había sido "demorado por prudencia" de la congregación, pero que ahora quedaría "destrabado" y que el caso había pasado al departamento en que se decide sobre la santidad de individuos. "Es importante que el tema avance rápidamente", dijo el pontífice, aunque enfatizó que el proceso debe cumplir con sus requisitos.