jueves, 21 de agosto de 2014

La verdad sobre la estructura tributaria en El Salvador

Por César Villalona | Diario CoLatino

El periódico La Prensa Gráfica del viernes 15 de agosto publicó un reporte donde se dice que el sector productivo aporta el 95% de los ingresos del gobierno. La idea central que transmite el periódico es que son los empresarios quienes más le aportan al fisco, pues en el lenguaje de la derecha la expresión sector productivo quiere decir empresarios. Por eso la periodista que elaboró el texto dice que la mayor parte de los ingresos fiscales proviene “de la actividad principalmente empresarial”.

Resulta extraño que mientras los dirigentes de ARENA y de la ANEP afirman, para oponerse a las recientes medidas fiscales aprobadas por la Asamblea Legislativa, que todos los impuestos los paga la población, la Prensa Gráfica asegure que quienes más impuestos pagan son los empresarios. Pero ni el periódico, ni ARENA, ni la ANEP dicen la verdad.

Según la nota del periódico, el sector que más impuestos paga es el comercial, con el 35.3% del total, y le siguen en importancia el industrial y el financiero. A partir de esa información, alguien podría creer que los comerciantes, los industriales y los banqueros son quienes más dinero le aportan al gobierno. Y resulta que no es así, pues una cosa es el sector donde se genera un bien o un servicio al que se le cobra impuesto y otra cosa es quién paga el impuesto. Por ejemplo, si hay más productos industriales que agrícolas gravados con el IVA, la industria, como sector de la economía, podría aportarle al fisco más que el agro, pero eso no significa que dichos impuestos lo paguen los industriales y los terratenientes, o sea, los dueños de los productos, sino las personas que los compran.

Veamos otro ejemplo. El pan es un producto industrial gravado con 13% de IVA, pero el IVA no lo paga la industria, sino la persona que compra el pan. Lo mismo podemos decir de un servicio bancario gravado con el IVA o con otros impuestos al consumo. Quien paga esos impuestos es quien compra el producto o el servicio, no las empresas que los proveen.

Se podría decir que cuando una industria le compra materia prima a otra industria paga IVA, pero como ese pago representa un costo para la empresa, ésta lo recupera cuando vende el producto elaborado con la materia prima. De manera que el IVA y los demás impuestos al consumo no los pagan las empresas, sino la población consumidora.

En El Salvador, los impuestos que las empresas pagan son el que se les cobra a sus ganancias (sobre la renta) y el de transferencia de propiedades, que es muy pequeño, casi insignificante.

Los ingresos tributarios, o sea, los que provienen de los impuestos, le dan al gobierno el 96% de sus ingresos corrientes. El otro 4% proviene de ingresos no tributarios, como las tasas, multas y otros. Y si los ingresos corrientes no cubren los gastos totales del gobierno, éste consigue dinero a través de préstamos o donaciones. También puede obtener dinero vendiendo empresas, como hacían los gobiernos de ARENA, que privatizaron muchas empresas públicas.

En el año 2013, el 60% de los ingresos tributarios provino de impuestos indirectos, que son los que paga la gente cuando compra. El más importante de ellos es el IVA, que aportó el 46% del total. El otro 14% lo aportaron los impuestos a la gasolina para financiar el subsidio al gas y al transporte, el impuesto a las cervezas, cigarrillos y armas para financiar el FOSALUD, los impuestos de aduanas (aranceles) y el impuesto a los combustibles para financiar el FOVIAL. Esos impuestos no lo pagan las empresas, sino la población consumidora. El otro 40% de los ingresos tributarios provino de impuestos directos, pero el 19% de ellos lo aportó la gente asalariada, cuando le descontaron de sus salarios (renta salarial) y el 21% provino de los impuestos a la ganancia de las empresas y a la transferencia de propiedades.

De manera, que la población aporta el 79% de los ingresos tributarios (60% impuestos indirectos y 19 impuesto sobre los salarios) y los dueños de las empresas aportan el 21%. Eso es injusto, pues quienes más dinero tienen son los empresarios, sobre todo los grandes. En el año 2009 la estructura impositiva era más injusta, pues los empresarios solo aportaban el 18% de los ingresos tributarios. El ligero cambio se debe a que el primer gobierno del FMLN aumentó de 25% a 30% el impuesto a las ganancias que sobrepasan los 150,000 dólares al año y gravó con un 5% los dividendos de las empresas, es decir, la ganancia que no reinvierten.

La que dice La Prensa Gráfica no cierto. Es la población no empresaria la que sostiene las finanzas del gobierno, cuando compra y cuando le descuentan de sus salarios. Pero tampoco es cierto lo que dicen ARENA y la ANEP para asustar a la población. Lo empresarios también pagan impuestos, como vimos antes, solo que pagan poco. No todo impuesto va dirigido a la población. Depende del tipo de gravamen. El que se acaba de aprobar, sobre las transacciones bancarias, no lo pagará el pueblo. Tampoco el que se le cobrará a los dueños de los periódicos, quienes en lo adelante tendrán que pagar por sus millonarias ganancias. Ese impuesto (sobre la renta) ya existía, pero los periódicos no lo pagaban.

Con las nuevas medidas aprobadas por la Asamblea Legislativa, las empresas grandes pagarán más, pues los periódicos tributar sobre sus ganancias y habrá mayor control sobre las empresas evasoras. Pero hay que seguir avanzando en la búsqueda de una verdadera justicia tributaria, que consiste en que tributen más quienes más ingresos tienen.