jueves, 3 de julio de 2014

Paraguay: Atacan a indígenas y el Estado se desentiende

paioliva.blogspot.com
Por Paí Oliva

En Paraguay aún no existen grupos parapoliciales de la dimensión de los que actúan en otros países, como Guatemala y Colombia, pero últimamente en el país se notan acciones que tienen su sello. Más de 30 organizaciones sociales y pastorales reunidas en la Mesa de Desarrollo Sostenible emitieron un comunicado en el que alertan sobre esa realidad, de la que son víctimas principalmente los campesinos y los indígenas.

En su texto, la organización condena “el violento atropello sufrido por la etnia Ava Guaraní de la colonia Y’apo, del distrito de Corpus Cristi por parte de un grupo de 50 personas pertrechadas con armas de fuego, con el propósito de desalojarlos de sus tierras al margen de los procedimientos legales y judiciales”.

Un fiscal, Lorenzo Lezcano, dice la Mesa, confirmó que los pistoleros usaron balas de plomo y que actuaron sin orden judicial.

La comunidad fue atropellada durante la madrugada, se obligó a sus integrantes a tenderse en tierra boca abajo, se los golpeó, les robaron sus documentos de identidad. En esa acción varios hombres y mujeres y un niño de dos años fueron heridos con municiones de plomo.

“Responsabilizamos al gobierno de Horacio Cartes por este atropello, pues no frena a estos grupos sino que parece que los protege”, dice la declaración de la Mesa de Desarrollo Sostenible.

“El lugar de hacer detener a dichos pistoleros ha detenido a Edgar Fermín Samaniego, basándose en la versión de los asaltantes. Samaniego, de oficio bombero, había acudido a auxiliar a los agredidos a petición de entidades humanitarias”.

La Mesa exige la libertad inmediata de Edgar Fermín Samaniego, la desarticulación de estos grupos y el castigo del empresario brasileño al que acusa de ser autor intelectual del ataque con el objetivo de apropiarse de las tierras ocupadas por la comunidad nativa.

Esta noticia apareció hace algunas semanas y me sorprende que no haya levantado una protesta mayor.

La vuelvo a recordar, pues además de ser una prueba de la presencia de cuerpos parapoliciales muestra el desprecio con que actúa la policía y el Estado todo hacia los indígenas.