miércoles, 4 de junio de 2014

III° Jornada Internacional para la liberación de Los Cinco

Por Juliett Frometa

En las próximas horas, el miércoles 4 de Junio, en la sede del Club Nacional de Prensa de Washington D. C. se presentará al concierto mundial el tema de los Cinco antiterroristas cubanos encarcelados en 1998 en los Estados Unidos, y cuyo drama se prolonga aún en nuestros días.

Ellos son, como los denominara un prestigioso escritor brasileño autor de un libro en torno a la materia, “los últimos soldados de la guerra fría”.

Como se sabe, dos ellos -René y Fernando González- cumplieron ya la inicua sentencia que recibieran en una Corte Federal del Estado de La Florida a comienzos de este siglo, y volvieron a su patria, con los suyos.

Tres, sin embargo, se mantienen tras las rejas esperando justicia.

Se trata de Ramón Labañino Salazar, Gerardo Hernández Nordelo y Antonio Guerrero Rodríguez, valerosos luchadores que arriesgaron todo por dar tranquilidad y paz a su patria y al mundo.

El tema que deriva de esta causa, será examinado en una conferencia de prensa que se iniciará a las 10 horas del cuarto día de junio.

En ella, Martin Garbus, principal abogado litigante en Estados Unidos y miembro del equipo legal de los Cinco Cubanos, presentará el caso y aludirá en particular a su cliente Gerardo Hernández quien se encuentra confinado, cumpliendo dos cadenas perpetuas mas 15 años de prisión.

Será ese el inicio de la III Jornada Internacional que se extenderá hasta el 9 de Junio próximo.

En los días siguientes, 5 y 6, se abordará un tema de singular interés, la conferencia titulada "Nueva Era en las Relaciones Estados Unidos-Cuba", que está planteada por las condiciones del desarrollo en nuestro tiempo.

Han pasado, en efecto, más de cinco décadas desde que la administración norteamericana resolviera aplicar medidas punitivas contra Cuba en una abierta represalia por el giro que tomaron los acontecimientos en la isla de Martí luego que fuera abatida la dictadura asesina de Fulgencio Batista.

Es claro que la Casa Blanca esperaba, después de los acontecimientos de enero de 1959, el advenimiento de un gobierno clásico en la tierra cubana, una administración formal que entregara la conducción del Estado a los partidos de la burguesía y les permitiera reconstruir una “democracia” al estilo yanki.

Eso, como se sabe, no sucedió. El pueblo de Cuba y su vanguardia histórica decidieron construir su propio futuro buscando ideales de dignidad y de justicia. La administración norteamericana optó por el bloqueo, que ya cumplió más de cincuenta años y que ha dejado una estela dolorosa de tragedia y de muerte.

Condenado anualmente por la Asamblea General de Naciones Unidas y estigmatizado por todos los países, el “bloqueo” se ha erguido como un desafío a la humanidad entera. Y es que la historia universal no conoce un solo caso de una gran potencia que haya decidido decretar un bloqueo de esta magnitud contra un Estado pequeño, y lo haya mantenido más de cincuenta años.

Ni en los años más primitivos de la historia, el hombre registra un fenómeno similar de abuso y agresividad puesto en marcha por un país contra otro.

Hoy, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se perfilan en otro escenario. No porque hayan cambiado los actores -que siguen siendo los mismos- sino porque ha variado la situación internacional.

Se han producido fenómenos nuevos en la integración mundial. Los adelantos científicos y tecnológicos así como los retos surgidos ante la humanidad en los más variados campos; han generado un terreno muy amplio para el intercambio, la integración y la colaboración entre estados.

Pero, además, ha cambiado la correlación de fuerzas en el mundo. Se ha saltado de la unipolaridad de fines del siglo pasado, a la multipolaridad de hoy. Nuevas -grandes potencias- han asomado en el escenario de nuestro tiempo y América Latina ha dejado de ser el emporio de los Estados Unidos.

Hoy, países con distinto signo ideológico y político, comercian, debaten, analizan fenómenos comunes y buscan acuerdos en los marcos de la así llamada “globalización” que no puede ser vista como la imposición de unos sobre otros, sino como un acuerdo de colaboración mutua y de desarrollo sostenido en beneficio de todos.

Por eso en nuestro tiempo incluso destacados líderes parlamentarios de los Estados Unidos -Demócratas y Republicanos-, representantes del Comercio y la industria norteamericana, y exponentes del arte y la cultura; han asumido un papel activo en la tarea de recomponer los vínculos entre ambos países buscando un clima de cordialidad y paz.

La reciente visita a La Habana del Presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, y las declaraciones que brindara en pro de un acercamiento con Cuba, han colocado el tema de la colaboración -y la ruptura del bloqueo- en el centro del interés más efectivo de la política actual.

Esto será evaluado en a Jornada de Washington sin ninguna duda. Como lo señalara en su más reciente pronunciamiento el Comité Peruano de Solidaridad con los 5, “Los asistentes al evento, parlamentarios, alcaldes, religiosos, juristas, organismos de Derechos Humanos, intelectuales, artistas, sindicalistas que cuentan con el apoyo de varios Premios Nóbel; llevarán a cabo un programa de trabajo de gran valor. Sostendrán encuentros con personalidades del mundo académico y de la cultura norteamericana, harán visitas a diversos lugares e instituciones, sostendrán entrevistas de prensa, radio y TV; mantendrían comunicación con los migrantes que viven actualmente en el país del norte ; visitarán el Capitolio para un encuentro con lideres del Congreso de los Estados Unidos”

El sábado 7, ante la Casa Blanca, tendrá lugar una manifestación pacífica mediante la que se reiterará el pedido que se hiciera al Presidente Barack Obama para que dispusiera -de acuerdo a los procedimientos constitucionales de los Estados Unidos- la libertad de Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y Antonio Guerrero Rodríguez.

Hechos ocurridos recientemente permiten afincar la idea de que esto podrìa suceder. Recientemente se conoció el caso de Allan Cross, un ciudadano norteamericano involucrado en actividades de espionaje y condenado en Cuba a 15 años de prisión luego de un juicio abierto y público. Ël, podría ser “canjeado” por Gerardo Hernández –que nunca fue acusado de espionaje, pero sí condenado, abriendo las puertas a la solución del caso.

El “Canje” de 5 presuntos talibanes por un efectivo militar norteamericano detenido en Afganistán; constituye otro antecedente a considerar.

La Jornada de Washington se reproducirá en cada país de manera independiente y creadora. Comités de apoyo a la causa de los 5, colectivos solidarios y personalidades políticas e intelectuales del más variado signo, harán escuchar su voz en apoyo a esta causa.

En NIcaragua, por ejemplo, se ha programado para el jueves 5 a las 4pm, un acto politico cultural en apoyo a la Jornada "5 Dias por los Cinco, en la Plaza Cuba, de Managua, organizado por la Coordinadora de Solidaridad con Cuba, acto en el que el pueblo nicaraguense exigira una vez mas la liberacion de los patriotas cubanos Antonio Guerrero, Ramon Labañino y Gerardo Hernandez, injustamente encarcelados por mas de 15 años por luchar contra el terrorismo.