miércoles, 11 de junio de 2014

"Con el PAC podemos trabajar juntos en acabar piñata montada por PLN" José María Villalta

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Por ElPais.cr | Periódico Pueblo

El ex diputado y ex candidato a la presidencia por el Partido Frente Amplio, José María Villalta, declaró que para su organización es diferente hacer oposición a Liberación Nacional que al Partido Acción Ciudadana (PAC), ya que con este “se puede dar una relación de mayor cooperación”.

En una entrevista divulgada por el Periódico “Pueblo”, órgano oficial del Frente Amplio, Villalta dijo que un ejemplo de esa cooperación “lo tenemos con el acuerdo del primero de mayo en la Asamblea Legislativa. Si el PAC lo permite podemos trabajar juntos en detener la agenda neoliberal, podemos trabajar juntos en acabar la piñata montada por el PLN”.

La siguiente es la nota del periodista Martín R. Salazar, del Periódico Pueblo, al dirigente del Frente Amplio, José María Villalta:

Pasada la elección, el periódico PUEBLO conversó con el ex candidato presidencial del Frente Amplio, José María Villalta. El también ex diputado, de manera muy distendida y más reposadamente tras la virulenta campaña de agresiones a la que fue sometido por parte de los mismos de siempre durante el proceso electoral, compartió sus impresiones acerca del actual contexto político y las perspectivas del FA.

P.- José María, en el año dos mil diez, cuando iniciaba su trabajo como diputado del Frente Amplio, ¿Cuáles fueron los principales objetivos políticos que se plantearon?

JMV.- José María Villalta: Después del extraordinario trabajo legislativo realizado por José Merino, sorprendió de mala forma no contar en aquel entonces con un número mayor de diputados electos. Las expectativas de crecimiento eran muy altas. En aquel momento continuamos la lucha iniciada contra el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, la lucha por la institucionalidad pública de nuestro país, la defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social, la defensa del ambiente, la denuncia de la corrupción y de los chorizos, nos planteamos frenar el proyecto de generación eléctrica de los hermanos Arias y detener la agenda neoliberal. Además de este trabajo de resistencia, teníamos el trabajo propositivo, teníamos propuestas de reformas progresistas al sistema tributario, propuestas para una economía más justa.

P.- ¿Existen ventajas al desempeñarse como diputado único frente a los bloques de los otros partidos?

JMV.- Bueno, (risas), a mí me encantaría haber tenido los problemas de formar parte de una fracción de nueve o de trece diputados; dicen que siendo varios diputados se hace difícil coordinar, llegar a acuerdos, esas cosas, pero trabajar sólo en ocasiones se vuelve agotador. Cuando se es o se trabaja como diputado único, no es fácil recorrer todo el país, responder a las demandas de todo el territorio y estar al tanto de todas las luchas de la gente. Puede ser que entre las ventajas de trabajar sólo estén el tener mayor exposición, el llegar a ser más conocido, de algún modo el tener mayor libertad. Pero me quedo con los problemas de trabajar en una fracción amplia.

P.- ¿En qué momento de ese período legislativo toma la decisión de asumir la candidatura presidencial del Frente Amplio? ¿Qué lo llevó a tomar esa decisión?

JMV.- No fue una decisión fácil. No estaba en mi agenda personal llegar a ser candidato presidencial, tengo mucha conciencia de los riesgos del poder. Pero por otro lado, aceptar la candidatura era un acto de coherencia. Somos un Partido con principios claros y con un proyecto para el país vinculado a las luchas de nuestro pueblo. Después de sentir el apoyo de los movimientos sociales, de contar con un extraordinario equipo de asesores que posibilitaron un trabajo legislativo exitoso, resultaba consecuente continuar nuestras luchas contra los chorizos y la agenda neoliberal a nivel de la pelea por la Presidencia, resultaba consecuente llevar las luchas de nuestro pueblo a ese nivel, porque si competimos por estos puestos, el de diputado, el de presidente, es para favorecer las luchas de nuestro pueblo.

Lo que finalmente me llevó a tomar la decisión fue mi compromiso con José Merino. Él creyó en mí, creyó en este proyecto al que le dio la vida.

P.- Cuando inicia su trabajo como candidato presidencial, no resultaba claro que el Frente Amplio tuviera opciones reales de llegar a ganar la Presidencia de la República. Al iniciar este trabajo, ¿cuáles fueron los principales objetivos que se plantearon?
JMV.- Al tomar este tipo de decisión uno debe pensar en lo que puede llegar a pasar si ganamos. No somos una fuerza testimonial, no iniciamos la campaña para contar después lo que vivimos en ella. Tenemos vocación de gobierno. El FA tiene vocación de gobierno y eso nos impulsó siempre, llevar nuestro programa al gobierno. Tenemos un proyecto para el país, un proyecto que pretende transformar esta economía hacia una economía social, hacia una economía más justa, nosotros pretendemos fortalecer  el estado social de derecho, aumentar la justicia distributiva en esta sociedad. Con la misma convicción con la que trabajamos en la Asamblea Legislativa en el período 2010-2014, trabajamos en la campaña, siempre en sintonía con las luchas de nuestro pueblo.

P- ¿En algún momento pensó que efectivamente podía llegar a ser Presidente?

JMV.- Sí. Teníamos la certeza de ganar si conectábamos con la sensibilidad de la gente, con el rechazo que percibíamos en contra de Liberación Nacional (PLN) y del modelo neoliberal,  y lo logramos. Si bien es cierto no ganamos la Presidencia, el resultado es sumamente positivo. El FA demostró que no han desaparecido las ideologías en Costa Rica, demostramos que en la izquierda hay alternativas al modelo imperante, que existe una opción de izquierda. Nuestro partido marcó la agenda del proceso electoral, volvimos a poner sobre la mesa las grandes discusiones políticas, los grandes temas.

Esta campaña no fue igual a las anteriores y en parte se debe a nuestra participación, a nuestras propuestas políticas que parten de la comprensión de las luchas populares, del conocimiento de la realidad nacional, de una voluntad de transformar esta sociedad y de radicalizar su democracia. El FA le dio un giro al proceso electoral. A eso se debe la descomunal campaña del miedo que sufrimos.

P.- Ahora que hablamos de hacer política desde la izquierda en Costa Rica y de radicalizar la democracia, me gustaría que me dijera lo que piensa sobre la estrategia de presentar a la izquierda política como sinónimo de antidemocracia.

JMV.- Efectivamente. Esa es una de las estrategias más utilizadas, asociar izquierda con dictadura. Los que lo hacen son unos grandes mentirosos. Ellos, los que hicieron esta campaña, son a quienes se les cayó la máscara de demócratas con la que se presentaban y dejaron ver su careta autoritaria. Ellos fueron los que violaron las reglas democráticas al amenazar a trabajadores con la posible pérdida de sus empleos si votaban por el Frente Amplio. Esa manera de actuar muestra lo que están dispuestos a hacer con tal de mantenerse en el poder, muestra lo que están dispuestos a irrespetar.

El FA es un partido comprometido con la democracia costarricense; nuestros diputados van a demostrar el compromiso crítico que tienen con esta democracia.

P.- ¿Cuál es su balance de la campaña electoral?

JMV.- El balance es absolutamente positivo. Pasamos de tener un diputado a tener nueve diputados. Nos convertimos en segunda fuerza política en Puntarenas, Guanacaste y Limón, y en tercera fuerza política en la Asamblea Legislativa. Si sumamos la derrota del Partido Liberación Nacional y la del Movimiento Libertario, resulta evidente que la agenda neoliberal y las fuerzas que la impulsan sufrieron un golpe, un freno que en buena parte se debe al trabajo de nuestro Partido. El voto que recibió el FA no fue sólo un voto rebelde, no fue un voto que expresaba solamente el malestar por los ocho años de gobierno del PLN. El voto que recibimos fue un voto por convicción, un voto crítico, que da cuenta de la sintonía de los sectores sociales con nuestras propuestas.

P.- ¿Es distinto para el Frente Amplio ser oposición del Partido Liberación Nacional a ser oposición del Partido Acción Ciudadana (PAC), una vez que este asume el gobierno? Si pensamos claro, que el FA es un partido de oposición al gobierno del PAC y si recordamos su famosa frase al finalizar la primera ronda electoral, cuando dijo que tocaba elegir entre “la derecha que roba y la derecha que no roba”.

JMV.- En estos momentos pienso que esa frase es parcialmente cierta. No todo el PAC es de derecha, aunque  la derecha predomine en ese partido. En el PAC también existen otras fuerzas, algunas de izquierda. Sí, es distinto ser oposición del PLN a ser oposición con el PAC. Con ellos puede darse una relación de mayor cooperación. Un ejemplo de esto lo tenemos con el acuerdo del primero de mayo en la Asamblea Legislativa. Si el PAC lo permite podemos trabajar juntos en detener la agenda neoliberal, podemos trabajar juntos en acabar la piñata montada por el PLN.

P.-  Yo no tengo muy claro el modelo económico que impulsa el PAC. No estoy convencido de que su propuesta sea verdaderamente un cambio en relación con el modelo neoliberal imperante en el país en los últimos años. ¿Ve usted contradicciones en ese proyecto, en el modelo económico del PAC?


JMV.- SÍ, existen contradicciones en el modelo económico que tiene el PAC. En una situación compleja como la de Costa Rica no se puede pensar en abandonar la alianza con el pueblo, el gran ganador sería el sector financiero internacional. Si el PAC cede, si el PAC está dispuesto a ceder ante la agenda neoliberal,  existe el peligro de que su gobierno sea un gobierno cautivo. Es importante recordar en ese sentido la experiencia del gobierno de Abel Pacheco y la experiencia del gobierno de Laura Chinchila.

P.- Durante la campaña electoral usted utilizó el término “socialismo democrático” para definir su propuesta política. Podría referirse un poco más a esta definición ideológica.


JMV.- El FA es un partido socialista, que se plantea como alternativa ante el capitalismo salvaje que tiene sumida en la pobreza a una gran cantidad de personas y que lleva hambre y destrucción ambiental por todas partes. En ese sentido el FA es un partido que participa activamente en las luchas ambientales, es un partido ecosocialista, un partido moderno, no discriminatorio, progresista, que aprende de los errores que ha cometido la izquierda. El FA cree en la vía democrática para llegar al poder y para realizar transformaciones sociales profundas. Defendemos las libertades individuales, la libertad religiosa, la libertad de prensa y junto a ella, el derecho a la información. No creemos en una sociedad con un partido único ni tampoco en la reelección indefinida de sus gobernantes.

P.- ¿Cómo ve la nueva fracción legislativa del FA?

JMV.-  La veo como una fracción con muchas posibilidades. Son nueve diputados sin patrón, nueve diputados que no tienen dueño, que vienen del pueblo y que lucharán por el pueblo. Nuestros diputados no se repartirán entre nueve el trabajo de Merino o el trabajo de Villalta, ellos multiplicarán por nueve el trabajo de Merino y el trabajo de Villalta.

P.- Finalmente José María, usted se ha ganado a pulso un liderazgo nacional dentro del FA. ¿Cuál será su papel en el Partido a partir de ahora?

JMV.- El liderazgo en política no es algo que se gana y se guarda en una gaveta. El liderazgo en política hay que ejercerlo. Acompañaré a los nuevos diputados hasta donde ellos me lo permitan, aconsejando y compartiendo mi experiencia. Seguiré militando en el FA.