miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Quién no quiere blogueros en política?

cubahora.cu
Por Iroel Sánchez | La Pupila Insomne


La única noticia que ha circulado en la gran prensa y fuera de Brasil sobre el IV Encuentro de Blogueros y Activistas Digitales de Brasil es la presencia en él del ex presidente Luis Inacio Lula Da Silva.

Como reseña Eduardo Guimaraes, con quien compartí allí -junto al ecuatoriano Osvaldo León- el panel “Los medios en América Latina”, después del encuentro con Lula, los reporteros presentes se “reunieron para discutir qué pauta común entregarían a sus redacciones”.

El resultado de la concertación de cronistas fue manipular una declaración del líder brasileño sobre que sus compatriotas no miden obstáculos para disfrutar el fútbol y ahora los medios estaban pidiendo que las estaciones de metro estuvieran dentro de los estadios en la guerra que la gran prensa está  librando contra el gobierno de Dilma Rouseff a propósito de la celebración de la Copa Mundial de Fútbol en Brasil.

Pero Lula abordó ante casi 400 blogueros muchos más temas.  Además de declararse “orgulloso de haber conquistado para Brasil la Copa del Mundo”, añadió que tanto él como Dilma han utilizado el petróleo de Brasil para la dignidad de los brasileños en asuntos como la salud y la educación y que cada vez que abra la boca luchará por la regulación de los medios en su país, el tema más denunciado en estos encuentros de blogueros y activistas digitales.  El político más popular en la historia de Brasil afirmó que “la negación de la política no mejoró a ningún país del mundo”, y que sólo gente como Mussolini y Hitler se han beneficiado de negar la política. En consonancia con ello, el periodista español Pascual Serrano, presente en el evento, me recordaba cómo el dictador español Francisco Franco recomendaba no participar en política.

La Carta de Sao Paulo, aprobada al concluir el encuentro, denuncia los ataques contra la blogosfera y el activismo digital de “los barones de los medios y los sectores conservadores”. En el propio evento se habilitó un registro donde podían acudir los blogueros que han sufrido procesos judiciales impulsados desde los grandes medios.

En alusión a recientes revelaciones sobre proyectos impulsados desde Estados Unidos contra Cuba y otros países, el mismo documento dice que “es preciso denunciar las intenciones de usar el activismo digital como pretexto, en muchas partes del mundo para operaciones de injerencia y de intervenciones extranjeras” y agrega:

“No permitiremos que un movimiento legítimo, que lucha por derechos digitales y comunicacionales sea manipulado por intereses imperialistas que buscan desestabilizar gobiernos legítimos”. En ese sentido se efectuó durante el evento una mesa -protagonizada por el líder del Movimiento Sin Tierra Joao Pedro Estedile; Breno Altman, Director del diario digital Opera Mundi; y el profesor  universitario Igor Fuser- dedicada a analizar la actual situación en Venezuela. El consenso de los panelistas fue que los grandes medios en todo el continente actúan como partidos políticos para retrotraer los cambios impulsados por gobiernos progresistas y con una victoria en Venezuela darían un golpe mortal a los procesos de integración en la región. Estedile provocó risas en el auditorio: “La derecha latina de Miami, cansada de intentar derrocar a Fidel, ahora la emprende contra Maduro”.

Para enfrentar las acciones denunciadas, la Carta de Sao Paulo llama -entre otras acciones- a reforzar las articulaciones con blogueros y activistas digitales   de América Latina y el Caribe, con la realización en 2016 de un seminario regional, señalando que “la región ha sido víctima de la ofensiva violenta los barones de los medios, que intentan desestabilizar gobiernos democráticamente electos e imponer proyectos de neocolozación de los Estados Unidos”.

En Brasil se percatan en masa de lo que algunos en Cuba consideran “paranoia”: “Los grandes medios intentan imponer proyectos de neocolonización de Estados Unidos”, y aún hay quien recomienda a los blogueros cubanos no hablar de política mientras El País y BBC les dedican espacios exclusivos en sintonía con lo que interesa a Washington.

¿Quién sino los seguidores de Mussolini y Hitler, a quienes vemos actuar en Venezuela y Ucrania de la mano de EE.UU., que en el caso de Cuba engordan sueños en Miami y envían terroristas a La Habana, se benefician de blogueros que no hablen de política o que sólo lo hacen cuando les paga un medio o poder extranjero para decir lo que estos quieren escuchar? 

(Publicado en CubAhora)