viernes, 11 de abril de 2014

Managua no deja de estremecerse. Primera evaluación de daños

Por Informe Pastrán

La Directora de Geofísica del INETER, Angélica Muñoz, dijo este viernes desde el Canal 4 que el terremoto de ayer tarde, de 6,2 grados en la escala de Richter, tuvo una onda expansiva paulatina hasta llegar incluso a ciudades distantes de Managua. Las autoridades mantienen la declaratoria de Alerta Roja.

Un grupo de expertos del INETER determinaría hoy los rompimientos de suelos para determinar con mayor precisión la profundidad. Se estima que el sismo pudo ser cercano a la costa del Lago de Managua frente a Nagarote y Mateare.

Confirmó que ayer a las 12:47 del mediodía se produjo un sismo en el mismo lugar y luego hubo dos eventos sísmicos más ubicados en el mismo sector, lo cual refleja una tendencia. Muñoz recordó que Managua se encuentra asentada bajo una telaraña de fallas, incluso dentro del Lago de Managua que nunca han sido estudiadas.

Sin embargo, aclaró que el terremoto de ayer no fue producto de la falla del terremoto de 1972 que es la llamada Falla Tiscapa.

La réplica más fuerte sentida en Managua luego del terremoto fue de 5 grados, en lo que el INETER llama la zona epicentral y el resto de movimientos han sido por debajo de los 5 grados de entre 12 a 5 kilómetros bajo tierra.

El Secretario General de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno dijo por su parte que el número de viviendas afectadas en todo el departamento de Managua y Nagarote sobre pasan las 800, para lo que el COMUPRES de Managua sesionaría esta mañana para tener un recuento más preciso y tomar las medidas de acompañamiento a las familias afectadas, pero sobre todo salvaguardando la vida.

Las autoridades informaron hoy la primera víctima tras el terremoto de magnitud 6,2 en la escala abierta de Richter que sacudió este jueves el noroeste de Nicaragua, y decretaron la alerta roja o de evacuación en las provincias de Managua y León.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo en una comparecencia de prensa que la víctima es una mujer, de 23 años, originaria de Managua, que murió tras sufrir un infarto en un centro asistencial de la capital.

Ortega elevó la alerta amarilla (preventiva) a la roja o de evacuación ante las constantes réplicas tras el terremoto, que fue sentido en El Salvador, Honduras y Costa Rica.

La alerta roja ante terremotos insta a las instituciones a evacuar a la población en riesgo.

La Alcaldía de Managua anunció la evacuación, en horas de la noche del jueves, de 155 personas de los barrios del noroeste de la ciudad, debido a que habitan en puntos de alto riesgo de derrumbe. Los evacuados fueron ubicados en un centro de albergue temporal.

Nagarote, a 40 kilómetros al noroeste de Managua, fue la ciudad más afectada por el terremoto y sus réplicas. En Nagarote se registraron 17 casas colapsadas, así como 341 paredes reventadas, 111 techos derrumbados, informó la vicealcaldesa de ese municipio, Mireya Urroz. Los habitantes de Nagarote sacaron camas y colchones para dormir en las calles o patios de sus viviendas.

En Mateare, municipio ubicado a 25 kilómetros al noroeste de Managua, 28 casas resultaron con daños parciales.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) anunció que el terremoto pudo haber causado daños de entre V y X grados Mercalli, de un máximo de XII.

El Ineter ha registrado al menos 350 réplicas, 35 de ellas con magnitudes entre 5,0 Richter y 1,4 Richter.

El sismo de magnitud 6,2 en la escala abierta de Richter dejó al menos 266 personas lesionadas y 17 casas derrumbadas, informó el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).

El Ministerio de Educación suspendió las clases en todos sus niveles, incluyendo las universidades, en las provincias de Managua y León.

El Instituto Nicaragüense de Deportes clausuró un juego de béisbol en el Estadio Nacional Dennis Martínez de Managua y se suspendieron los V Juegos Deportivos Centroamericanos.

Desde 1528 Nicaragua ha sufrido 35 sismos importantes, de acuerdo con los registros del Ineter, los más devastadores ocurridos en Managua en 1931 y 1972, que cobraron 2,000 y 10,000 vidas, respectivamente.