lunes, 7 de abril de 2014

En Costa Rica se rompe bipartidismo. Gana el PAC de Luis Guillermo Solís

EFE
Por EFE | ElPaís.cr

Luis Guillermo Solís, del centro izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC), se convirtió ayer en el presidente electo de Costa Rica y el primero en interrumpir un bipartidismo de poco más de tres décadas de duración. 

Solís, un historiador de 53 años, alcanzó la silla presidencial tras conseguir 77,88 % de los votos en la segunda ronda electoral de ayer, mientras que su adversario, el candidato del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), Johnny Araya obtuvo 22,12 %, con el 94% de las mesas escrutadas.

Araya, ingeniero agrónomo y exalcalde de San José, se retiró de la campaña el pasado 5 de marzo tras reconocer sus pocas posibilidades de triunfo, aspecto que se vio reflejado hoy en las urnas y que supuso un duro golpe para su partido.

El PAC, fundado en el año 2000, no había ejercido antes el poder, pero estuvo cerca de ganar las elecciones del 2006, cuando su candidato, Ottón Solís, perdió ante el Premio Nobel de la Paz Oscar Arias (2006-1010), por poco más de un 1%.

Ocho años después, Luis Guillermo Solís ha logrado desbancar al PLN, el partido con más historia de Costa Rica, que ha gobernado nueve de los 15 periodos presidenciales que se contabilizan desde su fundación en 1951.

Además, puso fin a un bipartidismo en la presidencia que inició en 1982 y que está conformado por el PLN y por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), este último muy afectado desde hace una década por escándalos de corrupción.

Hoy los costarricenses se decantaron por el primer mandato en la historia del PAC y desecharon la continuidad del PLN, que durante los últimos ocho años ha estado en el poder con Óscar Arias (2006-2010) y Laura Chinchilla (2010-2014), la primera mujer en alcanzar la presidencia del país.

Las autoridades electorales no proclamaran presidente electo oficialmente al ganador de las elecciones de este domingo hasta que concluyan el escrutinio definitivo de los votos, que empezará analizarse el próximo martes.

La mayor preocupación de Solís durante toda la campaña tras la renuncia de Araya, fue derrotar al abstencionismo, algo que no pudo conseguir, ya que se ubicó en un 43,19 %, el más alto de la historia, superando el de la segunda ronda del 2002, cuando alcanzó un 39,8%.

El abstencionismo en la primera ronda, el pasado 2 de febrero, fue de un 31 %.

Solís se había establecido como meta alcanzar un millón de votos, lo que equivale a la tercera parte del padrón electoral, una cifra muy ambiciosa que no se había alcanzado en la historia del país por algún aspirante presidencial.

El ahora presidente electo, consiguió 1.276.287, una cifra que, según dijo, lo "honra" porque siempre pidió a los costarricenses salir a votar para que le dieran un mandato "claro y contundente".

El candidato del PAC, profesor universitario de historia y ciencias políticas en la estatal Universidad de Costa Rica, ha expresado durante toda su campaña que con "¡Con Costa Rica no se juega!".

Los primeros obstáculos como presidente se darán desde la Asamblea Legislativa, ya que deberá esforzarse en lograr acuerdos con otras bancadas.

Solís, contará con un Congreso fraccionado en nueve partidos políticos y sin mayoría, pues el PAC obtuvo solo 13 escaños, de los 57 que integran el Poder Legislativo, mientras el PLN de Araya tendrá 18.

El nuevo presidente, quien ha dedicado 30 años de su vida a la enseñanza, tiene entre sus principales propuestas de Gobierno el ordenamiento de los programas de asistencia social para eliminar la pobreza extrema que afecta a un 6% de las familias del país.

Además, el fortalecimiento de instituciones públicas relacionadas a la infraestructura, la salud y la educación, así como estrategias para aprovechar los tratados comerciales que tiene vigentes el país y no firmar nuevos.

Solís agradece más de un millón de votos (ElPaís.cr)

El Presidente Electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, agradeció a los costarricenses más del millón 300 mil votos que obtuvo en las urnas este domingo 6 de abril, y prometió cumplir el mandato de cambio, ordenado por el pueblo.

Con voz potente, lejos de instar a revanchismos, el futuro gobernante que asumirá el 8 de mayo, dijo que “ha quedado demostrada la voluntad del pueblo de querer recuperar y defender su identidad”.

“Disfrutemos de esta noche maravillosa en que el pueblo ha retomado la conducción de los asuntos de su país, y que con lucidez, con voluntad, con valentía ha dicho ¡hasta aquí! a la política tradicional que tanto mal nos trajo y ha dicho sí a la democracia vibrante, a la democracia justa, a la democracia fuerte, que construida desde 1821 con imperfección, pero perfeccionada desde entonces hasta ahora con una clase política que supo interpretar oportunamente las directrices de la gente, puede decir hoy, sin miedo, puede decir hoy, con firmeza, que se ha abierto en el horizonte patrio una brecha luminosa que nos llevará de una vez y una vez más, hacia la esperanza, hacia la justicia, hacia la equidad superior, que siempre fue aspiración de nuestro pueblo y que una y otra vez construyeron muchas personas, muchos corazones, muchos anhelos y muchas esperanzas, y que se han colmado, me parece a mí, de manera extraordinaria, en esta noche magnifica en que la gente salió a votar”, proclamó Solís Rivera.

El candidato triunfador del Partido Acción Ciudadano (PAC), reiteró el discurso de la organización, desde su fundación hace 13 años, en el sentido de que “primero Patria que partido”.

Solís, en ese sentido, anunció que todas las decisiones serán tomadas mediante la acción ciudadana, consultando a diversos sectores, así como a pobladores de las regiones costeras y montes.

Para el Presidente Electo también es fundamental el desarrollo de Costa Rica, respetando el ambiente, la legalidad, y aprovechó la oportunidad para anunciar su apoyo a la Ley contra el maltrato animal.

Además, anunció en que el nuevo gobierno buscará los derroteros de la Costa Rica de siempre, “que ha buscado la paz con sus vecinos, la paz al interior de si misma, la paz con la naturaleza y la paz con los principios universales, que nos han hecho siempre tan orgullosos; y particularmente con aquellos que tienen que ver con los derechos de todos y de todas. Esa será la plataforma sobre la cual construiremos el Gobierno”.

“Que no haya miedo, que no haya dudas de que habrá una transformación. De hecho, nuestra identidad depende de ello. Eso creo que ha quedado demostrado, a lo largo de este periodo, de la voluntad del pueblo, de querer recuperar esa identidad”, sostuvo.

Solís Rivera resaltó también que la división y el partidismo en la democracia tiene como límite el bien común, y añadió que se han perdido aquellos países que no han entendido esa lección, “que hay un patrimonio que no es de nadie, porque es de todos”.

“Ese patrimonio que es el mayor y más valioso de todos los tesoros de que dispone la Nación, el del bien común que se distribuye con justicia y con equidad, y que representa lo mejor que el Estado da a sus hijas y a sus  hijos es lo que tenemos que tutelar con mayo esmero en un momento como este, en donde las necesidades parecieran superar la capacidad del Estado”, indicó.

De seguido, Solís dijo que “ese bien común, que es la esencia de la organización republicana y democrática que tenemos, la preservación y mantenimiento de ese bien común, de manera que refleje la escrupulosa administración de los recursos públicos, es lo que acometeremos con mayor determinación en las próximas semanas”.

“Es la defensa del bien común, que el bien privado, que también tiene un espacio importante en la democracia, no se confunda con el bien común. El bien común es de la gente, el bien privado de quienes merecen tenerlo, pero no se confunda uno con el otro, que si eso se produce genera confusión y genera corrupción”, explicó.

“Hay que separar los ámbitos de la administración pública, de manera que lo privado y aquello que no lo es garanticen solo aquellos contactos virtuosos que permitan a uno y al otro complementarse y fortalecerse en favor de la gente”, insistió.

Sobre el mismo tema de transparencia y honestidad en la función pública, el Presidente Electo concluyó que “esas alianzas si, pero no las otras, las espurias, las oscuras, las que han traicionado, precisamente, al espíritu de la República”.

Finalmente, instó a los costarricenses a que no tengan ninguna inseguridad sobre la determinación del nuevo gobierno, de caminar por los nuevos derroteros, porque es la de la Costa Rica de siempre.