sábado, 12 de abril de 2014

Disminuyen los temblores pero se mantiene Alerta Roja en Nicaragua

Por Radio La Primerísima | Agencias

Nicaragua vivió la noche del viernes y la madrugada del sábado una jornada relativamente tranquila, con solo dos sismos de regular intensidad, que permitieron a la población de la zona del Pacífico descansar tras los dos terremotos sufridos en menos de 24 horas.

No obstante, todo el país se mantiene en alerta roja, decretada por el Presidente Daniel Ortega, con el propósito de tomar medidas preventivas que eviten daños mayores en caso de otro terremoto que cause daños severos.

La coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, destacó por su parte que el pueblo de este país centroamericano se ha acostumbrado a las emergencias ocasionadas por los sismos.

Durante una reunión de autoridades del Gobierno y alcaldes, Murillo aseveró que planes como el de verano a ejecutarse de cara a la Semana Santa no pueden detenerse.

No se trata de abandonar la Semana Santa con toda su tradición y fervor religioso y encuentro de las familias, ni de ahuyentar al turismo, sino de mantener la normalidad, pero en alerta y vigilancia permanente, aseveró.

"Hemos vivido en menos de 24 horas dos terremotos, -dijo- y así como nada puede indicar que se vaya a producir otro, tampoco se puede indicar que no se vaya a producir, lo único que podemos hacer es estar preparados".

De acuerdo con el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), que posee una red de vigilancia sísmica de excelente precisión, los sismos más fuertes ocurrieron a las 9:29 de la noche del viernes, uno de 3.7 de intensidad, con epicentro en la zona noroccidental del lago Xolotlán; a las a las 2:48 de la madrugada del sábado, otro de 4.4 frente a Corinto, en el Pacífico occidental; en la misma región del primero, hubo dos más a las 4:02, de 3.2  y a las 7:39, de 3.4 de magnitud. Y casi a las 8 de la mañana, un sismo de 4.2, frente a las costas de La Boquita, en el departamento de Carazo, en el Pacífico sur del país.

La ola de sismos empezó el jueves a las 5:28 minutos de la tarde, cuando un terremoto de 6.2 Ritcher sacudió Managua y gran parte del país, con epicentro en el lago Xolotlán, frente al municipio de Nagarote, departamento de León. Ese sismo originó más de mil réplicas que mantuvieron en zozobra a la población de los municipios de Nagarote, Mateare, Ciudad Sandino y Managua, principalmente.

Pero cuando los sismos parecían amainar, otro terremoto originó pánico en la población. A las 2:29 de la tarde del viernes, un temblor de magnitud 6.7 Ritcher, hizo estremecer todos los edificios de gran parte del país.

La novedad fue que el epicentro de ese terremoto es en una zona relativamente alejada del sitio en donde ocurrió el sismo del jueves: en Nandaime, departamento de Granada, a unos 19 kilómetros al oeste del volcán Mombacho y a una profundidad de 100 kilómetros. Esa enorme profundidad, según los expertos, es lo que evitó que el sismo devastara toda la zona de incidencia, especialmente Granada, Nandaime, Rivas y Jinotepe.

Veintiún minutos después, a las 14:50, ocurrió otro terremoto de 4.9, con epicentro en las costas del Pacífico, frente a El Astillero, en el departamento de Carazo, que derribó dos viviendas en el municipio de Tola, departamento de Rivas.

Precisamente el variado origen de la ola de sismos tiene desconcertados y en máxima alerta a los especialistas a la Gobierno Sandinista. Habitualmente, después de un terremoto ocurren numerosas réplicas originadas en la zona del epicentro, pero esta vez hay al menos cinco sitios diferentes en donde se están produciendo los terremotos.

La directora del Departamento de Geofísica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), Angélica Muñoz, solicitó a la población reportar cambios en el lago de Managua o cualquier laguna del Pacífico, debido a que se trata de antiguos volcanes que podrían entrar en actividad.

El sismo del jueves dejó un saldo de un muerto, 33 heridos graves y más de 1.600 casas afectadas. Un informe preliminar de la Defensa Civil reporta que ese terremoto provocó 53 viviendas colapsadas, 1,060 casas dañadas, 731 fisuras en edificios, 17 muros afectados y 300 metros de tendido eléctrico caído.

En Mateare, 65 casas averiadas, dos muros de vivienda colapsados, tres personas heridas y daños importantes en las estructuras del Instituto Alfonso Cortés y en la Iglesia católica del municipio.

En Nagarote, 47 casas destruidas, 501 con daños parciales, dos muros perimetrales colapsados, 151 casas con techos de tejas afectados, 33 heridos y 26 personas de cuatro evacuadas y alojadas en el albergue La Estación.

En La Paz Centro, en la comunidad Momotombo, una casa destruida, 72 viviendas dañadas y una persona lesionada.

En Nandaime, como resultado del terremoto de ayer, la alcaldía reporta daños menores en 20 viviendas en las comunidades Las Breñas, Las Cuatro Esquinas y El Manchón.

Balance

1 persona fallecida. Fátima del Rosario Pérez Medina, originaria de Managua, murió la noche del jueves a causa de un infarto, según reportó el Hospital Carlos Roberto Huembes.

38 heridos, de ellos tres son de Mateare, uno de Ticuantepe, 33 de Nagarote, y uno de La Paz Centro.

5 derrumbes reportados. Uno en la Cuesta El Plomo, otro en el cerro El Hormigón en el kilómetro cinco Carretera Sur, ambos en Managua. Uno en San Rafael del Sur, kilómetro 28, y dos en la comunidad Las Dispersas, Ticuantepe.

3 albergues activados. Uno en el Instituto Nicaragüense de Deportes, en Managua, y dos en Nagarote, en el Colegio Ricardo Morales Avilés y La Estación.

3 hospitales con fisuras. Estos son: el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales, de León, y en Chinandega el Hospital Mauricio Abdalah y la Casa Materna de Puerto Morazán.