lunes, 31 de marzo de 2014

"No vamos a permanecer callados ante la ocupación militar hondureña de la Isla Conejo" Sigfrido Reyes

Diario CoLatino
Por Diario CoLatino

“Hay un dicho que dice que el silencio otorga y nosotros no vamos a permanecer callados”, dijo Sigfrido Reyes, sobre una misiva oficial que el gobierno salvadoreño remitió a su par de Honduras en la que le pide la “desocupación inmediata” del islote, que militares hondureños invadieron desde principio de los 80.

El gobierno del presidente Mauricio Funes envío la semana pasada una nota de protesta a su homólogo hondureño en la que le exige la “desocupación inmediata” del islote, donde el presidente de la vecina nación, Juan Orlando Hernández,  inauguró este mes un helipuerto.

“La disposición de El Salvador – aseguró Reyes -, es tener las mejores relaciones con Honduras, es un pueblo hermano”. “No nos interesa desarrollar ningún conflicto, ni verbal, ni mucho menos de otro tipo (con Honduras)”, añadió el legislador, quien recordó que “la Isla Conejo y otras islas salvadoreñas en el Golfo de Fonseca deben ser respetadas y no puede tolerarse que un gobierno use la fuerza militar para querer imponer soberanía y ejercer soberanía en un territorio que no le pertenece”, dijo.

“La Isla Conejo nunca estuvo en disputa, nunca fue sujeto de un arbitraje, nunca llegó la Isla Conejo a ponerse en la mesa de discusión ante la Corte Internacional de Justicia”, recordó el diputado.

La Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, Holanda, donde Honduras mantiene de manera perpetua juristas para dirimir litigios fronterizos, entregó en 1992 a la vecina nación más del 60 por ciento de cerca de 500 kilómetros cuadrados de territorio continental que ambas naciones mantenían en disputa desde hacía más de un Siglo.

Además, delimitó territorio insular en el Golfo de Fonseca, que también es compartido con Nicaragua, que no estaba en disputa entre los dos países, como el Delta del Goascorán, en el nororiente salvadoreño.

Algunas versiones indican que Isla Conejo fue cedida de “buena fe” por militares salvadoreños a sus pares hondureños a principios de los 80, para contrarrestar el trasiego de armas de Nicaragua a la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), mientras combatían a los rebeldes en el interior de este país, de acuerdo a investigaciones de este vespertino.

“Fueron militares traidores a la patria que en tiempos del conflicto armado permitieron que tropas hondureñas se estacionaran en ese islote y nunca les exigieron que se retiraran”, se quejó Reyes, quien agregó que “eso no significa que el islote haya dejado de ser salvadoreño”.

Reyes calificó como “un abuso por parte del Estado hondureño, por parte de su Fuerza Armada, en querer apropiarse (del islote), aprovechándose de que El Salvador vivía una circunstancia particular de un conflicto armado interno”.

Reyes aplaudió la decisión del gobierno salvadoreño de enviar la nota de protesta al gobierno hondureño por la ocupación militar de la salvadoreña Isla Conejo, porque “no hay otra manera de actuar”, dijo.

“Le quiero decir al pueblo hondureño que Francisco Morazán está enterrado en San Salvador, porque Morazán siempre creyó que los salvadoreños éramos sus mejores soldados”, subrayó el presidente del parlamento salvadoreño.

“Aquí amamos a Morazán, lo queremos, lo respetamos”, aseguró Reyes, quien dijo al gobierno hondureño que le pida “cordura a sus líderes políticos, le pedimos racionalidad, respeto al Derecho Internacional y, sobretodo, respeto a un pueblo hermano, como lo es El Salvador. Lo decimos con humildad, pero con firmeza”.

“Nuestro pueblo tiene un territorio y no vamos a permitir que se le mancille”, acotó.