martes, 11 de febrero de 2014

El Salvador: ‘La segunda vuelta permite construir gobernabilidad’ Violeta Menjivar

contrapunto
Por Gerardo Arbaiza | ContraPunto

Para nadie es secreto que el escenario más añorado por la dirigencia y la militancia del FMLN era una victoria en primera vuelta. Después de obtener el 48.93 por ciento de los votos válidos y lograr la mayor ventaja sobre ARENA en elecciones, al interior del partido gobernante no hay preocupación sobre analizar lo que faltó para impedir la segunda vuelta, sino en buscar que la ventaja sea aun mayor.

La secretaria general adjunta del FMLN, Violeta Menjivar, da vuelta a la página del 2 de febrero y observa el lado positivo de una segunda vuelta, lo que a su juicio es ampliar las alianzas y garantizar una mayor base de gobernabilidad y pluralidad a un eventual nuevo quinquenio.

La también viceministra de Salud, no duda que los planteamientos de política social y económica se puedan encontrar incluso en actores de la derecha política, concretamente en quienes conformaron el Movimiento Unidad.

Pero Menjivar apunta que una apertura hacia sectores ciudadanos y políticos, no debe provocar que el FMLN pierda su identidad propia y asimismo vio la necesidad de incrementar la auditoría propia a su gobierno para cortar las intenciones de quien quiera corromper la función pública.

¿Qué considera el FMLN que le hizo falta para obtener los más de 20 mil votos que hubiesen evitado la segunda vuelta?

Lo que vale la pena analizar en este momento no creo que sea lo poquito que faltó, sino que lo bastante que le sacamos de diferencia a ARENA, la cual no tiene diferencias en nuestras votaciones. Estamos apostando a que el proyecto de transformación que representamos, no sea solo el proyecto del FMLN, sino el del país y para eso, si se toma en buen sentido la segunda vuelta, nos permiten construir mayores alianzas, no solo con los partidos políticos de Unidad, sino con los ciudadanos.

Estamos apostando a que, cuando se triunfe en las elecciones del 9 de marzo, que de la plataforma de un proyecto de cambio, en el que el FMLN sea un vector importante. La segunda vuelta permite construir gobernabilidad, pluralidad y esos puntos de encuentro esperamos encontrarlos, incluso en personas de derecha.

Algunos personeros de los partidos de Unidad dicen que apoyar a un partido de izquierda va contra sus estatutos ¿No es lo mismo en el caso del FMLN?

Ya ha dicho Salvador (Sánchez Cerén) que esto no se trata de robar identidades, no nos interesa captarlos a nuestro partido, queremos que nuestro partido mantenga su identidad y si esa identidad es sólida y fuerte, va ser aglutinadora para que distintas fuerzas políticas participen de esta transformación.

No menospreciamos que haya signos políticos de derecha que le están apostando a ser más flexibles y que no responden al gran capital y esperamos que con ellos se pueda coincidir en las políticas sociales y económicas, que necesitamos construirla con empresarios de todo tamaño.

¿El FMLN puede confiar en el cambio de actitud que presenta esta derecha?

Si nos quedamos con solo lo que nosotros confiamos, el país no puede avanzar. En este círculo concéntrico de adhesiones y ampliaciones, el peso del FMLN debe garantizar que nuestros aliados en este proceso de cambio no vayan a acercarse por oportunismo o corrupción.

El cimiento del proyecto debe ser confiable y debe promover valores. Tenemos que seguir poniendo vigilancia a lo que hacemos y el gobierno de izquierda mismo debe autovigilarse, para que tenga mayor base moral para que otros no vengan a contaminar la gestión pública, pero no nos cabe la menor duda que debemos construir un amplio movimiento social, económico y político.

¿Es cierto como dijo el alcalde de San Miguel, que el FMLN buscaría ampliar en la segunda vuelta, la ventaja conseguida en la primera, para legitimar futuras intenciones de hacer cambios a la constitución y consultas populares?


El FMLN simpatiza con reformas constitucionales que amplié la participación de la personas, pero que se tienen que consultar con los movimientos sociales y populares sobre cómo ven la idea de instalarlos.

¿Por qué hay que tenerle miedo al plebiscito o al referéndum? Si los hubiésemos tenido cuando se metió la dolarización y las privatizaciones, le aseguro que el pueblo bien informado no lo hubiera permitido. Esto hay que verlo como parte de la democracia participativa, pero debemos de ver el pulso de los aliados y esta idea debe ser madurada.