martes, 11 de febrero de 2014

Ciudades Modelo Remix: el ocaso de la soberanía y la democracia

latribuna.hn
Por Ofraneh

El inicio de la implementación de las ciudades modelo en Choluteca, fue anunciado el pasado 5 de febrero por el Secretario Ejecutivo del Consejo de Ministros, Ebal Diaz, colocando de nuevo el tema de la soberanía y los derechos democráticos en tela de juicio.


La candente Ley de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) suplantó a la Ley de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED), tras haber sido declarada inconstitucional en octubre del año 2012; y posteriormente haber suscitado la defenestración de la Corte de lo  Constitucional a manos del Congreso Nacional (dirigido en aquel entonces por el actual presidente de la República Juan Orlando Hernandez), ratificando de esta forma la ausencia de la independencia de poderes en Honduras.

La nueva versión de las ciudades modelo continúa siendo un misterio, en un país que se le mantiene bajo un manto de restricción informativa.
El pueblo hondureño desafortunadamente es susceptible al espejismo de creación de empleos y crecimiento económico, pregonado por la elite político empresarial a cargo de la repartición del botín, especialmente después del golpe de estado del año 2009.

Los medios de comunicación bajo la férula de la elite de poder han venido afinando la idea de la necesidad de la entrega de franjas territoriales al capital extranjero, como única salida a la crisis económica, sin proporcionar mayores detalles sobre la fórmula mágica para remediar la grave crisis en que han sumido a Honduras.

Desde la receta de Paul Romer, la cual generó un enorme impacto entre la ultraderecha local, a la versión de los libertarios alineados en Universidad Francisco Marroquín de Guatemala; en los últimos años se ha tratado de vender la  la entrega territorial como una atractivo para lograr atraer la requerida  inversión económica, antesala del "desarrollo". Sin embargo los prestidigitadores que viene utilizando a las ciudades modelo como su truco favorito, insisten en la tercerización de justicia como una condición indispensable para poder atraer inversionistas.

Las Ciudades Modelo y el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD)

El pasado 4 de febrero, la CERD examinó el informe presentado por el estado de Honduras, sacando algunos de los comisionados a relucir  la ausencia de independencia de  poderes, tras el asalto del poder Legislativo a la Corte de lo Constitucional (12-12-12), consecuencia de haber declarado inconstitucional la Ley de las Ciudades Modelo. El Comité manifestó su preocupación por la implementación de la Ley RED-ZEDE, tomando en cuenta la pretensión de entregar en el año 2012, más de la mitad del territorio Garifuna a inversionistas extranjeros.

La CERD además señaló como el estado de Honduras desconoce el derecho a la consulta-consentemiento, previo, libre e informado (CPLI), uno de los instrumentos jurídicos básicos de protección que poseemos los pueblos indígenas. El CPLI ha sido distorsionado frecuentemente por las diferentes administraciones gubernamentales en Honduras, desconociendo tratados y convenio internacionales.

En el caso de las ciudades modelo y la administración Lobo, ésta retuvo hasta última hora la información sobre la ubicación precisa de donde pretendía implementar el proyecto neocolonial. Sin embargo desde la aprobación de la Ley RED, comenzó un rumor persistente sobre la posible  localización entre la bahía de Trujillo y el río Sico, situación que provocó una serie de atropellos y especulaciones inmobiliarias en el territorio de nuestras comunidades.

De la Comisión de Notables a la Comisión de Opciones de Mejores Prácticas

En la versión original de la Ciudad Modelo, el gobierno creo una Comisión de Notables conformada por cinco personajes. Además de Paul Romer. El grupo de notables incluyó  a Harry Strachan, asociado con escuadrones de la muerte en el Salvador. La Comisión se disolvió en el momento que el Estado de Honduras firmó un carta de interés con el libertario Michel Strong, y apareció en escena el controvertido asesor político Mark Klugmann, como profeta de las ciudades modelo.

La supuesta nueva Comisión, según la escueta información vertida por Casa Presidencial, incluirá a la hija del fallecido ultra conservador estadounidense Ronald Reagan, y se supone que los nombres de los restantes miembros serán publicados en un futuro cercano en la Gaceta Nacional.

La Ciudad Modelo 2.0 conserva la esencia de la idea original preconizada por Romer.  Entre los actores continua la compañía sudcoreana POSCO, la cual supuestamente efectuará un estudio de prefactibilidad, que incluirá  "el plan maestro detallado con todas las precauciones ambientales de población".

POSCO de forma previa en el año de 2011 firmó una carta de intención con la administración Lobo, en referencia a un acuerdo de mutuo entendimiento encaminando a iniciar los estudios para la construcción de una Ciudad Modelo en Honduras.

La empresa sudcoreana se vio involucrada en el descalabro acontecido en Madagascar, donde la población se levantó y derrocó el gobierno de Marc Ravalomanana, meses antes del golpe de estado en Honduras. La empresas DAEWOO, filial de POSCO, asesorada por Romer, obtuvieron del depuesto presidente 1,3 millones de hectáreas de forma gratuita para un supuesto uso agrícola.

POSCO se destaca como una de las mayores empresas metalúrgicas del mundo, y ha confrontado acusaciones en relación a violaciones de los derechos humanos. La compañia se vio involucrada en una enorme controversia sobre una planta metalúrgica que pretendió construir en Odisha, India. Ocho Relatores Especiales de Naciones Unidas solicitaron la  suspensión del proyecto.

Si bien, la actual administración gubernamental se ha enfocado en Choluteca, en un futuro no muy lejano retornarán sus pretensiones sobre el territorio Garífuna, el que según parece intentarán convertirlo en un burdel bajo el nombre de Banana Coast. Desafortunadamente la mentalidad colonizada que prevalece en Honduras ha distorsionado el concepto de soberanía y finiquitado la esencia de la democracia al convertir los votos en una  simple mercancía, a cambio de bonos y tarjetas de debito vinculados a la estrategia del partido "nacional, que hoy en día ha instaurado una dictadura civil en Honduras.