jueves, 9 de enero de 2014

El Salvador: Expresidente Flores dice que recibió al menos $15 millones de Taiwán

Asamblea Legislativa
Por Gabriel Labrador | El Faro

El expresidente Francisco Flores atendió este martes durante dos horas las preguntas de una comisión investigadora de la Asamblea Legislativa, ante la cual reveló que mientras fue presidente de El Salvador entre 1999 y 2004 recibió varias veces donativos de dinero de parte del gobierno de Taiwán, y que esa "ayuda" destinada al país era como una especie de retribución por el apoyo del gobierno salvadoreño a la causa de Taipéi ante Naciones Unidas para ser reconocida como una nación independiente de China.

Sentado ante diputados de los partidos FMLN, Gana, PCN y los disidentes de Arena que lo investigan porque se desconoce el paradero de un donativo de 10 millones de dólares de Taiwán para las víctimas del terremoto del 13 de enero de 2001, Flores reveló que había recibido directamente y en varias ocasiones dinero de Taipéi. “¡Uffff! Durante los terremotos recibí para (las víctimas del terremoto en) Las Colinas, recibí fondos que me permitieron ayudarle a los alcaldes, recibí dinero para sacar gente que se había quedado atrapada en la cumbre, también recibí para combatir el narcotráfico, luego para combatir los secuestros...”, enumeró, aunque nunca precisó los montos de los donativos de cada una de esas ocasiones.

Los diputados insistieron en preguntarle particularmente sobre los 10 millones que, desembolsados en 2001, no llegaron a su presunto destino, que era el Instituto Libertad y Progreso, institución creada para otorgar títulos de propiedad. El presidente Mauricio Funes ha asegurado que ese donativo hizo un recorrido por varios bancos en Estados Unidos, Costa Rica y Bahamas, y que nunca ingresó a las arcas del Estado. Flores reiteró que él siempre se ocupó de que los fondos llegaran a sus destinatarios. "Una forma de hacer llegar la ayuda era en saquitos de dinero", dijo.

La comisión, después de escuchar a Flores, recibió a exfuncionarios de aquel gobierno, y lo que estos declararon fue que la ayuda para las víctimas de Las Colinas llegó por la vía ordinaria, es decir, fue canalizada por Relaciones Exteriores y expuesta a los controles usuales de Hacienda y de la Corte de Cuentas.

Flores rechazó los señalamientos de presunta corrupción, y aseguró que, hasta donde sabe, ni la Fiscalía lo investiga ni en Estados Unidos o en algún otro lugar se ha emitido un "reporte de operación sospechosa" (ROS), que es un informe que los sistemas financieros levantan cuando alguien hace una transacción financiera de grandes caudales.

Contrario a su versión es lo que ocurre en la Fiscalía General, que tiene un expediente abierto, pues investiga al expresidente "por corrupción política", según informó la institución a mediados del año pasado a una oficina del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Esa oficina, el Financial Crimes Enforcement Network (Fincen), respondió el año pasado a la Fiscalía que, efectivamente, había un ROS emitido por el International Bank of Miami debido al donativo de los 10 millones de dólares, aunque la Fiscalía en este último caso no precisa si el donativo fue a parar a una cuenta de Flores.

El exmandatario enumeró cuatro ocasiones en las cuales recibió dinero en concepto de ayuda de parte del presidente de Taiwán: la primera, para la emergencia después de los terremotos de 2001; la segunda, para combatir la oleada de secuestros que se desató entre 2002 y 2003; la tercera, para combatir el narcotráfico; y la cuarta, para combatir las pandillas y el crimen organizado. En ninguno de estos casos, Flores fue capaz de detallar el monto recibido ni la fecha en la que lo recibió ni el destinatario final, e insistió en que no sabía de dónde se había sacado que el donativo que él recibió era únicamente 10 millones de dólares. Además, dijo que no podía identificar a los destinatarios porque "los pondría en gran riesgo", dada la situación de inseguridad del país.

Pero hubo una vez, según confirmó Flores, que recibió dinero cuando aun no estaba al frente del Ejecutivo ni era funcionario público. Fue en 1998, ante la emergencia del huracán Mitch. Flores había renunciado a la presidencia de la Asamblea Legislativa que ostentaba como diputado de Arena, y se había lanzado a buscar la candidatura presidencial por su partido, Arena. En eso estalló la emergencia por el huracán y de nuevo llegaron las manos dadivosas de Taiwán para que enfrentara la emergencia. De nuevo, Flores no precisó el monto recibido.

El expresidente también reveló que el dinero que él recibía de Taiwán nunca entraba a ninguna cuenta oficial ni a la hacienda pública, y que tampoco nombraba a ninguno de sus ministros ni funcionarios públicos a que le dieran seguimiento porque no había nadie capacitado para administrar dichos fondos y utilizarlos para resolver los problemas por los que habían sido gestionados. "Ese tipo de cosas no las puede ver un ministro", dijo Flores, para hablar del dinero que recibió para combatir el crimen organizado y las pandillas.

Todas esas ayudas, reveló, él mismo las gestionaba, pero aclaró que el gobierno taiwanés decidía poner el cheque a su nombre. Según Flores, el Estado salvadoreño tenía privilegios de cooperación con Taiwán que hacía que las donaciones no requirieran ningún convenio ni ningún protocolo, sino que él obtenía una cita con el presidente taiwanés, él viajaba a Taipéi, y días después a su regreso, el embajador de entonces en El Salvador le llamaba para comentarle que tenía algo para él. Era el dinero. “El embajador me decía aquí le manda el presidente de Taiwán”, dijo Flores ante los diputados. Señaló que tampoco había testigos y que todo se hacía en privado.

En la audiencia no había presencia de diputados de Arena, PDC y CD, pues los primeros argumentaron que no formarían parte de la comisión porque perseguía motivos electorales, y CD apoyó la creación de la comisión pero con un solo diputado no puede participar en estas audiencias. La reunión se produjo a una distancia de solo 26 días para que los salvadoreños acudan, el 2 de febrero, a elegir al presidente del quinquenio 2014-2019.

Flores describió un mecanismo de cooperación internacional que él denominó "privilegiado" que tuvo con los presidentes Lee Teng-hui y Chen Shui-bian. El expresidente señaló que ese beneficio lo obtuvo El Salvador a raíz de las posturas que el país tuvo en foros internacionales -“especialmente en las Naciones Unidas”- a favor de la pretensión de Taiwán de consolidarse como una nación soberana e independiente frente a la República Popular de China.

El expresidente llegó a las 10:20 de la mañana a la Asamblea a bordo de una camioneta Land Cruiser color verde. Vestía un saco de color gris oscuro, una corbata de un tono más claro y unos zapatos negros a los que les hacía falta una lustrada para quedar impecables. Bajó cargando una computadora laptop Mac que iba resguardada en un estuche de plástico negro con costuras rojas. Al bajar del auto, que había sido acondicionado a una temperatura de 27 grados Celsius, sus ojos brillaban como cuando alguien está a punto de llorar. Dijo que acababa lo aquejaba una gripe y en el asiento del vehículo dejó el frasco de colirio para los ojos que acababa de aplicarse. Sonreía ante los periodistas que lo esperaban para soltarle una ráfaga de preguntas en un desorden tal que Flores tuvo que pedirles calma para poder responder.

“Pese a que la comisión es ilegal, he decidido venir para responder las preguntas de los diputados, pues creo que hay que hacerlo por respeto a los ciudadanos salvadoreños”, fue lo primero que dijo Flores. Luego ensayó lo mismo que diría ante los legisladores. “No he contestado los señalamientos que Funes ha hecho en los medios porque él ha dado cinco versiones de lo mismo y entonces yo no sabía a qué contestar. Funes tiene problemas para controlar sus sentimientos, ataca a todo mundo”, dijo. Luego agregó que nada más después de contestar las preguntas de los diputados estaría dispuesto a contestar más interrogantes de la prensa.

Antes de la audiencia de Flores, el fiscal general, Luis Martínez, había calificado de "inconstitucional" a la comisión especial legislativa, pues según él la Fiscalía tiene la atribución exclusiva de la investigación judicial.

Aunque esto es cierto, la Asamblea Legislativa sí está facultada por la Constitución para crear comisiones investigadoras. El artículo 131 establece que el Órgano Legislativo puede crear equipos de investigación para indagar sobre asuntos de interés nacional.

No obstante, la llegada de Flores fue la sorpresa del día para muchos diputados. El diputado Guillermo Gallegos, del partido Gana, estaba escéptico. “No sé si ha confirmado que va a venir, pero ojalá que venga y deje la soberbia y la prepotencia que siempre lo ha caracterizado. Él tiene que aclarar la malversación de esos 10 millones de dólares”, dijo Gallegos.

Francisco Merino, diputado del PCN y presidente de la comisión especial, tampoco pensaba que Flores y quienes habían sus ministros entre 1999 y 2004 llegarían a la comisión. Merino, de hecho, arrancó la sesión de las 10 de la mañana con unos minutos de retraso pero convencido de que la principal estrella, Flores, no se presentaría. Hasta ese momento, el único en anunciar su ausencia había sido Juan José Daboub, exsecretario técnico de la presidencia de Flores y exministro de Hacienda de ese gobierno. La sorpresa de Merino fue que, a las 10:30 de la mañana, uno de los asistentes de la comisión le susurró al oído que Flores ya había llegado pero que estaba entretenido atendiendo a una masa de periodistas.

Flores se quejó ante los diputados de la supuesta ilegalidad de la comisión, y juró decir toda la verdad cuando Merino le tomó el juramento. Luego preguntó cuánto tiempo tenía para hacer una primera exposición del tema y recibió como respuesta que todo lo que necesitara. Y cuando Flores comenzó a hablar, los rostros de algunos de los diputados se desencajaron un poco: el expresidente comenzó su exposición contando la historia del origen de Taiwán... “Se abrió un conflicto internacional... porque la pregunta era si existía una China o dos chinas, era un conflicto mundial, porque había países que aceptaban una sola China y había países como el nuestro que considerábamos a Taiwán como un país soberano e independiente...”

Fue entonces cuando Flores reveló que ese había sido el secreto de la cooperación taiwanesa durante su gestión presidencial. “(Era) una forma muy peculiar de cooperación en mi período presidencial, era el único país que lo hacía, que era que el gobierno de Taiwán a través de su presidente le entregaba fondos directos a aquellos mandatarios, gobiernos, fundaciones, organizaciones políticas que estaban de acuerdo en apoyar a Taiwán a través de su independencia. Esa forma de cooperación que nos tiene aquí sentados”, dijo Flores.

Flores cree que haber recibido ese tipo de cooperación a cambio de haber apoyado siempre que pudo a Taiwán en los foros internacionales o en la ONU no encierra ninguna irregularidad o conflicto de intereses. “El gobierno de Taiwán jamás me sobornó, jamás me dio dinero malhabido, siempre fue dinero para el beneficio de los salvadoreños”, dijo a los periodistas. ¿Cuántos cheques recibió? Fue entonces cuando detalló que había recibido para las víctimas del terremoto del 13 de enero de 2001, para los alcaldes... Y nunca hubo nadie que fiscalizara esos fondos. Por esto le echa la culpa a la burocracia de entonces, pues no permitía agilizar la entrega de fondos para atender emergencias como la de los terremotos. Para cuando pidió dinero al presidente Chen Shui-bian (ahora encarcelado por un caso de corrupción) para combatir la ola de secuestros de 2002, Flores dice que prefirió que no quedara huella de todo el dinero que oficiales de la Policía Nacional Civil entregaron a los delincuentes que fueron convertidos en informantes. “¿Cómo hacés con una operación del narcotráfico para tener facturas?”, preguntó Flores, ante los periodistas.

Llegó el turno de las preguntas de los diputados. El que comenzó fue Merino, el exvicepresidente de la República de 1989 a 1994 por el partido Arena. “En aras de la claridad de esta presentación, quizás primero habría que conocer las cifras de esa ayuda recibida, y lo otro sería, presidente, es que si bien esa modalidad fue válida para Taiwán, ¿cómo quedan las leyes salvadoreñas?”, preguntó Merino, al parecer sin darse cuenta de que le había cambiado el título de expresidente a Flores.

Flores respondió con evasivas y con eso marcó la pauta de sus intervenciones ante la comisión de siete diputados que lo escuchaban. “Estimo... no recuerdo... fueron varios millones de dólares... no recuerdo... me extrañaría que fueran menos de 15 millones de dólares los que recibí en ayuda”, dijo.

Luego vinieron las preguntas específicas sobre la denuncia que ha hecho el presidente Funes en torno a los 10 millones de dólares. “A ver diputado, ¿me ayuda? ¿Usted sabe que existe un cheque de cuatro millones, uno de uno y uno de cinco? ¿Dónde están? ¿Me puede dar la evidencia?”, preguntó Flores a Antonio Echeverría, diputado del FMLN.

Flores enumeró una serie de rubros en los que su gobierno tuvo que invertir después de los terremotos. Aclaró que hubo 5 millones que recibió para atender la emergencia de Las Colinas y que los recibió bajo el mismo método “privilegiado” de cooperación -es decir, sin ningún control. Al parecer, Flores ignoraba que solo unos minutos después de su intervención ante la comisión de diputados, Aldo Parducci, su secretario privado en la administración presidencial, diría lo contrario: que esos 5 millones para atender a las vícitmas del alud que soterró a cientos de habitantes de Las Colinas habían sido recibidos por el gobierno de El Salvador bajo el método ordinario de cooperación, es decir, vía Relaciones Exteriores y con cuentas expuestas al Ministerio de Hacienda y a la Corte de Cuentas. María Eugenia Brizuela, canciller durante la administración Flores, sostuvo lo mismo e incluso dijo que podía reconstruir la información de todas las donaciones que tuvo a su mano, si fuera necesario.

La diputada Claudia Ramírez, exarenera y ahora de la bancada Unidos por El Salvador, recriminó a Flores que como principal funcionario del país hubiera sido partícipe de un mecanismo oscuro de manejo de fondos públicos. Ramírez hizo alusión entonces al ROS del que ha hablado el presidente Funes, y Flores la atajó en ese punto: “Diputada, usted conoce el ROS, no yo. ¿Qué dice el ROS?", preguntó. "Alguien que me diga qué tiene el ROS". El expresidente insistió una y otra vez en que un especialista citado por la revista Foreign Policy había determinado que el ROS que había estado circulando en los medios era información maquillada con lo cual se demostraba que cuando el presidente Funes lo mencionaba en sus intervenciones en la radio lo hacía con el único afán de afectar políticamente al partido Arena, a sabiendas de que él es el principal asesor de la campaña del candidato Norman Quijano.

Flores retó a todos los diputados de la comisión a que le mostraran o explicaran qué era lo que dice el ROS del que tanto ha hablado Funes... pero nadie atendió su petición. Ese documento, que tal como lo reveló El Faro surgió a raíz de la investigación de la Fiscalía por el caso CEL-Enel, está protegido por normas de confidencialidad bastante estrictas a nivel internacional y se considera que si alguien obtiene una copia de un documento de esos puede incluso ser acusado de algún delito. Por eso ningún diputado dijo esta boca es mía...

Benito Lara, diputado del FMLN, fue quizás el que con más ahínco intentó anular la defensa de Flores. “Hasta ahora nadie ha negado que ese ROS que ha salido en los medios es falso”, dijo, para comenzar, a lo cual Flores respondió lo mismo, que el ROS que se ha conocido tiene información maquillada. Pasaron varios minutos y un par de intervenciones más, hasta que Lara volvió a intentarlo. "¿Cuántas donaciones recibió de Taiwán?" Flores respondió evasivo: “Pregunte a Taiwán, ellos de seguro tienen un registro detallado de todo lo que han donado”. Lara insistió: "¿Cómo se materializó esa ayuda económica? Si eran cheques, algún endoso tuvo que haber...” Y Flores respondió escueto: "Sí". Y esperó la siguiente pregunta, pero Lara no repreguntó.

La última pregunta fue de la diputada Ramírez. "¿No había persona alguna que controlara el uso de esos fondos?", inquirió. "No", dijo Flores, y entonces el diputado Merino dio por cerrada la sesión.

Más tarde, ya sin la presencia de Flores en los pasillos de la Asamblea, los diputados, solo entonces, dieron rienda suelta a la lengua que les hizo falta para preguntar más al expresidente que no dejó de sonreír, tomar sorbos de café que alternaba con tragos de agua.

“¿Como es eso que el expresidente dice que está sobre la ley?”, se preguntaba la diputada Claudia Ramírez a la 1:30 de la tarde. Merino también hacía ver su insatisfacción: “Una cosa es proteger a la fuente y el destino de ese dinero y otra cosa es la transparencia”. Lara, del FMLN, terciaba con los inconformes: “Ese mecanismo de cooperación que vino a describir aquí es raro, es primera vez que escucho algo así. Lo único que me queda claro es que si no hay registro de ese dinero, hay violación a la ley”.

Merino agregó que quedó con más dudas que certezas pero que si había algo que le reconfortaba es que para el próximo viernes iban a citar a tres personas más para que declaren: al presidente actual de la Corte de Cuentas, Rosalío Tóchez, para que informe sobre las auditorías realizadas a Cancillería; al expresidente de Arena, José Antonio Salaverría; y a otro ministro de Flores, Francisco Bertrand Galindo.

—¿Usted quedó conforme con el interrogatorio al expresidente, diputado Merino?

—Fue bueno que viniera a contestar las preguntas... ahora, lo único es que no sé si los salvadoreños se sienten satisfechos con lo que escucharon de su expresidente.

Fuente: El Faro