miércoles, 15 de enero de 2014

El FMLN se posiciona como favorito en las elecciones de El Salvador

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Por César Villalona | Diagonal

Casi todas las encuestas dan la victoria al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en las elecciones presidenciales del 2 de febrero. El partido ultraderechista ARENA ocuparía el segundo lugar y el Movimiento de Unidad, del ex presidente neoliberal Antonio Saca, el tercero. El FMLN, en el poder desde 2009, podría ganar en la primera vuelta, pero si no logra la mayoría cualificada, los analistas indican que la exguerrilla podría vencer en la segunda vuelta ante las dificultades de una alianza entre los dos sectores de la derecha salvadoreña.

El FMLN hizo una campaña basada en propuestas destinadas a continuar los cambios y desprovista de ataques a sus adversarios. También realizó amplias alianzas con grupos políticos minoritarios, con organizaciones sociales y con sectores empresariales y profesionales.

Por su parte, el partido ARENA, que gobernó entre 1989 y la llegada de Mauricio Funes y el FMLN en 2009, cometió muchos errores que hoy está pagando. Veamos algunos. ARENA tiene muchos enemigos: está confrontada con el FMLN, con el presidente Mauricio Funes, con la coalición que dirige Antonio Saca, con el Fiscal General de la República y con el presidente de la Corte de Cuentas. Además, ARENA no tiene aliados, ya que el resto de la derecha apoya a Saca. Por si fuera poco, ARENA está a la defensiva, arrinconada con los casos de corrupción cometidos durante sus anteriores gestiones. El programa de ARENA “contestándole al presidente” solo muestra que el presidente tiene la iniciativa estratégica.

Reducción de la pobreza

Las encuestas también revelan que la mayoría de la población desea que se profundicen los cambios iniciados por el actual Gobierno. Entre ellos destaca una gran inversión social y económica en beneficio de los sectores más necesitados. El indicador que mejor refleja la exitosa política del Gobierno es la reducción de la pobreza, del 38% de los hogares en el 2009 al 29% en el 2013. La pobreza extrema disminuyó a la mitad, hasta situarse en el 6,5%.

A diferencia de lo ocurrido en los 20 años de dominio de ARENA, el Estado dejó de ser un instrumento en beneficio exclusivo de la cúpula empresarial, que lo utilizó para enriquecerse más y para mantener a la mayoría de la población en condiciones de precariedad. Con el actual Gobierno muchos sectores excluidos participan de los beneficios de la política económica y social del Estado.

Por primera vez, se nota un cambio en el manejo de los recursos públicos, que antes fueron utilizados para beneficiar a funcionarios corruptos. Un caso emblemático es el del Ministerio de Obras Públicas, que sirvió para lucrar a ministros y a otros altos funcionarios y que hoy es modelo de manejo ético y responsable de los recursos.

También por primera vez hay políticas de Estado en favor de las mujeres. El proyecto de Ciudad Mujer y las leyes contra la violencia y por la igualdad entre mujeres y hombres son las expresiones más visibles de las acciones positivas en favor de las mujeres, sobre todo las de menos recursos y las más excluidas.

Otra de las grandes apuestas del Gobierno ha sido la reactivación de la producción agrícola que había quedado casi arruinada tras los gobiernos de ARENA. Las cosechas récord de granos básicos y la reducción de sus precios han beneficiado a miles de familias campesinas y a la población consumidora.

La victoria del FMLN garantizaría la profundización de los cambios que han beneficiado a la población de menos recursos. Se ampliará la reforma de salud, se destinarán más recursos a la educación y a obras públicas, aumentará la producción agropecuaria y mejorará la seguridad pública, para lo cual es fundamental la generación de más empleo, la depuración de la policía y el ataque al crimen organizado.

Pérdida de ARENA

La derrota de ARENA generará otra crisis en ese partido, donde las contradicciones internas solo están aplazadas en el marco de la campaña electoral. La derecha se debilitará y seguirá perdiendo peso en el Estado. Como en el 2015 habrá elecciones legislativas y municipales, el FMLN llegará muy fuerte a ese escenario y la derecha muy debilitada. Como el FMLN aumentaría el apoyo popular y el poder en el Estado, podría profundizar los cambios a partir de ese año.

Con el Frente Sandinista gobernando en Nicaragua y la izquierda hondureña avanzando en el terreno político como segunda fuerza electoral, el FMLN contará con buenos aliados en la región. Incluso en Costa Rica se verifica un importante avance de la izquierda representada en el Frente Amplio, que se configura como una importante fuerza electoral. La victoria del FMLN contribuirá a fortalecer el polo de izquierda y progresista de la región.