martes, 21 de enero de 2014

Caravana en defensa de la vida con Vandana Shiva en Costa Rica

Bloque Verde
Llamado urgente a consumidores y organismos internacionales.

Por Fabián Pacheco | Bloque Verde

Hoy visitamos el Caribe costarricense en compañía de Vandana Shiva, una mujer que representa y fortalece las luchas ambientales de miles de personas y comunidades a favor de la biodiversidad, el conocimiento comunitario, las semillas y la Soberanía Alimentaria, como parte de su incansable lucha en contra de los transgénicos (OGMs) y los agrotóxicos alrededor de todo el mundo.

Recorrimos Siquirres y Cariari hablando con las comunidades que viven diariamente las consecuencias del monocultivo piñero (con un crecimiento del monocultivo del 515%, con ganancias de 148,5 millones de dólares según datos de Cámara Nacional de Piñeros, con una expansión de más de 45 mil hectáreas en todo el país, al menos según los datos hasta el 2013); y compartiendo con las familias de la región caribeña que construyen alternativas agroecológicas para garantizar una alimentación saludable, la recuperación de las semillas criollas -nativas, y promueven un buen vivir sin dañar la naturaleza.

Es por esto que alzamos la voz, para denunciar en Costa Rica y en el mundo que el conflicto del acaparamiento del monocultivo de piña en nuestro país debe parar, porque esta expansión incontrolada atenta contra la diversidad biológica y agropecuaria de la zona, envenena los suelos, contamina las aguas, divide las comunidades, incumple los derechos laborales y violenta el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, tal como lo señala el Artículo 50 de nuestra Constitución Política.

Por esta razón denunciamos que:

• La expansión piñera trae consigo el acaparamiento de tierra, la destrucción de la agrobiodiversidad, la generación de la plaga de mosca stomoxys calcitrans que ataca al ganado, la exposición de poblaciones cercanas de los cultivos a agroquímicos como el bromacil y el paraquat que a su vez contaminan los suelos y los mantos acuíferos, así como el desplazamiento del sector campesino en detrimento de sus actividades productivas que sostienen su seguridad y soberanía alimentaria.

• La contaminación del agua para consumo humano en las comunidades de Milano, Cairo, Luisiana y La Francia de Siquirres es un caso emblemático que afecta a aproximadamente 6000 personas. Desde el 2003 se encontró que el agua de los acueductos comunales fue contaminada por agroquímicos como bromacil y diurón que se usan en la producción de piña. Desde el año 2007 la población depende del agua que Acueductos y Alcantarillados reparte en camiones cisterna. Aunque la Sala Constitucional emitió tres resoluciones en 2009 condenando de manera irrefutable a las entidades del Estado y exigiendo el saneamiento inmediato de los mantos acuíferos, hasta la fecha no se ha iniciado ninguna de las acciones legales denunciadas por las autoridades en contra de las empresas piñeras, y tampoco el actual gobierno ha tomado medidas para resolver la problemática que afecta día a día a cada una de las familias de estas comunidades.

• Muchas de las empresas productoras de piña nacionales y transnacionales operan amparadas por el actual gobierno, al margen de la legislación laboral, ambiental y hasta migratoria. Consideramos que el enriquecimiento empresarial no puede estar por encima de los bienes comunes, la salud y la naturaleza.

• En la zona sur del país hay 17 hectáreas sembradas de piña transgénica bajo experimentación cuyo cultivo fue aprobado por la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad del Servicio Fitosanitario del Estado a la empresa Del Monte. Esto viene a consolidar el agronegocio del monocultivo piñero en Costa Rica y contradice lo acordado por el Ministerio de Agricultura en conjunto con la Cámara Nacional de Productores Piñeros que durante 2012-2013 conformaron la Plataforma de Piñera Responsable como una forma de mejorar la imagen internacional de Costa Rica a través del “green wash”.

Ante esta grave situación, la resistencia, la movilización y las alternativas para la transformación siguen creciendo y fortaleciéndose. Es por esto que iniciativas de articulación nacional como el Frente contra la Contaminación de la Producción de Piña (1999), comunidades de muchas otras regiones del país, las organizaciones ecologistas, académicos, ASADAS, grupos de mujeres, campesinas e indígenas, entre muchos otros sectores han desarrollado una importante oposición al conflicto del acaparamiento de tierra por la expansión piñera y sus consecuencias. La preocupación aumenta, las respuestas gubernamentales son insuficientes y urgen respuestas claras e institucionales para resolverlo.

Es por esto que hacemos un llamado al “consumo consciente” nacional e internacional sobre el futuro de las comunidades afectadas por el monocultivo de piña, que ha beneficiado al sector agroexportador pero no las comunidades locales que luchan por la agroecología y el comercio solidario, en el marco de una propuesta inclusiva local que promueva la gestión comunitaria del agua.

Cuestionamos el modelo de expansión de monocultivo, la corresponsabilidad del Estado, su institucionalidad y la injerencia empresarial sobre la producción piñera y las consecuencias que han traído sobre las comunidades afectadas.

Es por esto que juntos con la líder mundial Dra. Vandana Shiva, nos declaramos defensores y defensoras de la naturaleza, guardianas y guardianes de las semillas, de los suelos vivos fértiles y del agua limpia, en resistencia por una Costa Rica que lucha por la justicia social y ambiental.