miércoles, 4 de diciembre de 2013

El Salvador: Las Veraneras despide por formar un sindicato

Foto CEAL
La cultura antisindical que no acaba nunca

Por Ernest Cañada | Rel-UITA

Los trabajadores de Las Veraneras, un hotel de villas ubicado en la zona costera de Los Cóbanos, en el municipio de Acajutla, enfrentan una grave situación desde abril a causa del despido de 15 fundadores de un sindicato de ramo del sector hotelero, SITIGHRA.

A inicios de ese mes, los trabajadores del hotel, que tiene una plantilla de unas 60 personas, se quejaron de su situación laboral (maltratos, persecución sindical, malas condiciones de trabajo) ante el presidente Mauricio Funes. El jefe de Estado ordenó al Ministerio del Trabajo que realizara una inspección en el hotel.

Según Gilberto García, de CEAL, tras esa visita “el Ministerio señaló que se estaban cometiendo una cantidad impresionante de infracciones laborales, unas 154: no tenían reglamento interno de trabajo, laboraban hasta 60 horas semanales, no tenían contratos escritos, la empresa no pagaba el salario mínimo y operaba en la total informalidad y desprecio a las normas laborales”.

También determinó que la empresa debía 17 mil dólares a sus trabajadores en horas extras, feriados, nocturnidad, vacaciones, etcétera.

Sin embargo, el empresario no quiso reconocer las infracciones señaladas por el Ministerio del Trabajo, según cuenta García.

“El propietario del hotel, Larry Alberto Zedán, se comporta de manera soberbia y prepotente. No ha querido mejorar lo que le señaló el Ministerio de Trabajo. Dice que a él nadie lo puede obligar a hacer lo que no quiere. Y muestra un desprecio total por las leyes laborales del país”.

En este contexto, un grupo de trabajadores de Las Veraneras, junto con otros del Hotel Decamerón, también en Los Cóbanos, y el Hotel Siesta en San Salvador, decidieron crear el Sindicato de Trabajadores de Industria Gastronómica, Restaurantes, Hoteles, y Afines al Turismo (SITIGHRA).

Las Veraneas no quiso reconocer
al Sindicato


Tal como continúa narrando Gilberto García, “la junta directiva provisional del Sindicato, al día siguiente que introdujeron la documentación al Ministerio del Trabajo, mandó cartas a los tres propietarios, solicitándoles iniciar un proceso de relación laboral normal.

Lejos de eso, las patronales de Decamerón y de Las Veraneras reaccionaron de forma agresiva, despidiendo en el caso de Las Veraneras a 15 fundadores y en Decamerón a una fundadora”.

“La única explicación que nos dio el propietario del hotel fue que él no quería ningún sindicalista en su empresa”, explica William Arnoldo Pérez, que trabajaba como guardavidas.

La alternativa que les dio el empresario fue que salieran del sindicato si querían continuar trabajando ahí.

“Nos dijeron que si no renunciábamos al sindicato no teníamos entrada. Y como no quisimos renunciar nos comunicaron que las puertas estaban cerradas. Nosotros nos presentamos al trabajo pero ya nos dijeron que no”, cuenta José Agustín Sosa, albañil del área de mantenimiento.

José Magaña, que trabajaba desde hacía siete años en la seguridad del hotel, manifiesta que la respuesta de los trabajadores no podía ser otra que demandar al empresario.

“Como no se hizo cargo de ningún pago, ni de las horas extras ni de los días feriados, nosotros le pusimos una demanda, para que en el juicio pudiéramos ganar ese dinero”.

Un conflicto en los tribunales


Cuando la Inspección del Ministerio del Trabajo quiso entrar nuevamente al hotel para hacer las comprobaciones pertinentes, el propietario no les dejó ingresar. Esto conllevó que el Ministerio les impusiera nuevas multas.

En estos momentos ya se han interpuesto todas las demandas por los despidos y el Sindicato está a la espera de las audiencias iniciales, explica Gilberto García.
“Somos muy optimistas porque los trabajadores tienen la razón. Estaban protegidos por ser fundadores del Sindicato y fueron arbitrariamente despedidos.

No dudamos que los juzgados van a fallar en su favor. Según el Código del Trabajo, por ser fundadores no pueden ser despedidos en los 60 días posteriores a la interposición de los documentos para formar el Sindicato.

Posteriormente esa protección se extendió por dos años. Y ellos fueron despedidos diez días después de que hubieran introducido los documentos”.

Mientras esperan la evolución del proceso judicial los trabajadores siguen fortaleciendo el Sindicato.

Inicialmente, el gremio se fundó con 42 trabajadores y ahora ya son más de 60, y se han ido afiliando trabajadores de otros hoteles.

A pesar de las dificultades el espíritu de lucha sigue en alto, tal como expresa José Magaña: “los trabajadores no deben tener miedo, hay que reclamar.

Más vale enfrentar los problemas, aunque sea con un monstruo. Que busquen apoyo en los sindicatos, pero en un buen Sindicato, no uno cualquiera

Fuente: Rel-UITA