lunes, 23 de diciembre de 2013

El Salvador: ARENA está contra el tiempo frente a la campaña más dura de su historia

Foto Arena oficial
Por Simpatizantes FMLN

Con una ARENA en contraataque tardío, aunque acorralada por todas partes menos por su más importante enemigo, se cierra la campaña política durante el 2013.

Esta campaña es realmente fuera de serie. Es distinta. Los actores no están colocados en sus sitios tradicionales. Es normal que, en las campañas políticas, los dos principales enemigos disparen sus mejores obuses, unos contra otros.

En esa campaña que ya casi termina no sucede así: el FMLN no le dispara a ARENA por la naturaleza del camino de la estrategia que escogió, y ARENA se cansó de dispararle a Elías Antonio Saca pero no a los efemelenistas.

Por sí solos esos hechos, ya hacen de la actual campaña el más extraño y diferente ejercicio de búsqueda del voto de la más reciente historia política salvadoreña.

Son otros los que se atacan, pero no directamente entre el FMLN y ARENA. Partiendo de eso, esta acabará como la más atípica de las campañas políticas modernas.
Para advertir eso han pasado muchas cosas: el presidente Mauricio Funes se ha convertido en la primera línea de ataque contra el partido ARENA.

También se ha transformado en una de las líneas más importantes de defensa no solo de su gobierno sino que, indirectamente, del FMLN.

Primeros caminos

Si no lo creen, veámoslo: en los últimos cuatro meses, ARENA ha recibido al menos dos golpes y acusaciones de corrupción muy fuertes. Lo novedoso es que los palos no vienen del FMLN sino del presidente de la República, Mauricio Funes.

Fue Funes quien, desde sus programas sabatinos de radio, comenzó a elevarle el tono a lo que él llamó como “la estafa del siglo”: el caso CEL- ENEL.

El gobernante comenzó a denunciar, casi todos los sábados, mientras le crecía la audiencia de su programa radial y de televisión semanal, que un grupo de exfuncionarios durante el gobierno de Francisco Flores facilitó el camino a un grupo de inversionistas italianos para que se quedaran con la mayoría de acciones de la geotermia estatal.

El gobernante fue dosificando las denuncias para hacer ver que una empresa estatal de más de mil millones de dólares podía caer en manos de una transnacional italiana por apenas poco más de $100 millones.

Poco después, una camioneta de Casa Presidencial dejaba en la Fiscalía General de la República varias docenas de cajas con documentos sobre el caso.

No muchos meses después, el Fiscal General Luis Martínez acusó penalmente a nueve exfuncionarios del gobierno de Francisco Flores, entre ellos el exministro, Miguel Lacayo, y al antiguo tesorero de ARENA, Guillermo Sol Bang.
 
Más grave aún

La denuncia penal del caso CEL- ENEL golpeó las aspiraciones electorales de ARENA. Una encuesta publicada por un diario impreso demostró que un 20% de los votantes dijo que ese tema incidiría en su voto.

Pero, el caso sobre cómo llegaron los italianos a la geotermia estatal es técnico, complicado jurídicamente, y de difícil explicación al público. No todos comprenden sus implicaciones.

Pero, cuando apenas se calmaban las aguas sobre las denuncias públicas en ese tema y ARENA apenas atinaba a defenderse, el presidente Funes extrae otra dinamita de su maletín personal.

Es entonces cuando denuncia que Taiwán habría entregado $10 millones al expresidente Francisco Flores que acabaron en una cuenta cifrada en las Bahamas, después de pasar por Miami.

Usando documentos oficiales del Departamento del Tesoro, Funes demostró que, supuestamente, una parte de ese dinero fue donado a ARENA y la mitad a una oficina del gobierno.

Poco a poco, testigos de la época en que incurrieron los hechos comenzaron a advertir que, ni a ARENA, ni a la oficina del gobierno que titula tierras llegó el alegado dinero taiwanés.

Entonces el caso revolucionó la mente de muchos salvadoreños que sí comprendieron mejor este posible caso de corrupción. Sin duda, los hechos golpearon a ARENA.

El porrazo fue tan duro que el papel de Francisco Flores como principal asesor de la campaña de Norman Quijano, el candidato arenero, se puso patas para arriba. Y entonces, algunos de los principales financistas de ese partido comenzaron a dudar del papel de Flores en la campaña y de la efectividad de Norman Quijano como candidato.

Ambos problemas no eran difíciles de probar: en encuestas de opinión pública privadas, y hasta en los estudios de La Prensa Gráfica, se demostraba, históricamente, que Quijano ha descendido más de 30 puntos de popularidad, desde que inició la campaña.

Cambio de lenguaje

Entonces, los dos golpes de Funes pusieron contra la pared a ARENA. El más fuerte fue el que Funes enderezó contra Flores: le dio en el corazón de quien maneja el partido. Desde entonces han crecido las voces internas de quejas dentro de ARENA.

Tanto que algunos debieron correr a contratar a Juan José Rendón, un venezolano antichavista y budista, que ha dirigido varias campañas presidenciales en diversos países. La última de ellas, la del candidato presidencial ganador en Honduras.

Pero, los cambios de emergencia en ARENA no solo fueron precedidos por los dos duros golpes de Funes sino también por otros hechos:

a. El FMLN pasó adelante en la mayoría de encuestas de opinión pública serias. ARENA perdió la vanguardia en un tramo casi final de la campaña política.

b. El liderazgo lo asumió el FMLN con pleno confort: ARENA se olvidó que su principal rival es el FMLN pero, dentro de su estrategia, nunca lo incluyó como enemigo. Lo dejó crecer en total libertad y sin golpes. Los areneros prefirieron atacar a Elías Antonio Saca sin entender que eso no le daba réditos electorales a Quijano. El ataque a Saca por casi tres años nunca hizo crecer a Norman.

c. ARENA siempre ha tenido, en los últimos meses, al menos tres frentes de guerra que atender: 1) la publicidad de ALBA que, aunque no electoral, le da convencimiento al FMLN; 2) los ataques de Funes y la publicidad del gobierno y 3) la publicidad del FMLN. Todos esos escenarios dificultan los movimientos areneros en busca de votos. Hasta con dinero abruma el FMLN a ARENA.

d. Astutamente, el FMLN comenzó a jugar, hace meses, a reivindicar las mejores obras de Mauricio Funes, a apartarse de lo que no le ha salido bien al gobernante y a construir una publicidad donde se coloca como un partido pacificador, lejos de las reyertas.

¿Tiempo?

Hace pocos días, un alto empresario arenero confesaba a un grupo de periodistas que, aunque se contrató al venezolano JJ Rendón, nadie puede garantizar que, en tan poco tiempo, ARENA pueda asegurarse un papel ganador.

Otros confiesan que el problema en el manejo de la campaña de ARENA es que existieron voces que aseguraban que el camino estaba equivocado.

El mayor problema habría sido que ARENA dedicó todas sus armas para impedir que el candidato presidencial Tony Saca creciera y que eso no le dio réditos electorales. El problema es que, a pesar de tantos golpes contra Saca, Quijano no creció. Además, el hecho de direccionar los ataques contra Saca encegueció a ARENA y sus dirigentes se olvidaron de atacar al FMLN, su verdadero enemigo.

Eso facilitó las cosas al FMLN quienes se dedicaron, sin obstáculos en el camino, a resaltar las obras como la entrega de un vaso de leche a los estudiantes o a colocarse como un contendor que quiere la pacificación y el orden.

Hay empresarios de ARENA que confiesan que ese error lo delató mucha gente pero no les hicieron caso.

El problema para ARENA sería, entonces, quitarse de encima las acusaciones de Funes, fracturar al FMLN y tratar de lograr que la figura de su candidato crezca. En procura de eso, ARENA contraataca con temas como los $3 millones que recibió Mauricio Funes o con la vinculación del FMLN con la guerrilla colombiana.

Incluso el partido tricolor estableció un programa radial para responderle los sábados a Mauricio Funes. El problema, sin embargo, es si ese contraataque tendrá la envergadura para lesionar al FMLN y si, en cuatro semanas, la magia del asesor Rendón tendrá resultados.