viernes, 22 de noviembre de 2013

Plataforma del Movimiento social y popular de Honduras ante la coyuntura política electoral

Foto Luis Méndez
Plataforma del Movimiento social y popular de Honduras

Las organizaciones y movimientos aglutinados en la Plataforma del Movimientos Social y Popular de Honduras, ante la coyuntura política electoral nos pronunciamos de la siguiente manera:

1.       Entendemos que el sistema político hondureño atraviesa por una profunda crisis estructural, y que tanto actores como partidos políticos representan los intereses de los grupos de poder hegemónicos que van en contra de una plena democracia para la sociedad hondureña, así como de la cultura de los pueblos, sus identidades, sus bienes naturales y la vida.
 
2.       En este sentido, llamamos a todas las organizaciones del movimiento social, popular, a las y los ciudadanos preocupados por el fututo de la nación a no votar por los partidos y actores políticos que dieron el golpe de Estado,  así como por los partidos satélites que le hacen el juego al sistema económico - político, a los intereses de los grupos económicos responsables de la crisis y a los intereses del imperialismo.
 
3.       Por estas razones llamamos al pueblo en general al voto crítico-activo entendiendo éste, como una de las manifestaciones de la soberanía popular que trasciende una coyuntura electoral y que le apuesta a la refundación del país.
 
4.       Hacemos saber que independientemente de la actual coyuntura electoral la lucha continua para el movimiento social hondureño,  seguiremos haciéndole frente al recrudecimiento del capitalismo, racismo y patriarcado expresado a través del  extractivismo, sobreexplotación laboral, saqueo de los recursos, privatización del Estado,  militarización de la sociedad, criminalización de la pobreza y la persecución  de las y los luchadores y defensores y defensoras del movimiento social y popular, entre ellas y ellos: Magdalena Morales de la Central Nacional de Trabajadores del Campo, CNTC; Bertha Cáceres, Tomas Membreño y Aureliano Molina del Consejo Cívico de organizaciones populares e indígenas de Honduras, COPINH, Víctor Fernández del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia, MADJ, a los líderes de la tribu Tolupan de las montañas de Yoro, pobladores de Nueva Esperanza en Atlántida que han sido amenazados por las compañías mineras y pobladores de Zacate Grande, compañeros campesinos y campesinas del bajo aguan y de MOCSAN.
 
5.       Invitamos asimismo,  al pueblo hondureño a ser solidarios, solidarias con las y los  luchadores y luchadoras sociales que por sus posiciones políticas son víctimas de amenazas y persecución, intensificadas en esta coyuntura por parte de los grupos de poder que promueven  la profundización de un modelo económico basado en el despojo y la entrega de los bienes comunes de la naturaleza al capital transnacional.
 
6.       Reafirmamos nuestro compromiso por  la defensa  de los territorios y sus bienes comunes naturales: agua, bosque, tierra y recursos del subsuelo. De igual manera, reafirmamos nuestro compromiso por la defensa de la educación pública, laica, gratuita y de calidad; la diversidad cultural y el derecho a una salud pública e integral.
 
Por todo lo anterior:
 
Hacemos un llamado a la unidad y a la reorganización del movimiento social y popular y de todos los pueblos en resistencia, retomando el carácter de lucha unitaria, autónoma e independiente como características  inherentes a las luchas de los pueblos  y la resistencia.
 
A unir fuerzas  para romper  el cerco mediático que los medios de comunicación hegemónicos imponen y manipulan invisibilizando la permanente violación de los Derechos Humanos, económicos, sociales y culturales de los pueblos por parte de los grupos de poder.
 
 Ante esta coyuntura y cualquier posible escenario, llamamos a la movilización, articulación y solidaridad de todos los sectores organizados de camino a la construcción de una estrategia alternativa de sociedad  y de relaciones económicas que refunde las relaciones de poder entre hombres y mujeres en las organizaciones y en esa vida que ya por adelantado debemos vivir.
 
Reafirmamos la necesidad de una Asamblea Nacional Constituyente originaria y refundacional que cambie de forma estructural las dinámicas y relaciones que perpetúan la desigualdad y la pobreza históricamente causadas e impuestas por los grupos empresariales, partidos políticos, militares, cúpulas religiosas, medios de comunicación,  y los intereses imperialistas hegemónicos.
 
Reiteramos el llamado a la unidad de todos los sectores organizados y populares en lucha,  a la construcción de los ejes estratégicos y una agenda común que permita la articulación nacional del movimiento social y popular para impulsar los cambios estructurales que respondan a los intereses del pueblo hondureño.