viernes, 1 de noviembre de 2013

Miles de personas piden fin a la violencia petrolera en Guatemala

prensalibre.com.gt
"Salva la Selva" entrega una petición al embajador de Guatemala en Berlín

Rebelión

En el corazón del Parque Nacional Laguna del Tigre PNLT la empresa petrolera franco británica Perenco Guatemala Limited explota varios pozos petroleros. Dentro del PNLT, estas actividades petroleras afectan gravemente a unos 40.000 habitantes de 37 comunidades.

Salva la Selva se hizo eco de la situación desde agosto 2013 y difundió por todas sus redes la petición “Guatemala: petróleo en el corazón de la selva maya”. 

La carta reivindicaba el fin de la militarización de la zona, de las intimidaciones y amenazas que esta supone, el cese de las violaciones de derechos de la población local y la realización de una auditoría social y ambiental para determinar las consecuencias que ha tenido la explotación petrolera. Unas 62.000 personas de todo el mundo expresaron su preocupación y solidaridad adhiriéndose a la carta con su firma.

Se exigía además respeto para las personas que habitan el PNLT, así como seguridad jurídica para sus tierras. La petición central de dicha carta es pues la suspensión del contrato petrolero 2-85 de Perenco Guatemala Limited y de nuevos proyectos petroleros en la zona, y demás megaproyectos que no se corresponden con el entorno económico, social y cultural.

Renate Vollbracht, del grupo berlinés de activistas de Salva la Selva expresó al embajador de Guatemala en Alemania, Sr. Jiménez Licona preocupación por el hecho de que su país “destruyendo las selvas del parque nacional y desplazando comunidades, el país está contraviniendo seriamente sus propias leyes nacionales, así como los Acuerdos de Paz firmados en 1996 y diversos tratados internacionales a los que ha adherido”.

Guadalupe Rodríguez, responsable de las campañas para Latinoamérica de la misma organización recuerda además que “cuatro comunidades han sido desalojados de la zona desde 2009 y podrían suceder once nuevos desalojos y queremos evitar que esto suceda”.
Por su parte, el embajador Jiménez Licona agradeció la preocupación de los activistas por lo que sucede en su país, y se comprometió a reenviar la petición al Presidente y al Ministerio del Ambiente.