miércoles, 9 de octubre de 2013

Una investigación particular devela acciones de Chevron contra Ecuador en Estados Unidos

Foto Micaela Ayala / Andes
Por ANDES

Van apareciendo unas primeras conclusiones a partir del análisis de un primer paquete de información, que el abogado investigador Ted Folkman obtuvo sobre la posible injerencia de Chevron en el contenido de un informe sobre Derechos Humanos en Ecuador publicado en 2011, en el que se impone la idea de que el sistema judicial ecuatoriano es corrupto y parcializado. 

Chevron utiliza ese informe como argumento en su búsqueda de que Estados Unidos desestime la sentencia de la Corte de Lago Agrio que lo obliga a pagar 19.000 millones de dólares a los afectados amazónicos, víctimas de la operación negligente (1964-1990) y la también negligente remediación.

Pero la primera conclusión a que llega el investigador, quien esperó durante un año y medio, desde agosto de 2011 por respuestas del Departamento de Estado a sus inquietudes respecto a la cuestión Chevron-Ecuador, es que en efecto la empresa hace cabildeo en Estados Unidos contra el país suramericano y puede ser que este cabideo tenga resonancia en los contenidos de los informes sobre el sistema judicial ecuatoriano.

Algunos detalles: Bill Irwin es un cabildero de Chevron, su nombre y participación en la empresa la reveló Folkman este 4 de octubre en un informe al que accedió la Agencia Andes.

En el 2009, Irwin se identificó como parte de un grupo de presión para que varias instituciones de Estados Unidos, entre ellas, el Departamento de Estado, de Comercio, de Energía y Hacienda, el Senado, el Consejo de Seguridad Nacional, la Cámara de Representantes, y el Representante de Comercio de EE.UU. actúen contra el sistema judicial del Ecuador y contra el comercio entre ambos países.

Él se reunió con la Sra. Ariza Caparo el 8 de diciembre de 2009. En esa reunión ofreció información sobre dos auditorías ambientales realizadas en Ecuador en 1992 -por Furgo - McClelland y por HBT Agra (usada como descargo en el juicio de Lago Agrio). También informó sobre el estado legal de la propiedad de Chevron-Texaco de la concesión que operó en Ecuador.

Luego de esa reunión, personal del Departamento de Estado intercambió correos electrónicos sobre la reunión de ese día. Folkman recibió en el paquete de información copias de esos correos. Uno de esos comunicados, enviado el 09 de diciembre 2009 inscribe en su línea de asunto: "RE : Chevron reunión –cómo la RFC 2009 se ve ".

El abogado Folkman deduce, a partir de ese e-mail, que el propósito de la reunión era discutir el contenido del Informe de Derechos Humanos 2009 Ecuador. “He pedido a Chevron dos veces que comente sobre lo ocurrido en la reunión, pero la empresa no ha respondido”, explica Folkman.

El Departamento de Estado también tenía en sus archivos una copia de un memorando titulado “Chevron Texaco Petroleum , Ecuador y la demanda contra Chevron ". No está claro si Chevron proporcionó el memorándum al Departamento de Estado, y, en caso afirmativo, cuándo.

El Departamento de Estado también estaba al tanto de puntos de vista de cabilderos de Chevron. Tenía en sus archivos una copia de una carta remitida por Sentaors Wyden a la Representante de Comercio de EE.UU., donde se expresa la preocupación de Chevron sobre los "esfuerzos de peticionar a la Oficina en relación con una demanda que se enfrenta en el sistema jurídico ecuatoriano". Una vez más, no está claro cómo el Departamento de Estado llegó a tener la carta.

El efecto del Cabildeo de Chevron contra el Ecuador

La cuestión que aparece ahora es saber si la reunión del lobista de Chevron surtió efecto en Estados Unidos. Folkman compara los documentos: Ecuador RFC 2008 (publicado el 25 de febrero del 2009, antes de la reunión) con el  Ecuador HRR 2009 (publicado el 11 de marzo de 2010, después de la reunión).

Las diferencias son menores. En el primero, el informe dice que los medios de comunicación del Ecuador informaron "ampliamente" sobre la "sensibilidad del poder judicial a los sobornos de las decisiones favorables y la resolución de casos judiciales y jueces que se parcializan a casos de abogados externos que han escrito las sentencias judiciales”. En 2009, la palabra " ampliamente " se ha eliminado.

Lo que sí es evidente, es que Chevron utiliza los FCR 2009 a su favor. El juez Lewis Kaplan (quien el lunes dictaminó que el 15 de octubre los afectados amazónicos deberán enfrentar en Nueva York acusaciones de la petrolera sin una corte) ha citado el Informe de Derechos Humanos 2009 en dos ocasiones.

A las apreciaciones de Kaplan se suman las del Departamento de Estado, que al mismo tiempo, reciben injerencia de otros grupos que detestan la línea política del gobierno ecuatoriano.

“Ecuador, en los últimos años, ha visto la ascendencia de un gobierno socialista que no está tan bien dispuesto a intereses petroleros privados como su predecesor”, sostiene el informe del abogado de Boston, Ted Folkman.

Kaplan ha citado en las cortes estadounidenses:

“En la práctica el poder judicial  (del Ecuador) es a veces susceptible a la presión externa y a la corrupción. (…) Jueces que se parcializan a abogados externos que han escrito las sentencias judiciales (…) y los enviaron de vuelta al juez para su firma”.

También que:

“El sistema jurídico ecuatoriano está muy politizado y tiene poco respeto por el imperio de la ley (…) menos que en Liberia y Corea del Norte”.

Aquellas apreciaciones hacen parecer que Kaplan apunta a deslegitimar el juicio que los amazónicos ganaron en Lago Agrio a la petrolera y la considere corrupta y por lo tanto sin aplicación. Al mismo tiempo, la justicia ecuatoriana queda en las cortes estadounidenses en una situación de desprestigio y con un antecedente de deslegitimidad.

Pero la presunción de que la petrolera ha echado mano a la justicia de su país aparece con fuerza.