viernes, 25 de octubre de 2013

Siguen derramando la sangre de los periodistas y camarógrafos en Honduras

undebateenmicabeza.blogspot.com
Por FNRP Dep. 19

En la madrugada el 28 de junio de 2009, un comando del Ejército hondureño rodeó la casa del presidente Manuel Zelaya y ahí estaba Manuel Murillo Varela, camarógrafo, enfrentando a los militares con su cámara (Manuel en camiseta negra).

Manuel Murillo Varela, de 32 años de edad, fue encontrado ejecutado de tres impactos de balas en su rostro, en la Colonia Independencia de la ciudad de Comayagüela en la capital de Honduras.

Murillo era beneficiario de medidas acautelares otorgadas el 25 de febrero del 2010 por La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La CIDH, concedió las medidas cautelares al camarógrafo al conocer que el joven junto a un colega fueron víctimas de secuestro y tortura el 2 de febrero de 2010, por policías vestidos de civil, quienes los llevaron a una cárcel clandestina.

Según las denuncias que el camarógrafo interpuso ante el Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Honduras (COFADEH) y ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), en dicha ocasión los policías le exigieron que les entregara los vídeos que habían filmado de las protestas de la Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), caso contrario, su familia sería asesinada sin contemplaciones.

En las declaraciones que el camarógrafo diera al COFADEH y a la CVR, su vida y la de sus dos hijas corrían peligro ya que el sabia que "esa gente lo quería muerto".

Murillo se desempeñó en el año 2008 como camarógrafo oficial del presidente derrocado Manuel Zelaya Rosales, también laboró para Globo TV en el año 2010 y en los últimos años trabajó directamente con uno de los aspirantes a diputados por parte del partido político Libertad y Refundación (LIBRE).