lunes, 7 de octubre de 2013

Honduras. Planteamiento de Carlos H Reyes ante delegación suiza de derechos humanos

Foto G. Trucchi | Rel-UITA
Por Carlos H. Reyes

1.    Centro América se independizó de España en 1821, de ahí surgieron las Provincias Unidas de Centro América. Pero en 1836 las desintegró el imperio inglés, el español y el gringo, este último para estrenar su “Doctrina Moroe” de “América para los Americanos”. Desde ahí hemos sido cinco países anarquizados y empobrecidos, con inestabilidad institucional y golpes de Estado. 

Pero después de una sangrienta dictadura de 16 años (1932-1949), sorprendió al imperio el  estallido de una insurrección obrera-popular contra sus compañías bananeras: la GRAN HUELGA DE MAYO DE 1954. Por eso en mayo de 1954 en plena huelga, hicieron que Honduras firmara el Convenio Bilateral de Ayuda Militar con Estados Unidos, quien proporcionaba “ayuda militar a las naciones que se  unieran a ese Gobierno en acuerdos de seguridad colectiva”. 

2.    A partir de ese Convenio  hemos sido el  POLICIA de Estados Unidos EN EL AREA, por eso: a) en 1954  derrocaron al gobierno de Jacobo Arbenz Guzman de Guatemala, con un ejército entrenado en Honduras y financiado por los Estados Unidos; b) en la década de los años ochenta, nos usaron como base para la “guerra de baja intensidad” contra los Sandinista, el Frente Farabundo Martí, los Frentes Insurreccionales en Guatemala y para desaparecer y asesinar hondureños; y, c) utilizan las fuerzas Armadas “de Honduras” como ejército de ocupación, para atentar contra la vida, los derechos humanos y dar golpes de Estado.

3.    El último golpe de Estado de 2009 sigue vigente: se atenta impunemente contra nuestra soberanía, la vida y los derechos humanos encubriéndolos como acciones del crimen organizado. Se atenta contra los derechos sociales, económicos y políticos del pueblo; y, a ello se suma, la corrupción y el colapso de las finanzas públicas con trágicos efectos sociales. La nuestra ya no es crisis, es tragedia.

4.   Pero en ese marco negativo para desarrollar nuestras fuerzas productivas y  democratizar el país, la concentración y centralización de la riqueza y la explotación del trabajo: de obreros, campesinos, pequeños y medianos propietarios continua, y  empobrece a una población desempleada y desnutrida, que emigra, se suma al mercado informal o a las maras y pandillas del crimen organizado, o al narcotráfico. Todo como producto del capitalismo neoliberal.

5.    Pero como contrapartida al golpe de Estado, continuando con la rebeldía de Lempira,  Francisco Morazán y los huelguistas de 1954, surgió el Frente Nacional de Resistencia Popular con LIBRE que tiene en jaque al tradicionalismo político.

6.    Como no pretenden entregar el poder del Estado, han militarizando la sociedad y anarquizando de nuevo al país, como lo hicieron con Centroamérica  en 1836, sus antepasados, para dividirla en cinco países y hoy pretenden dividir a Honduras en “ciudades modelo”. Lo que el imperialismo en el medio oriente  hace de una forma, aquí por el momento lo hace de otra.

7.    Las elecciones son otro paso más para lavar el golpe de Estado. Son otras elecciones “estilo Honduras”: un mercado de compra-venta de  votos y cargos, donde ven al pueblo como  clientela electoral y no como potencial agente de los cambios radicales que requiere el país.  Con el asistencialismo: bonos y otras migajas, los politiqueros compran votos y conciencias. Quieren que la mentira y el terror jueguen a su favor, pero se engañan.

8.    Son politiqueros tradicionales, no pierden oportunidades. Se suman como  “meruseros” o pordioseros a todo proyecto del imperio y las oligarquías. Sus  planes son los de las corporaciones, no hablan de desarrollar las fuerzas productivas nacionales ni regionales, como era el plan de Francisco Morazán, sino  de enriquecer más al capital extranjero, ocultando que la inversión extranjera a Honduras, la ha hecho más atrasada y dependiente. Pero como la Constitución es “pura babosada”, escribieron en ella que “la inversión extranjera es complementaria y no sustitutiva del capital nacional. 

9.    No hay que descartar que las elecciones de noviembre 2013, las seguirán utilizando  para anarquizarnos más. De nuevo, como antes del golpe de 2009, para sus propósitos, tienen control de todos los resortes del poder del Estado. Se profundiza la militarización  con paramilitares como los llamados TIGRES y la POLICIA MILITAR. Todo ello  prueba que  no permitirán les  estropeen, sus planes de seguir con el control del Estado y entregando el país al capital extranjero.

10.    Con esa carga histórica de inestabilidad institucional y anarquía; en ese marco geopolítico que busca desintegrarnos; con un golpe de Estado vigente que  pone su sello de terror e incertidumbre a un complejo proceso electoral, de cuyos resultados también podrá surgir un gobierno con serios problemas de gobernabilidad: ya para mantener el estatus quo, o para impulsar los cambios radicales que requiere este momento histórico. En el primer caso, implicara más neoliberalismo, represión, militarismo, corrupción, violación a los derechos humanos e impunidad. El segundo caso solo será posible con mucha inteligencia, valor y  el apoyo de un FNRP o un movimiento popular fuerte, con conciencia de pueblo, bien organizado, con capacidad de movilización para salir al frente de las campañas mediáticas de manipulación, de boicot económico y terrorista que impondrá la oligarquía y el imperialismo, dispuesta hasta dar otro golpe de Estado.

11.    Por eso para construir una muralla que contribuya con el pueblo hondureño a defender la Vida y la Democratización de Honduras,  es necesaria y urgente  la presencia de misiones profesionales de observación y acompañamiento, antes, durante y después de las elecciones.