martes, 22 de octubre de 2013

Costa Rica: Los “gases” del gas natural

udual.wordpress.com
Por Mauricio Álvarez | FECON

En los últimos meses, la presidenta y el aspirante a sucesor le pusieron “gas” a la posible explotación de gas natural en el país. Ellos se unieron a otros consultores – muy bien pagados- que viene predicando sobre las bondades del aparente noble e inofensivo elemento, cual si fuera “la pomada canaria”

El gas se presenta como un fin en sí mismo que abaratará los costos de los transportes, nos acercará a la neutralidad y nos llevará a la riqueza total, definitiva e irreversible. Pero, ¿será que para experimentar esta sublime sensación, ambos personajes deben volar en inocentes aviones ligados con empresa petrolera y lobby del gas?

Pues, esta afirmación es sostenida por los medios de comunicación costarricenses, mismos que señalan la invitación por parte de Fernando Berrocal al actual candidato oficial. Según afirman, ambos terminaron en República Dominicana hablando sobre gas natural. Vale aclarar, que los noticieros nacionales han hecho énfasis en que se trataba de una situación similar al escándalo protagonizado por la presidenta Chinchilla. Pero el avión pertenecía a un grupo financiero que en República Dominicana demuestra su interés en importar gas natural. (Diario Libre, 10-5 -2013). 

El evento por el cual la presidenta terminó en un avión de una compañía petrolera, ya es harto conocido. Lo nuevo serían sus declaraciones a favor de explotación de gas natural -después de que se archivara el caso de la avioneta-. A pesar de que, en reiteradas oportunidades, se mostró contraria a la exploración de gas y hasta decretó una moratoria petrolera.

Casualidades o no, lo que sí muestran es el fuerte lobby que se viene dando para hacer cambiar de timón la posición oficialista en relación con este tema. Hoy la intensión de extraer de gas, figura en el  programa de gobierno oficialista. Pronto veremos cómo nos ligan la refinería con la explotación del gas y la baja en emisiones de carbono, que significará cambiar de petróleo a gas. Para ello, no es de extrañar que nos vayamos a encontrar con políticos trepados en un dirigible de gas –hecho en China- tirando besos y sacando la lengua a los incrédulos de siempre.

Gas no convencional. Llegaremos a ser carbono neutrales a punta de aumentar nuestras emisiones de metano, que viene siendo hasta 25 veces más potente que el dióxido de carbono, esto  pues  las nuevas técnicas de fracturación de gas- que son las que se realizarían en Costa Rica- no han podido resolver las filtraciones de metano que se dan al perforar. Así  cuando quemamos el gas natural, se emite menos dióxido de carbono pero la filtración anula esa ventaja. 

Un estudio de 2011 del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas concluyó que, a menos que pueda mantenerse la filtración por debajo del 2 %, el gas carece de ventajas climáticas sobre el carbón. Otro estudio del Climate Central  señala que el 50 % de las ventajas en cuanto al clima del gas natural sobre el carbón, no se conseguirá en las próximas tres o cuatro décadas.

¿Metano neutrales? Estas filtraciones son producto de la pérdida de integridad estructural de los pozos de petróleo y gas. Éstas hacen que se filtren el metano y otros agentes contaminantes y los liberan en la atmósfera y las fuentes de agua. La pérdida de integralidad es debida a las presiones subterráneas, los cambios de temperatura y el movimiento de la tierra producto de la perforación de pozos cercanos. La industria petrolera lleva décadas tratando de solucionar ese problema.

Impactos no convencionales. La llamada nueva revolución de gas no convencional  presentada como el sustituto de petróleo y el carbón, está generando nuevos y desconocidos impactos ambientales y sobre todo, sigue generando el cambio climático y retrasa aún más la transición tecnológica definitiva a una sociedad pospetrolera. 

La revolución energética está asociada a la fractura hidráulica- fracking en inglés- es una técnica de extracción de gas y petróleo de yacimientos no convencionales, generalmente de formaciones de esquistos (shale), arenas compactas (tight sands) y mantos de carbón (coalbed methane). Estas formaciones geológicas se ubican a varios miles de metros de profundidad y para acceder a ellas se debe perforar hasta la formación que alberga los hidrocarburos, empleando una técnica de perforación mixta. En primer lugar, se perfora verticalmente y posteriormente se continúa de forma horizontal, a lo largo de varios kilómetros.

Los yacimientos no convencionales donde se utiliza el fracking son formaciones poco permeables y compactas, en las que los hidrocarburos se encuentran dispersos. Para liberarlos se debe fracturar la roca inyectando millones de litros de agua a alta presión (98%), mezclada con arena y una serie de aditivos químicos (2%); la cantidad de litros varía en función de la cantidad de fracturas que se realicen por pozo. Esto posibilita que los hidrocarburos asciendan a la superficie junto con parte de la mezcla inyectada, denominada reflujo (se recupera una cantidad que varía entre un 9 y un 35%). El resto queda en el subsuelo también puede contaminar los acuíferos  y  podría salir de nuestros tubos (ver documental Gasland).

La  posibilidad de contaminación de aguas subterráneas sería impensable en nuestro país,  pues representan el abasteciendo de más del 80 % de la población (Estado de La Nación, 2012). Además, aún no se tiene información del estado de 26 de los 34 acuíferos que tiene el país y general esta información es sumamente onerosa y aún más limpiar o recuperar acuíferos (SENARA, 2013)

Otros potenciales impactos del fracking pueden ser: la contaminación del agua subterránea y superficial y uso de grandes cantidades de agua; contaminación del aire con sustancias de alta toxicidad; ocupación de grandes territorios, mayores emisiones de gases de efecto invernadero y aumento de la actividad sísmica.

Moratorias al fracking. La experiencia contaminante en Estados Unidos –donde el 30 % del gas que se consume proviene de yacimientos no convencionales- que por los impactos ha justificado en  Nueva York, para el 2008, una moratoria al fracking. En Canadá, pionera en la explotación de arenas bituminosas, el Estado de Quebec declaró una moratoria para en la aplicación del sistema de fracking o fractura hidráulica.

En Francia, una masiva movilización popular en 2011 logró que se aprobara una ley que prohíbe la técnica de fractura hidráulica. Si bien diversas organizaciones plantean reparos por el alcance de la medida, fue la primera a nivel mundial. En enero de 2012, y también por la presión popular, Bulgaria se sumó al país galo. Por su parte, en Inglaterra -donde se toma en cuenta la moratoria aprobada por la vecina Irlanda del Norte-, colectivos ambientales persiguen el mismo objetivo, y en Suiza, el cantón Vaud prohibió la exploración de yacimientos no convencionales luego de accidentes ocurridos por perforaciones .

En Australia, el Estado de Gales del Sur, declaró una moratoria para la fractura hidráulica hasta tanto se establezcan los riesgos ambientales y sanitarios de la técnica. Mientras que Sudáfrica reglamentó un cese de la explotación de yacimientos no convencionales de gas en el desierto.

Mientras en el mundo se prohíbe, en nuestro país va de vuelta y los políticos quieren embarcarnos ahora también con los chinos. En estos días se anunció el avance  de los procesos de importación del gas y la insistencia de la exploración. Pero para nuestra sorpresa, al ministro de ambiente parece que no lo montaron en los aviones y mantiene una posición contraria a la exploración del gas en nuestro país. (Diario Extra, 04-9- 2013)

Todo indica que del lobby del gas que alcanza varios diputados de gobierno, la presión de los Petro-chinos, la discusión del monopolio de gas, los viajes en aviones petroleros y los graves impactos ambientales, escapan ciertos gases putrefactos que deben alertarnos de la clase de negocio que están metabolizando los políticos de turno.