lunes, 2 de septiembre de 2013

México: “A los que nunca defendieron y los obligaron a salir, los regresan muertos y con flores”

desinformemonos.org
Por Arthur Lorot | Desinformémonos

“Cualquier accidente del tren no es una casualidad, sino parte del catálogo de tragedias que el migrante tiene que sufrir” a su paso por México, afirma Fray Tomás González Castillo.  

Para el director de la casa del migrante La 72 en Tenosique, Tabasco, “no hay más culpable que el Estado mexicano” en el descarrilamiento del tren conocido como la Bestia, que quitó la vida al menos a 12 migrantes centroamericanos: “Si hay tragedia tras tragedia, es porque nuestro país se limita al cierre de fronteras y a la detención y la criminalización de migrantes”.


Rubén Figueroa, integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano (3M), relata a Desinformémonos que “el lunes ya no había cuerpos de rescate porque la prioridad era arreglar las vías. Sólo el olor putrefacto de los cuerpos les obligó a buscar”, cuando ya se había anunciado, dos días después del accidente, la conclusión de “un supuesto trabajo de búsqueda que nunca se hizo”. Desde esta conclusión oficial, se duplicó el número de cuerpos sin vida encontrados entre la chatarra que cargaba el tren, con lo que sumaron 12 las víctimas mortales del accidente.

Milton Alexis Umaya, originario de El Salvador, llegó junto con otros sobrevivientes a la estación de Las Choapas y dio uno de los pocos testimonios existentes: “En mi vagón íbamos más o menos de 40 a 50 personas. Todos estábamos dormidos a esa hora. Como todo fue de repente, el mismo vagón que iba descubierto, al dar vuelta, me aventó hacia afuera, pero unas señoras que iban ahí se quebraron las manos. A varios ayudé a salir de entre los fierros, pero hubo una señora a la que ya no pude sacar, porque le atravesó el cuello un fierro y murió”.

Para Fray Tomás González, “fue muy irónico ver al Presidente de la República dar el pésame, y al Secretario de Relaciones Exteriores ofrecer sus condolencias a las familias de los fallecidos. La reacción inmediata fue de sentimientos, pero no les pasaron por la cabeza reacciones políticas efectivas, como transformar la ley de migración o atender de verdad a los derechos humanos de los migrantes. Es una política de condolencias en todos los niveles de autoridad”.

El religioso agrega que “cuestionamos a los Estados centroamericanos, que expulsan a miles de gentes y a quien no les interesa la tragedia de sus connacionales. Lo que hacen es llevarse los cuerpos y entregarlos hasta con honores. Resulta que cada masacre es un honor, a los que nunca defendieron y los obligaron a salir los regresan muertos y con flores. Es una traición”

Rubén Figueroa deplora la violencia institucional contra los migrantes: “La causa oficial del descarrilamiento es el robo de piezas en las vías del ferrocarril pero más a fondo la responsabilidad de la muerte de los migrantes es del Estado mexicano ,por no haber garantizado la seguridad de los migrantes y por no haber creado las condiciones para que entren de manera segura en el país. Esto hace que tengan que subir al tren y sufran todo tipo de agresiones para evitar la cacería en su contra".

Figueroa, defensor de derechos humanos, señala que “al llegar al lugar del accidente sentí mucha rabia, dolor e indignación porque sabemos que este tipo de tragedia se puede prevenir. Me indignó ver que la omisión de la autoridad ha llegado tan lejos que tuvimos que sacar cuerpos sin vida”.

Para los activistas, una de las posibles soluciones es la creación de un permiso de tránsito que permita a los migrantes cruzar el país con más seguridad. En entrevista con Desinformémonos, Marta Sánchez Soler, fundadora del 3M, deplora que “la política migratoria mexicana la decide Estados Unidos. Exigen a México que contenga la migración, literalmente es su frontera sur. Nadie se quiere meter con ellos. El precio de esta sumisión lo pagan los migrantes con sus vidas: si se suben 300 al tren en Coatzacoalcos, y son 30 los que llegan a Huehuetoca, ¿dónde están los que faltan?”

Sánchez agrega que no hay ninguna mujer en las listas de víctimas, “cuando tenemos testimonios que las mencionan entre los escombros. Tampoco hay niños, quienes siempre están en los vagones. No quiero pensar en que pudo haber pasado, pero  su ausencia es problemática y los testimonios de los migrantes no concuerdan con las cifras oficiales”.

De acuerdo con la activista, la situación de los migrantes empeora cada vez más debido a que las autoridades “soltaron a las fuerzas del crimen y a todos les conviene porque son parte del negocio. Han permitido que los tres niveles de policía sean involucrados en el negocio del tránsito de migrantes, bien extorsionándolos directamente, bien recibiendo lo que les dan para dejar trabajar a los polleros. En todas las instituciones hay funcionarios coludidos”.

“El fin es bajar el flujo de migrantes en la ruta visible y aumentarlo en la ruta del tráfico de personas, donde la autoridad tiene mayor control y mayor ganancia, fuera de las luces”, coincide Rubén Figueroa.

Esta situación pone en peligro la seguridad de los activistas que brindan apoyo a los migrantes, como lo demuestra el constante cierre de albergues y de comedores en todo el país -en particular el comedor San José, en Huehuetoca, estado de México, que  el 27 de agosto cerró por tercera vez en menos de un año.

El caso de Rubén Figueroa es representativo de lo que enfrentan los que no quieren dejar la ruta migratoria al crimen organizado. Por no dejar entrar a los polleros y extorsionistas a La72, recibió amenazas de muerte que lo obligaron a abandonar el albergue el 14 de junio de este año, y esconderse desde entonces. Si bien la presencia de medios de comunicación le permitió estar presente varios días en el lugar del descarrilamiento, se tuvo que retirar junto con ellos.

El jefe de la banda que lo amenazó ilustra bien la corrupción de las autoridades: José Trinidad Gutiérrez Vargas, “El Pájaro”, líder de un grupo del cartel de Los Zetas, que extorsiona a migrantes en la zona entre Veracruz, Tabasco y Oaxaca, fue detenido en noviembre del 2012 y en abril de 2013 por extorsión y secuestro a migrantes. En las dos ocasiones se le encontraron drogas y armas, y en las dos ocasiones fue puesto en libertad inmediatamente, a pesar, cuenta Rubén Figueroa, de que los activistas “hemos denunciado el cobro de cuotas desde hace mucho tiempo, cumpliendo todos los requisitos para que la autoridad pueda hacer justicia, pero por parte de ellos se daba la omisión y la complicidad”. El criminal fue ejecutado al día siguiente del accidente, el lunes 26 de agosto. “Puede que sea la banda rival o bien la misma autoridad cómplice, quien decidió eliminar a alguien demasiado visible”.

En estas condiciones de seguridad atienden en La 72 a más de 250 personas -y esperan más debido a que la Bestia no está funcionando. Existen más de 60 casas del migrante en todo México, donde se brinda atención, alimentos, medicinas y ropa que les hace llegar la sociedad civil. “El llamado es a abrir los brazos otra vez y a hacer efectiva la solidaridad porque es muy grande el dolor que sufren los migrantes”, insiste Fray Tomás.