miércoles, 25 de septiembre de 2013

Honduras: Siete pasos para ser un país libre

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Por René Novoa | Nueva República

A 192 años de que Honduras se convirtiese en una república, los conceptos de soberanía, independencia y libertad están muy lejanos de la realidad que a diario experimentan 8.3 millones de habitantes.

Por esa razón, durante la marcha del 15 de septiembre que organizó el Partido Libertad y Refundación (Libre), el pueblo exigió mejores condiciones de vida, acceso a la educación, la salud; creación de más fuentes de empleo y un cese a la violencia, entre otros temas.

El Partido Libre representa el deseo de la mayoría empobrecida que anhela mejores condiciones de vida, fuentes de empleo y un cese a la violencia.

Y es que el país pasó de ser una nación con crisis estructural a ser un país con caos estructural, según el analista político y economista, Nelson Ávila.
“Vivimos en un Estado oligárquico que ha fracasado, no un Estado fracasado, porque el pueblo no fracasó, sino la oligarquía tratando de estructurar sus intereses por sobre los intereses de la nación”, sostuvo Ávila, mientras acompañaba al pueblo en la manifestación pacífica.

Planes de desarrollo
 
Para que los intereses del pueblo se superpongan a los intereses de pequeños grupos, se requiere una visión estratégica y estructurar un plan de desarrollo de la nación, dijo Ávila.
En este contexto, explicó que el Partido Libre ha diseñado cinco proyectos para impulsar el desarrollo de Honduras, titulados: Plan Lempira (soberanía), Plan Francisco Morazán (integración continental), Plan Ramón Rosa (educación), Plan Froylán Turcios (reconstrucción del país) y el Plan José Cecilio del Valle (reforma económica).
De acuerdo con el doctor Nelson Ávila (al centro de la gráfica), para que los intereses del pueblo prevalezcan se requiere estructurar un plan de desarrollo de la nación.

“Y existen dos planes más que me responsabilizo a plantear para que el partido los adopte: el Plan José Trinidad Cabañas (rendición de cuentas y transparencia) y el Plan Juan Ramón Molina (arte y cultura)”, agregó.
Para conocer qué acciones se requieren a fin de concretar estos planes, NUEVA REPÚBLICA consultó a líderes y militantes de Libre.

Que el pueblo decida

La soberanía y dignidad nacional serán rescatadas cuando los hondureños tomen sus propias decisiones, consideró el candidato a diputado y coordinador nacional de Vía Campesina Honduras, Rafael Alegría.
“En la actualidad el país está anexado a Estados Unidos, pero el pueblo ha decidido ser libre y luchar por eliminar la injerencia extranjera en la toma de decisiones nacionales”, dijo.
De acuerdo con Alegría, para lograr este objetivo se requiere una Asamblea Nacional Constituyente, porque las leyes están diseñadas para beneficiar a los grupos de poder nacionales y estadounidenses.

Reconoció que este es un proceso gradual y complejo, “pero para alcanzarlo primero debemos superar el proceso político electoral del 24 de noviembre. Tenemos que garantizar el Poder Ejecutivo y el Legislativo, para llevar a cambio los procesos que demanda el pueblo”.

Relaciones comerciales

En una época cada vez más global es urgente que el país se integre al resto de naciones, consideró Nelson Ávila.
“Sólo mediante un verdadero proceso de transformación en unión con el resto de países de América Latina y el Caribe desarrollaremos el país, para lo cual debemos repensar el continente”, dijo Ávila. Esto, porque mediante sólidas relaciones comerciales con países amigos el país podrá aumentar sus exportaciones y disminuir las importaciones.

Según el Banco Central de Honduras (BCH), de enero a junio de 2013, las exportaciones ascendieron a 2,147.1 millones de dólares (unos 44 mil millones de lempiras), monto que resulta menor en 13.2 por ciento al registrado en los primeros seis meses de 2012.
Las importaciones fueron de 4,496.9 millones (alrededor de 93 mil millones de lempiras), inferiores en 199.9 millones (4 mil millones) en comparación al periodo anterior.
Esto deja como resultado un déficit en la balanza comercial (diferencia entre importaciones y exportaciones) de 2,349.8 millones de dólares (48 mil millones de lempiras), mayor en 125.8 millones (2,600 millones) al acumulado a junio de 2012.

Revolución educativa

El sistema educativo nacional ha tocado fondo. Así lo sostuvo el catedrático y teatrista, Juan Flores Matamoros.
Para ello, sugirió “una profunda transformación educativa que incluya una concertación nacional, pero no una concertación mentirosa como la esa que ha venido haciendo el gobierno actual, sino una que involucre a los entes participantes del proceso educativo: docentes, estudiantes y padres de familia”.

Flores consideró que sin la inclusión de estos tres actores, no será posible un cambio real en la educación hondureña, pues a su criterio “el ministro de Educación actual (Marlon Escoto), desconoce el sistema educativo y aun así pretende llevar a cabo reformas”.

De acuerdo con el Informe de Progreso Educativo 2012, del Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL), Honduras invierte 199 dólares (4 mil lempiras) por estudiante, pero tiene el segundo peor rendimiento académico en América Latina. Sólo supera a Haití.

Un mañana libre

La reconstrucción del Estado comenzará con revertir la crisis de institucionalidad que padece Honduras, sostuvo el abogado y candidato a una curul en el Congreso, Jari Dixon Herrera.
“La transformación del Estado debe comenzar con la reestructuración de la institucionalidad, que fue destruida con el golpe de Estado de 2009 y continúa siendo mancillada cuando se violenta la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y demás operadores de justicia”, dijo Herrera.

Ante eso, hizo un llamado a los hondureños a pensar su voto en noviembre próximo.
“Honduras necesito diputados que representen las aspiraciones del pueblo. Los 23 candidatos de Libre estamos conscientes que de ser electos, iremos a presentar los deseos del país y no nuestros intereses, porque quien mandará será el pueblo”, afirmó.

Transformar la economía

La empresaria y aspirante a designada presidencial por el Partido Libre, Juliette Handal, afirmó que para refundar el país es necesario que los procesos productivos estén estructurados en una misma cosmovisión.
“Honduras ha sido secuestrada por grupos que dominan la economía, la política y las leyes. Por eso, nuestra candidata propone eliminar oligopolios y monopolios, pero estimular a las empresas que generen nuevas fuentes de empleo”, sostuvo.

La empresaria Juliette Handal afirma que para refundar el país es necesario que los procesos productivos estén orientados al beneficio de los más necesitados.

Y es que en la actualidad cinco millones de hondureños sobreviven en pobreza y dos millones en miseria. Además, durante el gobierno de Porfirio Lobo Sosa la deuda externa superó los 6 mil millones de dólares (más de 123 mil millones de lempiras).
Por otro lado, el Informe Global de Competitividad 2013-2014, del Foro Económico Mundial, ubica al país en el puesto 111, por “el descalabro financiero del gobierno, la corrupción, la inseguridad jurídica y ciudadana”. Esto representa un retroceso de 21 puestos en relación al período anterior.

Rendición de cuentas

Para el doctor Nelson Ávila, lo anterior conlleva a hacer de la rendición de cuentas una política del Estado a fin de combatir la corrupción.
“Se necesita instaurar un sistema que garantice la rendición de cuentas ante la nación. No es posible desarrollar el país sino es en el marco de esa nueva institucionalidad, y esto lo lograremos mediante la lucha frontal contra la corrupción”, arguyó.

Ante el fracaso del tradicional sistema de gobierno, Xiomara Castro plantea el desarrollo con equidad promoviendo la economía de mercado abierto y competitivo.

Ávila consideró que “también se debe hacer frente al abuso de poder, que ha profundizado la crisis de institucionalidad en el país, cuando vemos un Congreso que toma decisiones para favorecer los intereses de grupos económico-políticos”.

Arte para todos

El teatrista y docente Juan Flores Matamoros consideró que en el país es necesario que la cultura y el arte se institucionalicen: “El gobierno de Libre no debe adoptar una política de apoyo a la cultura, sino una política estatal cultural”.

Flores Matamoros explicó que esto significa ir más allá de dar fondos a un proyecto artístico-cultural, crear concursos o realizar ferias patronales.
“Se trata que el plan de nación esté integrado también por el aspecto cultural, es decir, que se fomente en la población el elemento cultural como parte de su formación integral y su actividad diaria”, acotó.

El pueblo acude masivamente a las manifestaciones pacíficas de Libre sin temor a un gobierno que se ha caracterizado por reprimir las protestas sociales.

Y envió un mensaje a los artistas: “que se organicen en una Confederación de Artistas para llevar su obra a los barrios, colonias y aldeas; alcanzar estabilidad como grupos y tener la fuerza necesaria para exigir ante la Cámara Legislativa el reconocimiento debido”.
Para el entrevistado, las disciplinas artísticas deben dejar de ser un espectáculo para ser protagonistas en la lucha del pueblo por un futuro mejor.