miércoles, 30 de diciembre de 2009

Nicaragua 2009: en defensa de los derechos del pueblo

Pedro Ortega Ramírez - El 19

En el marco de las celebraciones del Año 30 de la Revolución Popular Sandinista, el pueblo nicaragüense vio profundizar el proceso de restitución de sus derechos políticos, económicos y sociales, arrebatados durante la época del neoliberalismo.

Desde las calles, casas y centros de trabajo, las familias nicaragüenses defendieron sus conquistas con la Revolución Popular Sandinista. La juventud, las mujeres, los educadores, enfermeras y doctores, transportistas y trabajadores del campo y la ciudad, entre otros, alzaron su voz para expresar su apoyo total al Gobierno Sandinista del comandante Daniel Ortega Saavedra.

Uno de los derechos restituidos al pueblo nicaragüense fue precisamente el de su libertad a elegir sin ataduras a sus servidores públicos, incluidos los alcaldes y el presidente de la República.

El 19 de julio del presente año, fecha de celebración del 30 aniversario de la Revolución, la Plaza de la Fe resultó pequeña para albergar a centenares de miles de sandinistas que allí se congregaron para festejar sus victorias.

En esa ocasión, el comandante Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, lanzó el reto a la derecha de permitirle al pueblo elegir libremente a través de comicios a los funcionarios públicos, lo cual significaba garantizar a la ciudadanía reelegir, si así lo deseaba, en sus cargos a todos aquellos servidores que hacían bien su trabajo.

Para muchos analistas políticos, la propuesta de permitir la libre elección ante la población es una muestra más del profundo proceso revolucionario que impulsa el FSLN, a través del ejercicio de la Democracia Directa.

Fue así como el pasado 19 de octubre, la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dictó una sentencia en la que establece la no aplicabilidad del artículo 147 de la Constitución de la República, que prohibía la reelección para presidente, vicepresidente, alcaldes, vicealcaldes y concejales.

De esta manera el líder del FSLN, compañero Daniel Ortega, y los alcaldes sandinistas tienen hoy la posibilidad de ser ratificados en sus cargos en caso de que el pueblo así lo decida en las urnas en 2011.

Berrinche de derechas

Lo que para el pueblo nicaragüense fueron grandes victorias y justos restablecimientos de sus derechos ciudadanos, para la trasnochada derecha del país fueron grandes golpes contra sus mezquinos intereses de clase opuestos a los de las grandes mayorías.

Incapaces de ofrecer una propuesta viable para el país, los derechistas se lanzaron a boicotear el trabajo del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en todos los niveles: desde sus medios de comunicación, desde la Asamblea Nacional, con foráneos voceros injerencistas y con ridículas y fracasadas marchas.

De esa forma vimos como el embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, confesó que su acciones en el país están encaminadas a unir a las diferentes facciones liberales y derrocar al Gobierno del Poder Ciudadano, lo que le valió una contundente respuesta del pueblo, quien sin ningún temor se plantó frente a la embajada yanqui para exigirle respeto al emisario del Imperio.

Días después, con total desfachatez y sin responder a las exigencias de la ciudadanía de que se retractara de sus declaraciones, Callahan intentó salir nuevamente a luz pública, tan sólo para demostrar su cobardía ante las cámaras y reporteros del país, y en especial los medios del Poder Ciudadano, huyendo despavorido del pueblo nicaragüense.

No bastando con esta demostración de valentía que hizo el pueblo, la derecha fracasada siguió buscando voceros extranjeros e invitó al país al eurodiputado holandés Johannes Van Baalen, quien aprovechándose del apoyo de los vende-patrias locales, manifestó una serie de declaraciones intervencionistas e irrespetuosas hacia el pueblo nicaragüense.

Pocos días después, se conocería que su misión en Nicaragua era buscar la organización de un golpe de Estado contra el presidente Daniel Ortega por parte del Ejército de Nicaragua, encontrándose, sin embargo, con la actitud fiel y orgullosa de nuestro cuerpo castrense.

En este mismo sentido, este año fue testigo de las cada vez menos sorprendentes erratas y sinvergüenzadas del diputado y banquero Eduardo Montealegre, quien visitó Honduras para congraciarse con el golpista y dictador Roberto Michelletti y hasta tuvo la desfachatez de reconocerlo como el "presidente" de Honduras, a pesar de que la comunidad internacional y gobiernos de los 192 países rechazaron el golpe militar acontecido el 28 de junio pasado.

Boicot permanente

Igual la derecha y sus medios de comunicación se pasaron todo el año pretendiendo deslegitimar los programas sociales que impulsa el Gobierno Sandinista, tales como el Programa Amor que ha logrado atender o sacar de la calle a más de 12 mil menores, mientras a sus padres se les ha ayudado a tener opciones de autoempleo.

También fracasaron en el intento de hacer creer que los programas Hambre Cero, Usura Cero, Plan Techo y Una Casa Mejor, entre otros, no tuvieron los efectos esperados, cuando la realidad es que miles de nicaragüenses cambiaron sus vidas gracias a estos programas gubernamentales.

Asimismo, el Gobierno logró impulsar, en medio de la oposición derechista, una reforma tributaria en consenso con otros sectores, para poder firmar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que permitiera al país acceder a nuevos recursos financieros.

Leer todo:

http://www.el19digital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=8915:2009-en-defensa-de-los-derechos-del-pueblo&catid=21:politica&Itemid=14



Zelaya escribe a los presidentes centroamericanos

Señores
Presidentes de
Centroamérica

Sus Excelencias:

Cuando Adolf Hitler, organizaba el ejército mas poderoso del mundo, muchos guardaron silencio y nadie reaccionaba con el brío y arresto necesario, posteriormente, invadió Austria, Checolosvaquia, Polonia, Holanda, Finlandia, Francia, bombardeó Inglaterra, desbastó Rusia, el precio que tuvo que pagar la humanidad fue la destrucción de Europa, mas de 60 millones de vidas humanas, y el holocausto de 6 millones de judíos perseguidos por sus ideas, su raza y religión.

Debemos actuar con diligencia para que la historia brutal de guerras, de violencia con fusiles, golpes de estado con secuelas de muertes y sangre que creímos superada en Centro América, no regrese.

El Golpe de Estado del 28 de junio en Honduras, apoyada por las fuerza mas conservadoras de este continente, marca el retorno violento de las castas militares a la vida cívica de nuestros estados, provocando la ruptura de un gobierno democrático Centroamericano y la mayor crisis política desde la guerras civiles de los 80, que mantiene paralizado el progreso y la integración regional.

El asalto a mi residencia a las 5 de la mañana con bayoneta calada, a punta de balazos por miembros del ejército, mi secuestro y destierro a Costa Rica, la conspiración político-militar del Congreso Nacional con la Corte Suprema de Justicia, sin haber sido citado a Tribunal alguno, sólo fue el inicio del salvajismo y el terror, como mecanismos para detener las transformaciones y los cambios sociales que impulsamos a través de la ley de participación ciudadana.

Más de 4,234 personas con múltiples violaciones comprobadas a los derechos humanos, 130 asesinatos de miembros de la resistencia, de los cuales 106 han sido efectuados durante los toques de queda, 5 jóvenes asesinados por los militares en las manifestaciones pacíficas, 453 lesionados y torturados, 3033 detenciones ilegales, 14 medios de comunicación amenazados, dos de los cuales radio globo y canal 36 cerradas sus transmisiones y ocupadas militarmente, cientos de amenazas a muerte, actualmente 114 presos políticos, cerco militar y agresiones químicas y subsónicas contra mi persona, en la embajada de Brasil.

Señores Presidentes: Esta es la trágica y cruda realidad antidemocrática que vive hoy el pueblo hondureño, en el pasado juntos enfrentamos y solucionamos grandes conflictos en Centroamérica, hoy el surgimiento de la violencia militar en la vida cívica de nuestras naciones, en colusión política con las fuerzas más conservadoras del Continente Americano, representan un grave riesgo para la paz y la integración.

El pueblo hondureño en resistencia ha realizado una gesta pacifica y heroica, ha puesto una gran cuota de sacrificio. Los presidentes de Centroamérica frente a estos hechos, tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad como pueblos hermanos, especialmente ahora que ha quedado plenamente demostrado que no obstante los valiosos esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional, al dividirse, ha demostrado su impotencia para defender la carta democrática y un gobierno electo por el pueblo, fracasando en reconstruir el estado de derecho en Honduras.

"Las elecciones son insuficientes para recuperar la democracia", lo manifestó el Sub-Secretario para el Hemisferio Occidental, Señor Arturo Valenzuela.

Sólo participó el 35% de los hondureños inscritos en el Censo Electoral, lo que podemos demostrar científicamente, (éstas se realizaron bajo represión). Por primera vez en la historia de América Latina el Gobierno de Los Estados Unidos de América unilateralmente, sin la OEA ni la ONU apoya un proceso tutelado por los mismos personajes y los mismos militares usurpadores, sin acuerdo político y sin observadores calificados de la ONU, OEA y UE.

¿Que legitimidad tiene ésto para Ustedes? Las consideran suficiente para recuperar la democracia en Honduras, conociendo las circunstancias en que se realizaron y que todas las instituciones que ejecutaron el golpe de estado continúan vigentes: la cúpula militar, los Diputados, la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General del Estado, que siguen ejerciendo el poder durante éste y los próximos 4 años, es decir, todo el próximo periodo de gobierno.

Señores Presidentes: hay que actuar ¡ahora! con firmeza, en nuestras manos los pueblos han confiado su destino frente al abuso, después será demasiado tarde para lamentarnos. Detener estos actos criminales contra nuestras democracias es una obligación moral para todo centroamericano, hacer justicia es la tarea para sentar precedentes frente a la impunidad de un golpe de estado, es una obligación inexorable de todas los gobiernos del continente americano, no podemos guardar silencio o permitir que por la impunidad promovida por intereses particulares, estos actos de violencia se repitan en alguno de nuestros países.

Señores Presidentes: Estoy totalmente seguro que mientras no cambien las condiciones actuales, Ustedes no querrán comprometer su investidura apoyando una dictadura disfrazada. Los pueblos Centroamericanos no se merecen este terrible precedente antidemocrático.

Siendo época de aniversario del nacimiento del redentor del mundo, envió mi más sinceros saludos para que junto a su familia reciban las bendiciones del arquitecto del universo y que el próximo año sea de prosperidad para nuestras naciones.


JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES
Presidente de la República de Honduras


martes, 29 de diciembre de 2009

Policías y militares agreden a editor de EL LIBERTADOR

voselsoberano.com

¡Bajen del taxi hijos de puta! Así inició la agresión que sufrió por parte de efectivos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas el editor de este rotativo, René Novoa junto a otra persona que por seguridad omitimos su nombre, cuyo hecho ocurrió a la altura de Plaza Miraflores el martes de la semana anterior al filo de las cinco de la tarde.


No bastando el maltrato verbal, procedieron a torturar en la vía pública a las dos personas que se dirigían al centro de la ciudad a realizar diligencias personales, cuando abordaron la unidad de transporte, René Novoa comenta: “Nos bajaron de forma violenta del taxi, y nos reprimieron sin justificación, me golpearon en el costado con las culatas de sus armas de reglamento. Cuando quise ver cómo estaba mi otro compañero, un militar de repente me dio un golpe certero en la boca del estómago (epigastrio) que me dejó en el suelo sin respiración por un instante”.

Asimismo, el editor de este medio manifiesta que los policías y militares se largaron del lugar sin decir palabra alguna, por lo que procedieron a retirarse a sus casas de habitación, sin recibir ayuda de los transeúntes que presenciaron el abuso por parte de los “representantes de la ley y el orden”.

EL LIBERTADOR desde el golpe de Estado del 28 de junio anterior, ha sido objeto de persecución y amenazas a muerte. En primera instancia, su director Jhonny Lagos fue amenazado por el dictador Roberto Micheletti y la vicecanciller usurpadora Martha Lorena Alvarado, lo que le obligó a movilizarse hacia la clandestinidad.

También fue agredido el reportero gráfico Delmer Membreño hace tres meses, cuando fue secuestrado y torturado por los cuerpos de seguridad, quien tuvo que irse al exilio y en penúltima ocasión, las oficinas del rotativo fueron objeto de asalto, llevándose equipo informático y cámaras fotográficas y amenazando al personal que en ese instante se encontraba en el local, acosando sexualmente a la diseñadora gráfica, sin que hasta el momento los operadores de justicia hayan dado explicaciones al respecto.


jueves, 24 de diciembre de 2009



COPINH: “Mártires de la Resistencia contra el Golpe de Estado”.

Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH.

8va. Asamblea General

DECLARACION

En estos días acompañadas y acompañados por las nubes y con la frescura de los vientos en los que hemos rendido homenaje a los luchadores y las luchadoras de nuestro pueblo, hemos hablado y acordado en el círculo de nuestra 8va. Asamblea General “Mártires de la Resistencia Contra el Golpe de Estado”, estando conscientes de desarrollar la misma en el marco de un escenario sombrío, condenable pero que no nos arrebata la esperanza, la dignidad y la iluminación dada por nuestras ancestras y ancestros.

Nuestro pueblo milenario, representado por varias comunidades, reunido manifiesta:

1-Los sistemas de muerte, opresión y dominación pretenden avanzar con su idea y maquinaria de muerte imponiéndonos modelos económicos que impulsan la explotación, el consumismo y la depredación avanzando no solo con el capitalismo decadente, sino con otros sistemas de muerte como el patriarcado y el racismo.

2.-La tragedia del golpe de estado militar, oligárquico y mediático, orquestado y financiado por el imperialismo estadounidense y al derecha internacional, ha creado un estado de involución general de la sociedad hondureña, ha violentado derechos individuales, colectivos, políticos, económicos, ambientales, culturales, sociales, a tal grado que ha puesto en quiebra total la constitucionalidad hondureña, con este golpe de estado se pretende garantizar la protección de los grandes intereses oligárquicos y trasnacionales y la profundización del proyecto de dominación que se hace acompañar con estrategias de militarización y represión brutal.

3.- Esta herencia de muerte forma parte de la llegada del Sr. Porfirio Lobo Sosa a la “presidencia” de Honduras, quien heredará al mismo tiempo una enorme ingobernabilidad, crisis política y económica.

Por lo anterior hemos convenido:

1.- Reafirmar nuestra disposición histórica de luchar contra la muerte, llámese capitalismo, patriarcado o racismo, como nos enseñara nuestro Señor de la Sierra y nuestro pueblo que a lo largo de 500 años ha defendido sus territorios, autonomías y cultura y ha condenado la militarización y el poder invasor. Lucharemos contra los proyectos de saqueo y privatización de nuestros conocimientos, agua, tierra, territorios, bosque, recurso minero y metálico, de servicios públicos, riquezas culturales y de la vida misma.

2.- Reafirmar que seguiremos en la lucha contra la dictadura, el golpe de estado y contra los golpistas y que intensificaremos el trabajo, la construcción colectiva, la movilización y organización para junto al resto del movimiento social alcanzar la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente Popular y Democrática del pueblo e impulsar la refundación de la nación hondureña.

3.- Condenamos el sistemático hostigamiento y violación de derechos humanos contra miembras y miembros y comunidades del COPINH por parte de las fuerzas represivas impunes como militares y policiales, fuerza aérea, escuadrones de la muerte, orejas, autoridades municipales golpistas, ministerio público, entre otros.

4.- Saludar la resistencia heroica del pueblo hondureño expresada por los mas diversos sectores y de las mas múltiples y creativas formas que nos enseñan de la dignidad, capacidad y compromiso del mismo.

5- Animar al movimiento social y político que le apuesta a liberar un proceso emancipatorio y por refundar nuestro país para que, con celeridad profundicemos la organización, movilización y consenso que nos haga avanzar hacia la unidad y a la conformación de una correlación de fuerza con capacidad y audacia para dar ese paso histórico y determinante

¡Con la fuerza ancestral de Lempira, Icelaka y Etempica se levantan nuestras voces de vida, justicia, libertad, dignidad y paz!

¡Quienes mueren por la vida no pueden llamarse muertos!

¡Él viene, y viene con nosotros desde el final de los olvidos!

Dado en Intibucá, territorio en resistencia, a los 22 días del mes de diciembre del 2009.


El Sur en Copenhague: “¡No existe un Planeta B!”

Un fracaso irresponsable y bien planeado. Foro alternativo: semilla de esperanza

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA


A pocos días del fracaso de Copenhague todavía cuesta entender la actitud insensata de un puñado de naciones responsables del desastre ambiental y climático en que se encuentra el planeta. Para analizar qué ocurrió en la XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático (COP15) y cuáles son las perspectivas futuras, Sirel conversó con Joan Buades, investigador y activista del Grupo de Investigación en Sostenibilidad y Territorio (GIST) y miembro de ALBA SUD, presente en Copenhague donde realizó una amplia cobertura de la Conferencia.

-¿Cuál es tu análisis de lo que ocurrió durante la COP 15?
-Era una Conferencia muy importante porque después de la Cumbre en Río de Janeiro en 1992 y Kyoto en 1997, venía a confirmar la urgencia de actuar como Naciones Unidas sobre el tema del cambio climático. No obstante, el resultado ha sido un fiasco absoluto. Una simple declaración no vinculante y sin ninguna validez jurídica, formulada esencialmente por algunos países importantes como Estados Unidos y China, y una ayuda económica totalmente insignificante para los países más pobres. En este sentido, estamos frente a un total fracaso del sistema de Naciones Unidas, y casi seguramente a la imposibilidad de una nueva convocatoria con un alto nivel de representación, como lo que hubo en Copenhague.

-¿Cuáles han sido los aportes de los diferentes bloques de países presentes en la Conferencia?
-El bloque que he denominado Chinamérica, conformado por Estados Unidos y China, que son responsables por la emisión del 40 por ciento de los Gases de Efecto Invernadero (GEI), ha trabajado unido para bloquear cualquier posibilidad de acuerdo real, y eso pese a la aparente confrontación que han mostrado a lo largo de toda la Conferencia.

Por otro lado, hemos visto una Unión Europea que se ha inhibido. Lo que se esperaba era que trabajara de mediadora entre ese bloque poderoso y el resto de los países, sin embargo no ha hecho nada y su participación ha sido otro gran fracaso.

Finalmente, hay que analizar el papel emergente de los países del Sur. Aunque con intereses a veces distintos, hay que mencionar la capacidad de los países de África de juntarse, hablar con una sola voz, adquiriendo un rol muy fuerte. También el papel que han jugado países como Bolivia y Ecuador, que han planteado temas muy importantes como el concepto de deuda y justicia climática, y el proyecto Yasuní-ITT –basado en la protección de la selva y la no explotación de reservas de crudos a cambio de una corresponsabilidad internacional–.

Lamentablemente tenemos también que destacar la falta de capacidad de América Latina de presentarse como una sola voz ante un Norte responsable del 70 por ciento de las emisiones de GEI, y la total ausencia de una propuesta conjunta de Centroamérica y el Caribe, dos de las regiones más vulnerables a los efectos dramáticos del cambio climático.

Con respecto a Brasil, el presidente Lula tuvo una posición muy beligerante al tratar de solicitar compromisos serios a Estados Unidos y China, sin embargo decidió firmar el documento final. Es decir: lanzó la piedra pero no fue capaz de mantener el pulso y se quedó a medio camino.

-¿Cuáles van a ser las repercusiones concretas de este fracaso en Copenhague?
-El verdadero problema es que la declaración que salió de la Conferencia deja prácticamente inalterado el contenido y las medidas adoptadas en el Protocolo de Kyoto, como por ejemplo que el cambio climático tiene que atacarse a través de mecanismos neoliberales como el “Mercado de Carbono” o la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD).

De manera muy concreta, este fracaso implica que hay regiones del planeta donde el aumento de la temperatura promedio superior a 1,5 grados centígrados hará desaparecer a varios Estados insulares en el 2050. Es por eso que todos los países de África, una parte de Asia y América Latina pretenden que haya una reducción sustancial de las emisiones de GEI antes de 2020, porque las consecuencias van a ser desastrosas y los costos altísimos.

Si por un lado en muchas zonas aumentará la desertificación, por el otro habrá grandes inundaciones y esto provocará un fuerte fenómeno migratorio. Para 2050 se prevé la presencia de unos mil millones de personas refugiadas ambientales, sobre todo en el Sudeste asiático, Centroamérica y el Caribe . En Copenhague no se quiso hablar de ese problema.

-¿Cómo te explicas que ante este impresionante fenómeno migratorio por motivos climáticos, los países del Norte sigan con una actitud tan irresponsable?
-Aunque no lo digan públicamente están trabajando una nueva estrategia. Como no les están funcionando los muros, ni las leyes represivas, países como Estados Unidos y la Unión Europea e incluso la parte más industrial de China, van a fortificarse militarmente, van a bloquear cualquier tipo de acuerdo internacional sobre cambio climático y a blindar sus regiones ante la llegada de una marea humana de refugiados.

Por otro lado, no van a implementar la transición energética necesaria para proteger el clima de todos. El resultado final será una situación mucho más inestable y con altos riesgos sociales, a la que seguirán enfrentándose con una posición antihumanitaria de puro mercado y militarismo.

-Un tema que pasó desapercibido fue el de la deforestación y del transporte internacional como elementos que afectan el clima...
-En Kyoto no se quisieron poner en el tapete el tema de la deforestación, que causa el 20 por ciento de los GEI, ni el del transporte aéreo y marítimo internacional relacionado con el turismo y el transporte de alimentos y ropas, que corresponde a un 14 por ciento de la emisiones letales totales.

Se esperaba que en Copenhague se incluyeran estos dos sectores como objetos de reducción de emisiones, sin embargo no se hizo nada y las grandes compañías aéreas y turisticas están contentísimas, porque el lobby turístico ha conseguido que los vuelos internacionales sigan bonificados por los acuerdos climáticos.

-¿Cómo evalúa el papel desarrollado por la administración Obama en esta Conferencia?
-Había mucha expectativa y esperanza de que el discurso del presidente Obama trajera algo positivo, sin embargo fue una total desilusión, con contenidos muy similares a lo que hubiese podido decir el ex presidente George W. Bush.

Una posición puramente patriotera, menospreciando o ignorando la consecuencias globales del cambio climático, sin importarle el destino de muchas realidades del Sur, incuyendo a Centroamérica y el Caribe.

-¿Estás de acuerdo con quienes dicen que el poder de acción del presidente Obama está limitado por el poder de las transnacionales y el aparato dejado por Bush?
-El sistema estadounidense es presidencialista y el margen de maniobra del Presidente es enorme. Por ejemplo, Bush hijo inició dos guerras sin siquiera pedir el apoyo del Congreso y del Senado. En este caso, Obama no ha utilizado este margen de maniobra para hacer un cambio de política ambiental, ni de paz internacional. Cada vez que está frente al reto de hacer cambios importantes en política internacional, Obama se inclina hacia posiciones nacionalistas en plan imperial. Es una clara falta de coraje e incapacidad para traducir sus bellísimos discursos en hechos.

-¿Qué propuestas salieron del foro alternativo (Klimaforum)?
-El Klimaforum fue un gran éxito y hubo un gran nivel de propuestas resumidas en una declaración final ¹. Uno de los elementos más importantes es que no se involucraron solamente las organizaciones sociales y los activistas, sino una gran cantidad de gobiernos africanos y sudamericanos que trabajaron codo a codo para buscar propuestas comunes, definiendo objetivos y metodologías para frenar el cambio climático en beneficio de la humanidad y no sólo de los países ricos. Seguramente es una vía nueva que hay que cultivar para el futuro.

Notas:
1 http://www.albasud.org/downloads/56.pdf


martes, 22 de diciembre de 2009

“Intentaron asesinarme” - Continúa la escalada de violencia y represión en Honduras

Con Nectaly Rodezno

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA

El coordinador del Frente de Abogados Contra el Golpe, Nectali Rodezno, denunció a Sirel haber sido objeto de un intento de asesinato, afortunadamente frustrado por la intervención de ciudadanos que lograron detener la mano asesina de un activista del derechista Partido Nacional, directamente vinculado al alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Antonio Álvarez, y al candidato a diputado, Blas Ramón, ambos férreos defensores del golpe de Estado.

Continúa la ola de violencia y represión en contra de miembros de la Resistencia hondureña. Durante la última semana, diferentes organizaciones de derechos humanos del país han denunciado las desapariciones del joven Abner Hernández -miembro del Comité de Disciplina de la Resistencia, quien fue visto por última vez junto con Walter Tróchez, defensor de derechos humanos asesinado el 13 de diciembre-, de Carlos Turcios Maldonado -vicepresidente del movimiento de resistencia de Choloma, departamento de Cortéz-, y el asesinato en Tegucigalpa con un disparo en la cabeza de Karen Jessenia Hernández Mondragón, esposa de un miembro de la Resistencia.

Además, hombres encapuchados que vestían el uniforme de la Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC) detuvieron y secuestraron a los líderes campesinos Osman Aléxis Ulloa Flores y Mario René Ayala Hernández, ambos pertenecientes al Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), quienes recientemente, junto a más de 500 familias, recuperaron 800 hectáreas de tierra estatal beneficiada por el Decreto 18-2008, iniciativa que trata de dar solución al tema de la mora agraria.

La tierra reclamada por el MUCA está actualmente en poder de los terratenientes René Morales y Miguel Facussé Barjum, este último principal productor de palma africana en Honduras.

Según datos del recién conformado Comité de Presos, Perseguidos y Exiliados Políticos del Golpe de Estado, serían más de 130 las personas con procesos judiciales, entre ellas cinco todavía detenidas, más de 100 con medidas sustitutivas a la prisión y más de 30 en el exilio.

El último episodio señalado es el intento de asesinato en contra del coordinador del Frente de Abogados Contra el Golpe, Nectali Rodezno. Sirel conversó con él para conocer qué ocurrió y para hacer el punto de la situación sobre la oleada de represión que ha embestido Honduras.

-¿Qué ocurrió el pasado 15 de diciembre?
-Andaba en mi vehículo y casi llegando a mi casa pasé por un lugar donde se parquean los taxis. Fue en ese momento que Pedro Gómez, activista del Partido Nacional, vicepresidente de la Asociación Interdepartamental de Puntos de Taxis de Honduras y allegado del alcalde de la capital, Ricardo Antonio Alvarez, y del candidato a diputado Blas Ramos, me reconoció y comenzó a insultarme por ser de la Resistencia.

De pronto me atravesaron un taxi en la calle para no dejarme pasar y Pedro Gómez se acercó a mi vehículo, me golpeó en la cara y sacó un revolver para dispararme.

Afortunadamente intervinieron otros taxistas y lo bloquearon, mientras yo aproveché la confusión para salir del vehículo y dirigirme hacia unos policías que estaban cerca del lugar. Los policías intervinieron y lo detuvieron. Sin embargo, Gómez llamó de inmediato al Alcalde y cuando llegué a la estación de Policía encontré al candidato a diputado Blas Ramos hablando con los fiscales para que lo liberaran. Y así fue. Prácticamente rechazaron la acusación de intento de asesinato y solamente fue remitido a los Tribunales por portación ilegal de armas. No tengo la menor duda de que en la audiencia inicial Gómez será sobreseído definitivamente.

-¿Cómo evalúa este episodio?
-Es parte de una verdadera ofensiva en contra de la Resistencia, y están usando la misma metodología de los años 80. El día que asesinaron a Walter Tróchez aparecieron muchos cadáveres en toda la ciudad, y es exactamente como ocurría en aquellos años, es decir, mataban a delincuentes comunes y aprovechaban para asesinar a miembros de los movimientos populares, disfrazando estos asesinatos políticos como si se tratara de casos delictivos. Quieren que el pueblo se acostumbre a estos hechos, para que no se percate de que se está ejerciendo una represión sistemática contra los miembros de la Resistencia.

-Después de este episodio, ¿está tomando alguna medida de seguridad?
-Todo el mundo me conoce y sabe dónde vivo. No tengo pensado esconderme o dejar de hacer mi trabajo porque es de eso que sobrevivo con mi familia. Además, para mí el trabajo que desarrollo con el Frente de Abogados Contra el Golpe es fundamental, y no puedo renunciar a esa lucha. Sin embargo, si me pasara algo desde ya responsabilizo a este sistema golpista y al alcalde Ricardo Antonio Alvarez, quien ha conformado verdaderos escuadrones de persecución contra los miembros de la Resistencia.


sábado, 19 de diciembre de 2009

Copenhague: acuerdo definitivamente insuficiente

Joan Buades - AlbaSud

Después de oír a Wen Jiabao y Barack Obama y contemplar los agónicos intentos fuera de tiempo por salvar la cara ante el mundo, Copenhague pasará a la historia como el punto de no retorno de la credibilidad del sistema mundial que hemos conocido tras la Segunda Guerra Mundial y el final de la Guerra Fría.

El carácter patriotero e irresponsable que los máximos dirigentes de los países que generan más del 40% de los gases letales para el clima común supone un fiasco colosal y confirma que nos encontramos en el peor escenario posible. En el discurso probablemente más gris pronunciado por Obama en todo su mandato, se limitó a pedir colaboración a los demás pueblos y se comprometió, si hay suerte en el Senado, a reducir un 3% las emisiones de los EE.UU el 2020 respecto 1990. Jiabao se mantuvo férreo en su negativa a cualquier reducción vinculante aunque China ya sea el primer país contaminante del Planeta. Y eso que, justo antes, el presidente Lula les había exhortado a salir de Copenhague con un acuerdo real, a la altura de las necesidades de la Humanidad más vulnerable y pobre en África, América Latina y Asia. No dan para más.


Un órgano tan cercano al corazón del sistema mundial neoliberal que ha creado el problema, el Financial Times, señalaba ayer que Copenhague, lejos de suponer la puesta de largo en un mundo multipolar, anuncia el “nuevo caos”. Sin objetivos vinculantes de reducción de gases contaminantes, con un horizonte de inversión en el Sur equivalente al 3% de la actual ayuda oficial al desarrollo para 2010-2012 y que apenas llegaría a doblar la AOD de hoy en 2020, y sin haber adoptado ningún mecanismo real para reducir el impacto de los dos grandes olvidados del Tratado de Kioto (la deforestación y el transporte internacional, que están en el origen de un tercio de las emisiones), el mensaje del “acuerdo Copenhague” es claro: la fiesta ha terminado, nadie está al mando, que cada uno se busque la vida como pueda.

Es más, se saltan la cita prevista en México de finales de 2010 y la aplazan siete años, para 2016. Realmente desolador para los 6.800 millones de seres humanos que vivimos hoy y una angustiosa herencia para los 2.000 millones más que nacerán en los próximos 40 años. Esta falta de coraje político y de talla como estadistas se da mientras se ha conseguido una amplísima mayoría de países en Naciones Unidas (112 de 192) para que haya un tratado vinculante que permita un aumento máximo de las temperaturas de 1°5C y un decrecimiento de las emisiones hasta las 350 partes de CO2 por millón consideradas el umbral de seguridad climática para la Humanidad.

Claro que, entre los 112 estados no figura ni los EE.UU, ni China, ni ninguno de la UE, así como tampoco Japón ni Australia. La foto de los ausentes dice mucho de por qué Copenhague ha fracasado.


¿Dónde podemos mirar? ¿Podemos aprender algo positivo de la Cumbre? El poeta Hölderlin escribió que “donde hay peligro crece también la esperanza”.

Ante el desbarajuste y la frivolidad de los VIP, es tiempo de volver la mirada a las propuestas surgidas en el KlimaForum, la llamada cumbre popular por el clima. Con energías limpias y renovadas por los 100.000 manifestantes que desfilaron el sábado exigiendo justicia climática, la declaración final, suscrita ya por cerca de 400 organizaciones en todo el Planeta, orienta sobre cómo podemos tomar la iniciativa y reclamar poder democrático mundial ante unos dirigentes ineptos para cuidar el aire que respiramos.

Sus soluciones a la catástrofe climática pasan por garantizar una transición hacia una sociedad pospetróleo basada en la apuesta masiva por fuentes verdes de energía y la equidad entre el Norte y el Sur. Sus ideas son, realmente, sugerentes. Deberíamos empezar plantearnos abandonar completamente las energías fósiles en 30 años, recortando un 40% de las emisiones letales antes de 2020. El Norte tendría que compensar inmediatamente al Sur por la deuda climática acumulada para ayudarle a superar su extrema vulnerabilidad a la inestabilidad climática.

Hay que enterrar el tráfico de contaminación vía “mercados del carbono” y dar paso a un acuerdo vinculante, real y justo de obligado cumplimiento por los estados y grandes corporaciones transnacionales. Y, finalmente, debemos cultivar una relación sostenible con el resto de la Naturaleza, especialmente en lo que tiene que ver con la producción y transporte de alimentos, energía, el uso del suelo y la disponibilidad de agua.

KlimaForum cuenta con una ventaja crucial sobre Chimérica, la UE y el resto de Grandes Dinosaurios: son realistas y saben que no tenemos un Planeta B. Empieza una carrera contra el tiempo y la mejor alternativa vuelve a ser volverse ciudadanos activos, buscar y compartir aquello que nos une como seres humanos por encima de las barreras nacionales y, sobre todo, desobedientes con un poder ciego a la catástrofe en marcha.

Será la gran tarea de esta generación, la nuestra: cambiar el sistema para preservar la vida humana sobre la Tierra.



Rechazo a documento final marca cierre de Cumbre sobre el Cambio Climático

Copenhague: Un Golpe de Estado a la Carta de la ONU

ABN/Cubadebate

La cumbre del cambio climático realizado en Copenhague, Dinamarca, desde el pasado 7 de diciembre, finalizó este viernes luego de la presentación de un documento rechazado, en principio, por las delegaciones de Cuba, Venezuela, Bolivia por haber sido creado a puertas cerradas entre un pequeño grupo de países.

'Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) impugnamos desde ya cualquier documento que saque (Barack) Obama por debajo de la puerta', había declarado este viernes el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías.

'No conocemos ninguna declaración. Los documentos de trabajo de dos años quedaron ahí congelados como la nieve. Sacar ahora un documento de la nada sería lamentable y vergonzoso', dijo Chávez.

Por su parte, la delegación de Cuba rechazó también el proyecto de declaración. 'Es el acta de defunción del protocolo de Kioto que mi delegación no acepta', dijo el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Los países latinoamericanos intervinieron en el pleno de la conferencia, reunido a mitad de la noche, tras el discurso del representante del pequeño archipiélago de Tuvalu (océano Pacífico), que rechazó aprobar el texto propuesto.

En profundo desacuerdo con la "propuesta Obama", que hace alusión a un aumento máximo de la temperatura de 2º C, el delegado de Tuvalu, uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático, la comparó “a un puñado de monedas para traicionar a nuestro pueblo y a nuestro futuro”. Los pequeños países insulares militan porque el calentamiento se limite a 1,5º C para no verse sumergidos por el aumento del nivel del mar.

La representante de Venezuela consideró que la forma en que fue alcanzado este compromiso político, al que la mayoría de delegaciones no tuvo acceso hasta la apertura del plenario, representa “un golpe de Estado a la Carta de Naciones Unidas”.

“Nos lanza sobre la mesa dos papeles, después de que los líderes de varios países hayan dado ruedas de prensa para anunciar que había un acuerdo al que no hemos tenido acceso”, afirmó la delegada venezolana levantando un dedo ensangrentado para llamar la atención del presidente de la sesión.

“No vamos a decidir la vida de millones de personas en 60 minutos, no vamos a validar este documento”, afirmó el representante de Bolivia. “Estamos actuando de una manera dictatorial”, denunció.

Criticando el que el texto no recoja objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero ni compromisos precisos de ayuda financiera a los países en desarrollo, el delegado de Cuba denunció: “hace cuatro horas, el presidente (estadounidense Barack) Obama anunció un acuerdo que no existe”.

También protestaron los representantes de Costa Rica y Nicaragua, que presentó una modificación del documento que provocó una suspensión temporal de la sesión.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó su satisfacción por el acuerdo conseguido tras más de doce horas de negociaciones en la capital danesa que culminaron con un encuentro entre EE.UU., Brasil, India, China y Sudáfrica en el que se forjó el pacto.

Obama reconoció que será 'muy complicado' y 'llevará un tiempo' cerrar un tratado que sea legalmente vinculante, algo que requerirá 'más confianza' entre las partes.

Según Obama, el acuerdo logrado este día, no será legalmente vinculante pero sí hará que los países fijen sus objetivos de recorte de emisiones de gases contaminantes.


viernes, 18 de diciembre de 2009

La hipocresía del “Yes, we can” sobre América Latina

Honduras, laboratorio para la nueva política estadounidense en el continente

por Giorgio Trucchi - Rel-UITA

Pase lo que pase en las próximas semanas y hasta el 27 de enero, fecha en que Porfirio Lobo Sosa, ganador de las cuestionadas elecciones en Honduras, tomará posesión de un cargo que hasta el momento casi ningún país en el mundo reconoce, resulta cada vez más claro que lo que ha ocurrido en este país centroamericano a partir del 28 de junio marcará un evidente retroceso en el proceso de consolidación de la democracia en el continente latinoamericano. En este contexto, no se pueden obviar las evidentes responsabilidades que tiene el nuevo gobierno de Estados Unidos en su ofensiva para reposicionarse en el continente.

Con el golpe de Estado del 28 de junio, los poderes fácticos hondureños que, junto a las fuerzas represivas y a sus aliados internacionales controlan la economía y la política del país, lograron detener un proceso de emancipación en el que, por primera vez en la historia de Honduras, las fuerzas vivas del pueblo estaban colaborando con el Ejecutivo para imaginar y planear un futuro diferente, aspirando a un proyecto de Asamblea Nacional Constituyente incluyente y marcadamente popular.

Paralelamente, Honduras había iniciado un camino dirigido a fortalecer la unidad centroamericana y latinoamericana, adhiriendo al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), a Petrocaribe y al ALBA.

Demasiado para las fuerzas retrógradas del país y del continente, que veían amenazados sus intereses históricos y el status quo de privilegios conservado por décadas gracias a la violencia y la represión de aparatos militares al servicio de los grupos fácticos y de sus aliados internacionales.

En este contexto no deben sorprender, aunque si indignar, las recientes declaraciones de la titular de política exterior del gobierno estadounidense, Hillary Clinton, durante su informe sobre las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.

“Nos preocupan los líderes que son electos de manera libre, justa y legítima, pero que después de ser elegidos comienzan a socavar el orden constitucional y democrático, el sector privado, los derechos de los ciudadanos de vivir libres de hostigamiento, de represión y de poder participar libremente en sus sociedades”, ha dicho Clinton apuntando el dedo acusador contra Venezuela, Nicaragua y, aunque sin mencionarlos, todos aquellos gobiernos que no siguen fielmente los “consejos” de Washington.

Sería interesante preguntarle a la señora Clinton y al flamante Premio Nóbel de la Paz, qué es lo que entienden con estas palabras. ¿O acaso no se percataron de que en Honduras hubo un golpe de Estado y que el Presidente legítimo de este país sigue encerrado en una embajada?

“Lo que me preocupa es cómo volvemos al camino correcto, a uno en el que se reconoce que la democracia no es un asunto de líderes individuales, sino de instituciones fuertes”, sentenció Clinton en su discurso.

¿Cómo clasificaría la administración Obama, que inmediatamente reconoció la legitimidad de un proceso electoral sin observadores, viciado por desarrollarse en medio de la represión, la violencia, en el marco de una ruptura constitucional de la que fue parte el mismo Tribunal Supremo Electoral, el estado de terror en que vive buena parte de la población hondureña que desconoce el actual gobierno de facto y que no quiso ser cómplice de esta burda maniobra para legitimar y asentar el golpe?

Sobre Honduras, la titular del Departamento de Estado dijo que su país trabajó para lograr una “aproximación pragmática, de principios, multilateral, que apuntaba a restaurar la democracia”. Nadie se percató de ello, porque lo único que logró esa “aproximación pragmática” fue tratar de aniquilar todos los procesos y los logros alcanzados en los últimos años, posicionar sus piezas clave, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias antes que todos, para tomar las riendas de la situación, apartando de su camino los esfuerzos hechos desde el primer momento por la OEA, la ONU, los países del SICA, del ALBA y de otras instancias del continente latinoamericano.

Para completar la farsa montada por el gobierno de facto, ahora Estados Unidos pide que se dé cumplimiento al Acuerdo Tegucigalpa-San José, instalando un gobierno de unidad y reconciliación que no prevé la presencia de Manuel Zelaya, ni de sus principales ministros y asesores, en su mayoría obligados a vivir en el exilio. Al mismo tiempo, el gobierno de facto de Roberto Micheletti envió al Congreso Nacional un proyecto de ley de amnistía, para blanquear a todos los que en estos cinco meses han violado sistemáticamente los derechos humanos.

Una nueva pantomima que persigue el objetivo de legitimar de manera definitiva el golpe de Estado, y que pretende sentar un ejemplo para el resto del continente. Un manual del perfecto golpe de Estado estilo siglo XXI, que envía un mensaje muy claro sobre cuál va a ser la política Obama para Centroamérica y América Latina.

No una guerra directa como en Irak y Afganistán, tampoco a través de amenazas como el despliegue de la IV Flota en el Atlántico, la instalación de las bases militares en Colombia o palabras directas como las que Hillary Clinton dirigió a quienes se atrevan a mantener relaciones con Irán, sino una guerra solapada, de “baja intensidad”, moviendo los hilos más “oscuros” de la diplomacia y de las cadenas de “agencias especiales” preparadas para infiltrar países, gobiernos, procesos electorales y movimientos.

Una “guerra necesaria y justificable”, diría el presidente Obama.

La Resistencia: un bastión necesario

Si hay algo que los poderes fácticos y el mismo Estados Unidos no calcularon fue la impresionante capacidad de reacción del pueblo hondureño.

Después del 27 de enero Honduras entrará inevitablemente a una nueva etapa de su sufrida historia. Concluido el período presidencial de Manuel Zelaya, será el turno de Porfirio Lobo.

Un gobierno extremadamente débil, en medio de una violenta crisis económica, con un escaso reconocimiento a nivel internacional y atado a las órdenes que le dictarán los autores principales del golpe, incluyendo a Estados Unidos.

Ante este escenario, la que ha sido la resistencia contra el golpe, hoy convertida en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), tendrá que prepararse para una nueva fase de la lucha. Y las dificultades ya están en el tapete: la constante y selectiva represión denunciada a nivel mundial por las organizaciones de derechos humanos es una clara señal del temor que genera este proceso.

Los pasados 4 y 5 de diciembre, delegados y delegadas de organizaciones de todo el país que conforman el FNRP iniciaron una histórica segunda fase de la lucha, para fortalecer el proceso organizativo rumbo a la conformación de una fuerza política alternativa a los partidos tradicionales, capaz de conducir el pueblo hacia una Asamblea Constituyente.

Durantes esos dos días se conformaron varias comisiones y mesas temáticas que estudiaron el camino a recorrer en los próximos meses. Terminando la actividad, el dirigente sindical y coordinador del Bloque Popular, Juan Barahona, explicó que “Ahora vamos con un planteamiento ideológico político claro, para que todos los sectores organizados sepan hacia dónde vamos.

Necesitamos conocer nuestro camino, necesitamos una metodología para llegar a los sectores usando la técnica del caracol, de abajo hacia arriba, y tendremos un movimiento que le truene. Hay que mantener el ánimo –continuó Barahona– y proponernos tomar el poder en forma pacífica, antes o en el proceso electoral siguiente.

Sin embargo, hay que trabajar y muy duro, no es cuestión de dormirse, sino de poner en nuestras agendas diarias este proyecto”, concluyó.

Una nueva etapa de la lucha del pueblo hondureño ha comenzado.


jueves, 17 de diciembre de 2009

COFADEH: declaraciones de Micheletti son presagio de muerte

DECLARACIONES DEL DICTADOR MICHELETTI SON PRESAGIO DE MUERTE ANUNCIADA CONTRA LOS MIEMBROS DE LA RESISTENCIA

EL Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, ante el pueblo hondureño, la comunidad nacional e internacional y medios de comunicación, se pronuncia en relación a las declaraciones del usurpador Roberto Micheletti sobre la participación de la Resistencia en el crimen de la joven Nicolle Rodríguez Cabrera:

1.- Las declaraciones de Micheletti se dan en el marco de masacres de personas en distintos puntos del país, los asesinatos contra el defensor de derechos humanos, Walter Tróchez; de Karen Jessenia Hernández Mondragón quien murió este día en el Hospital Escuela como consecuencia de disparos recibidos el 14 de diciembre, la desaparición de Carlos Roberto Turcios Maldonado, dirigente del Frente Nacional de Resistencia, el 15 de diciembre en San Pedro Sula y la persecución y detenciones ilegales contra los campesinos del Movimiento Unificado Campesino del Aguán, MUCA.

2.-Ante estas aseveraciones del dictador Micheletti en acusar a la Resistencia de ser la responsable del asesinato de la joven Rodríguez Cabrera, son presagio de más sangre en el país, de persecución y más violencia contra quienes hemos decidido hacerle frente a este régimen de facto liderado por Micheletti y Romeo Vásquez Velásquez y los grupos político-empresariales que llevaron a cabo el golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales, el 28 de junio pasado

3.-Denunciamos que las declaraciones vertidas ante medios de comunicación por el dictador son una más de las irresponsabilidades que ha cometido desde el 28 de junio, con el objetivo de atentar contra la Resistencia, él estaría preso si en el país se diera una profunda investigación por esas declaraciones del dictador que están anunciando muerte y expulsando odio, porque la joven Nicolle no pertenece ni a la resistencia ni es integrante de los golpistas. Solo falta que en cadena nacional atribuya a la resistencia, la muerte del joven Edwin Canaca, ocurrida este día en la madrugada.

4.-Señalamos que son el preámbulo de una nueva escalada de represión contra los medios de comunicación que con valentía se han mantenido firmes en denunciar las atrocidades de este régimen que hasta la fecha ha cobrado más de 30 muertes, centenares de torturas, persecuciones, amenazas, vigilancia, en suma una estrategia de terror para doblegar al pueblo hondureño y que acepte con normalidad el golpe de Estado.

5.-También estas acusaciones se suman a expresiones de desprecio contra el pueblo hondureño por parte del señor Oscar Andrés Rodríguez, quien ha manifestado que en el país los ametrallamientos ocurridos, solo están en la mente de quienes denunciamos esta arbitrariedad, solo basta ver los hechos debidamente documentados que tiene el COFADEH y otras organizaciones de derechos humanos. Le exhortamos a que solicite información en las oficinas de las organizaciones que procuramos y defendemos los derechos humanos y acompañamos a las víctimas en la exigencia de justicia.

6.-Como consecuencia de esta persecución política se ha conformado el Comité de Presos, perseguidos y exiliados políticos, por la dictadura. Esta instancia tiene el objetivo de accionar contra esta persecución.

7.-Desde este espacio humanitario, responsabilizamos a Micheletti, a Romeo Vásquez Velásquez y todos sus cómplices, a quienes todo el pueblo conoce, de la agudización de la represión contra los miembros de la Resistencia y hacemos un llamado urgente a los organismos internacionales de derechos humanos para que agilicen acciones que salvaguarden la vida del pueblo hondureño.

DE LOS HECHOS Y LOS HECHORES

NI OLVIDO NI PERDON



Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH

Tegucigalpa M.D.C. 17 de diciembre de 2009


Cumbre Cambio Climático: crónica Joan Buades - ALBA Sud



Cobertura especial de Joan Buades - Albasud - www.albasud.org

Llegó la nieve a Copenhague por primera vez en este invierno. Tal vez sea una metáfora de las gélidas perspectivas de acuerdo que destila un Bella Center higienizado, sin ONG y con zonas prohibidas a la prensa. Hay quién empieza a hablar de “Chinamérica” y del G2 contra el G190, refiriéndose al eje de bloqueo que, en perfecta desarmonía, manejan Estados Unidos y China, responsables del 40% de las emisiones globales.

En realidad, vivimos hoy el “día de las Américas” en Copenhague. Todo el mundo busca signos de esperanza y, ciertamente, la mirada está puesta en las señales que vienen del continente americano. Inevitablemente, el primer hilo nos lleva a Obama. A pesar de la patética posición que mantienen aún hoy los Estados Unidos, prometiendo como máximo una reducción del 3% de sus emisiones para 2020 y dando su visto bueno a “participar” en un fondo de apenas 100 millardos de dólares para el Sur a finales de la década que viene, la reserva de esperanza ligada al nuevo inquilino de la Casa Blanca sigue intacta.

Tiene algo místico y George Monbiot, uno de los grandes en el movimiento altermundista, le regala en The Guardian el discurso que todos quisiéramos escuchar mañana. Comparando la tarea urgente a hacer a la de la economía de guerra que tuvieron que improvisar los Estados Unidos en 1941, Monbiot sugiere que Obama diga: “No me hago ilusiones sobre la oposición con que chocarán estas propuestas. Será la batalla política de mi vida. Pero sé que vale la pena. Si fracaso, las generaciones futuras no me olvidarán nunca, ni a mí ni a ninguno en esta Cumbre por haber sido incapaces de superar el reto más importante de nuestra época. Es la batalla que debemos a nuestros hijos y a sus hijos. Es hora de hacer no lo que toca sino lo que es necesario”.
Quizás no tenga oportunidad de pronunciarlas porque corren rumores que, si la cosa no da un giro radical en pocas horas, el presidente norteamericano preferirá no venir a Copenhague.


Pero América es bastante más que los Estados Unidos. A pesar del bajísimo perfil en la Cumbre de una Centroamérica y un Caribe que serán la segunda zona más vulnerable al cambio climático y a la desunión regional endémica, vale la pena fijarse en dos propuestas sudamericanas que suben el ánimo.
La primera es un experimento inédito, a cargo del gobierno de Ecuador. Se trata del llamado fideicomiso Yasuní.ITT. Gracias a la iniciativa, la enorme reserva de pozos petrolíferos de este Parque Nacional permanecerá sin explotar indefinidamente. El recorte de ingresos de un estado tan dependiente de sus ventas petroleras como Ecuador será compensado por gobiernos del Norte, empresas sensibles a la justicia climática, filántropos y donaciones individuales.

Gana la biodiversidad, los pueblos indígenas se aseguran un futuro y dejan de emitirse a la atmósfera más de 400 toneladas de C02 al año. Apoyado por el movimiento ecologista internacional y estados como el alemán, es un magnífico ejemplo de iniciativa del Sur a favor del aire respirable, renunciando tanto a los REDD como al tráfico de carbono que tanto promovemos desde el Norte.


La segunda supone la asunción por parte de algunos gobiernos sudamericanos como Bolivia de la idea de “deuda climática”. En un memorable discurso, el presidente Evo Morales habló de “industrias irracionales”, del cambio climático causado por un estilo de vida capitalista letal para la necesidad del buen vivir de la humanidad, y propuso cuatro líneas de trabajo en el marco de Naciones Unidas, absolutamente prometedoras: los “países con industrialización irracional” deben pagar y acabar con la “esclavitud de la Madre Tierra”; hay que devolver al Sur el espacio atmosférico ocupado por las corporaciones del Norte y juzgar en un Tribunal Penal Internacional a los estados que violen la protección del clima común; la especulación financiera a costa del aire respirable tiene que terminar y, por ello, hay que abolir los mercados del carbono; finalmente, pidió que el Norte acoja a los migrantes forzados por el cambio climático, ya que sólo vienen a sobrevivir, no a explotar ni construir imperios como viene haciendo el Norte en América Latina o en África desde hace mas de 500 años.

Naturalmente, a uno le gustaría que Papá Noel Obama nos consiguiera mañana un tratado de Copenhague climático real, justo y vinculante. Pero, para los duros tiempos posCopenhague, habrá que mimar iniciativas pioneras como Yasuní ITT y propuestas de justicia climática como las del presidente Morales.

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A poco más de dos jornadas del cierre, hoy la feria amenaza ruina en medio del caos organizativo y las diferencias de fondo. Es importante no perder vista qué nos depara el próximo futuro si no se consigue un acuerdo vinculante, justo y de ejecución rápida en Copenhague. Ante el portazo africano y el asomo de la revuelta del Sur contra propuestas de acuerdos irrelevantes y vergonzosos, el propio Obama llamó ayer a Meles Zenawi, presidente de Etiopía, y a Sheikh Hasina Wazed, primer ministro de Bangladesh para calmarlos.


¿Cuál es el miedo que va tomando cuerpo en el Norte rico y contaminante pero también en las megalópolis industriales del Sur (en China, India, Brasil o México)? Sencillamente, que si no se hace algo relevante ya, crece la amenaza de nuevas guerras y crisis contra la mayoría de la humanidad que se está quedando sin tierra, sin bosques, sin posibilidades de vivir decentemente en sus hogares.

Naturalmente, el “riesgo” migratorio puede dispararse, por cuanto emigrar es una de las primeras estrategias que ha usado la humanidad durante la historia cuando se han modificado radicalmente las condiciones climáticas. Incluso un dudoso acuerdo global para no superar un aumento del 2°C de las temperaturas medias sería insuficiente, ya que para muchos estados insulares caribeños, en el Índico y en el Pacífico todo lo que esté por encima de 1.5°C puede ser catastrófico.

Un caso paradigmático lo constituye el destino de Tuvalu, que, con 10.000 habitantes, puede desaparecer pronto completamente. A pesar de su gravedad, estos impactos palidecen ante el caso de Bangladesh o el Sahel, donde podrían perder sus tierras (por inundación o sequia) decenas de millones de personas. De hecho, si no hay un cambio real en nuestra interacción con el clima, la International Organization for Migration (IOM) prevé más de mil millones de refugiados climáticos para 2050.


Es así como la catástrofe climática vuelve a mostrarse como una cuestión de justicia. Como decía hoy Antonio Guterres, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR), hay que distinguir entre la emigración como opción de vida, individual y para mejorar las condiciones de vida, y las nuevas migraciones forzadas. En este sentido, el exprimer ministro portugués ha advertido de la disparidad creciente entre el aumento de la migración forzada de decenas de millones de personas hacia el Norte y las políticas de seguridad cada vez más xenófobas de la Unión Europea.

Para él, la UE, el continente con menos fecundidad, necesita más inmigrantes para sobrevivir como potencia económica y, además, es un deber humanitario facilitar legalmente la migración de los refugiados climáticos hacia Europa. La alternativa es el apartheid planetario contra la parte más vulnerable del Sur.


A día de hoy, nada de esto parece inquietar lo más mínimo a actores como los EUA, la UE o la propia China. John Kerry, senador demócrata y responsable legislativo para cambio climático de Obama, ha dado hoy una esperpéntica rueda de prensa en clave de política interna y ha pedido al mundo que comprendiera las complejidades del sistema de representación de los EUA. Además, ha apostado por reducir la contribución pública de su país al Sur en beneficio de créditos del Banco Mundial y del FMI y ha dejado caer que un poco más de energía nuclear ayudaría a proteger el clima.

Ni una palabra sobre la vulnerabilidad del Sur ni la marea de refugiados que se ve venir. Merecería figurar en la orquesta del Titánic, aquella que siguió tocando mientras el coloso se hundía. Como decían los manifestantes del sábado, “tenemos que cambiar de políticos, no de clima”.


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Hemos entrado en los días decisivos y sin acuerdos clave a la vista. El principal tiene que ver con la reducción de emisiones para 2020 y 2050. El tiempo corre en contra. Aunque sea invisible, una tonelada de CO2 permanece en la atmósfera más de un siglo. Si paráramos ahora mismo todas las emisiones, su efecto seguiría afectando decisivamente el equilibrio climático durante mucho tiempo. Desde Kioto, las emisiones globales han aumentado cerca de un 40% en lugar de reducirse y hemos superado el punto crítico, seguro, de concentración de emisiones letales en la atmosfera.

Decía ayer Larry Lohmann, el mejor experto independiente en la economía del cambio climático, que los mayores crímenes ambientales han sido cometidos bajo el régimen de Kioto a través de los llamados “mercados del carbono”. Aunque fue, en principio, una idea de ambientalistas estadounidenses, pronto atrajo la atención de espabilados especuladores. Gracias a ello, hoy mueven más de 20 millardos de dólares al año.

Mediante el comercio de cuotas de contaminación y la utilización de los bosques y el suelo del Sur como sumideros de carbono, este lucrativo negocio no está directamente en manos de las grandes corporaciones contaminantes sino de la misma superclase financiera (la de Goldman Sachs & Co) que ha llevado al crack económico presente, ya que es un mercado emergente que pronto puede constituir el primer mercado financiero del mundo.

El Banco Mundial, a través de los Fondos de Inversión Climática, hace el trabajo sucio de abrir camino a estos mercados y dictar las condiciones para que los estados del Sur compitan por ponerse a tiro de las inversiones que pueden ofrecerse. Los “mejores” precios se obtienen allí, donde ya están en marcha 5.500 proyectos basados en “Mecanismos de Desarrollo Limpio”, como, por ejemplo, eliminar un bosque tropical para plantar uno nuevo alóctono que permita seguir justificar la continuación de la contaminación en otras zonas del Planeta. El resultado es, en palabras de Souparna Lahiri, coordinador del National Forum of Forest People & Forest Workers de India, simplemente criminal: expropiación de tierras, destierro de comunidades campesinas al extrarradio urbano, incluso allí donde el proyecto consiste en implantar energía limpia como la eólica, la electricidad no llega a los vecinos,…


Copenhague puede dar un impulso formidable a este maquillaje de carbono, que alienta la especulación financiera sin reducir las emisiones. El Banco Mundial mismo hace fabulosos cálculos de negocio: el coste de adaptación al cambio climático entre 2010 y 2050 para no sobrepasar un aumento de 2°C sería entre 75 y 100 millardos de dólares anuales. Y señala las dos grandes áreas de operación serían el corredor Sureste asiático-Pacífico y América Latina y el Caribe.

¿Qué propone desde Klimaforum el prestigioso Durban Group for Climate Justice? Básicamente, dos objetivos: prohibir el tráfico de carbono, el mercadeo de la atmósfera como bien común de la humanidad y del Planeta, y sustraer al Banco Mundial la asignación de los fondos de inversión climática a favor de las Naciones Unidas.

Esta nueva arquitectura de la protección climática permitiría eliminar la especulación financiera y abriría la puerta a la descentralización y la participación de los pueblos del Sur en la urgente tarea de proteger el clima. Y, como afirma Janet Redman, del Institute for Policy Studies, pasaríamos de un escenario de “ayuda” caritativa del Norte a uno de “reparaciones”, de pagar la deuda climática con el Sur, desde un nuevo equilibrio de fuerzas realmente cooperativo.

Son mensajes que mañana intentará hacer llegar pacíficamente y en el propio recinto del Bella Center la manifestación por la justicia climática. Esperemos que sean recibidos por los Grandes Líderes del mundo en lugar de la prepotente policía danesa.


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Esto se anima. Mientras el New York Times empezaba la semana decisiva hablando de la “normalidad” con que se discurría la Conferencia oficial, a media mañana África ha dicho basta y ha abandonado las negociaciones temporalmente, dejando la puerta abierta por ahora a meros contactos técnicos. El portazo africano ha sentado como una ducha fría a la élite nórdica, confortablemente entretenida con encuentros sobre “negocios verdes” y con los anuncios liliputenses pero continuos de nuevas ayudas al Sur en tecnologías limpias, como los 85 millones de dólares en cinco años que acaba de anunciar Steven Chu, el Secretario (Ministro) de energía de Obama. Quedan apenas cuatro jornadas de conferencia y se dispara el riesgo de que lleguen mandatarios del máximo nivel sin que el acuerdo esté amarrado.

Lumumba Di-Aping, el tenaz sudanés que ejerce de portavoz del Grupo 77 + China, ha denunciado que el Norte está tratando de sustituir el Protocolo de Kioto, el único real y vinculante en materia climática, por un acuerdo político con compromisos de reducción de gases invernadero muy por debajo de lo necesario. Además, África cree que la presidencia danesa y la UE están intentando marginarles de la negociación para ofrecerles en las últimas horas una propuesta cerrada, con un margen de financiación irrisorio y sin prestar atención a que, para muchos países del Sur, el objetivo de estabilizar el aumento de las temperaturas del Planeta en un máximo de 2°C no es suficiente. Desde la perspectiva del delta del Níger o África subsahariana todo lo que esté por encima de 1.5°C puede ser catastrófico, como aseveraba el sábado Rajendra K. Pachauri, el director del IPCC.

Coincidiendo con la protesta africana, empieza a hacerse espacio incluso en la cumbre oficial la idea de que la protección del clima constituye, sobre todo, una cuestión de justicia. En una concurrida rueda de prensa en el propio Bella Center, portavoces de la red mundial “Clima-Debt” hacían visible el apoyo de más de 50 estados (desde Bolivia, Bután, Malasia, Paraguay o Venezuela pasando por los 49 más empobrecidos y vulnerables, conocidos como el Grupo de los Países Menos Desarrollados).

Según ellos, si el 70% de las emisiones letales para el clima acumuladas históricamente son producto del estilo de vida del Norte, este debe reconocer su deuda con el Sur, el hemisferio más poblado y que está sufriendo ya el mayor impacto de la catástrofe climática.
El Norte tendría que pagar al Sur no sólo por la deuda acumulada en por crímenes contra el clima común sino también para poder adaptarse a lo que le cae encima sin haber contribuido a ello. El gobierno boliviano, por ejemplo, ha presentado un novedoso documento sobre el concepto de “deuda climática” y ha propuesto que sea incorporado como enmienda al Protocolo de Kioto. En palabras de su presidente, Evo Morales, se trataría de llegar a un acuerdo global sobre como conllevar el “buen vivir” sin fronteras.


La verdad es que el Sur y los movimientos sociales están abriendo una brecha en la feria de Copenhague. Tienen muy poco que perder y lo saben. El propio Di-Aping decía hoy que África no tiene nada que negociar porque no es responsable del problema. Y avisaba a negociadores neocoloniales que su continente (nada menos que 1.000 millones de personas) no tiene que hacer ninguna concesión para llegar a un acuerdo y que sus únicos objetivos aquí son: conseguir los mejores apoyos para que sus sociedades puedan adaptarse a la catástrofe climática en marcha y asegurarse que el Norte cumpla con su deuda y reduzca de verdad sus letales emisiones. En los próximos días, sabremos si quedan líderes en mayúsculas capaces de proteger nuestro clima común. Es tiempo de hechos, no palabras.

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No nieva en diciembre en Dinamarca, llegan icebergs de 140 km a Australia; bienvenidos a la “nueva normalidad” en el Planeta. Sin embargo, en los últimos dos días, ha cambiado completamente la atmósfera de Copenhague. Llegamos al final de la primera semana de cumbre climática con tres posturas muy decantadas.

La primera, la de los estados del Norte, que ofrece un acuerdo de aplazamiento para más allá de 2020 de la reducción sustancial de emisiones invernadero y revisa al alza (la UE pondría ahora 11 millardos de dólares) su cheque climático al Sur. China y el resto de países emergentes proponen involucrar decisivamente a los EE.UU en un tratado vinculante y que el montante de las ayudas a la protección del Sur, sin cuantificar pero claramente superior, no pase por el Banco Mundial sino por las Naciones Unidas.

Finalmente, 50 estados africanos proponen reducir drásticamente las emisiones mundiales en un 50% en 2017 hasta llegar al 65% en 2020 respecto a los niveles de 1990. Además, al considerar un soborno insultante por su nimiedad la suma propuesta de los estados más contaminantes, considerarían justo que el Sur más empobrecido recibiera el equivalente al 5% del Producto Interior Bruto de los estados más ricos para hacer frente al cambio climático y para incrementar su bienestar comunitario. Entre 2010 y 2012, eso significaría 40 veces más financiación que la última oferta del Norte.


A una semana del fin de la Cumbre, las posiciones tienden, pues, a clarificarse. Para que nos hagamos una idea de qué piden nuestros hermanos y hermanas más empobrecidos, nada como contextualizar sus demandas.

En términos futbolísticos y tomando como referencia la cifra más conservadora conocida (5 billones de dólares), el dinero público regalado por la selección de Obama, Brown, Merkel, Sarkozy, Zapatero y Cía a los especuladores financieros “gana” por 300 a 1 a lo que estos líderes globales ofrecen a los estados que sufrirán a corto plazo y en peores condiciones los efectos del cambio climático.

Por una infeliz casualidad, el viernes se supo que por primera vez voló un Airbus A400M de un programa que prevé la adquisición de 180 aviones de transporte militar, valorado en 20 millardos de euros, por parte de Alemania, Reino Unido, Francia, España, Luxemburgo, Bélgica y Turquía. También aquí el “esfuerzo” nórdico a favor ahora de un arma de guerra vence por 2 a 1 el conjunto de la ayuda climática al Sur más necesitado. Más allá de las palabras, los números son los números y expresan qué vale cada uno.


En medio de la guerra de posiciones absolutamente desnivelada a favor de quienes somos responsables del 75% de las emisiones acumuladas de gases invernadero desde mitad del siglo XVIII, la buena noticia es que este sábado se manifestaron durante horas por las calles de Copenhague entre 30.000 y 100.000 personas.

Recordaban al mundo y, sobre todo a sus Grandes Líderes que “No hay un Plan B” y que “La Naturaleza no hace negocios”. Incluso proponían cosas tan sugerentes como “Hay que cambiar de políticos, no de clima”. A pesar de estar cercados por helicópteros y policía como si ellos fuesen los terroristas, en un ambiente de fiesta lleno de diversidad, han sembrado la semilla que puede decidir en los próximos tiempos, y para bien de la humanidad, la protección del clima: el “Yes, we can”, el poder de la gente ante la inconsciencia y la falta de acción de nuestros dirigentes.